Saakashvili ha continuado el estropicio con las minorías, que se puso de manifiesto en la Georgia de la "perestroika". Aquel desaguisado, empalma ahora con la estrategia general de Washington para desestabilizar la UE y retrasar su emergencia como sujeto autónomo de la política mundial
Para comprender la actual crisis bélica entre Rusia y Georgia, con Estados Unidos detrás, es conveniente recordar su gestación, durante los últimos años ochenta y primeros noventa del pasado siglo. El lamentable perfil del nacionalismo georgiano fue entonces más determinante para el deterioro de la situación, que los manejes de Moscú en la región. También es necesario evocar el papel que tienen en la Europa de hoy, algunos de los antiguos miembros del bloque del este o de la propia URSS, en el marco de la estrategia americana para "contener" a la Unión Europea. Naturalmente, estos dos elementos no explican toda la crisis - aquí no se habla de casi veinte años de errática política moscovita en Transcaucasia, ni de los precedentes y consecuencias que el cínico derribo yugoslavo tuvo para Rusia - pero son muy importantes, son poco conocidos, y se hace necesario recordarlos. 1- A finales de los ochenta, las tres repúblicas soviéticas de Transcaucasia, Armenia,Georgia y Azerbaidjan, se encontraban sumidas en el caos del despertar nacional, pero fue en Georgia, donde el drama fue más enfebrecido. En ningún lugar como en Georgia la clase política oficial, las fuerzas alternativas, la intelectualidad y la juventud, resultaron estar menos preparadas para la convivencia interétnica y se mostró más incapacidad para formular programas viables. Georgia mostró la máxima unión entre todas las fuerzas en presencia a la hora de formular el nacionalismo más chovinista, agresivo e irracional, y el máximo caos y división al intentar aplicarlo. Al mismo tiempo, Georgia era la menos homogénea de las repúblicas de Transcaucasia, lo que convertía en particularmente peligroso aquel defecto.Si en Armenia la minorías étnicas representaban menos del 10% de la población y en Azerbaidján menos del 20%, en Georgia superaban el 30% y disponían de tres autonomías instituidas, dos de ellas con estatus de república (Abjasia y Adzharia, ésta poblada por georgianos de tradición islámica) y una como "oblast" (la región autónoma de Osetia del Sur). Eso quería decir que era precisamente en Georgia donde más necesaria se hacía la predisposición y capacidad de diálogo, el realismo y la moderación política. Georgia tenía rasgos parecidos a los de sus dos vecinos. Como Armenia , presentaba un nacionalismo étnico, pétreo y milenarista. Como Azerbaidján, su corazón latía impetuoso y su impulsiva conducta degeneraba fácilmente en caos. Pero Georgia no era ni una mujer de edad, traumatizada pero experta, como Armenia, ni un campesino adolescente como Azerbaidján. Pese a su nombre femenino, Georgia era varón; un viejo hidalgo quijotesco a quien la antiguedad de sus títulos transmitía más inseguridad y huidas de la realidad que sabiduría y sosiego. En la biografía del personaje se encuentran algunas explicaciones.2- Quizá lo más característico de Georgia sea lo que su intelectual más notable de los años 80, Merab Mamardashvili, definió como una "extraordinaria disgregación feudal". Tan viejo como Armenia, con su propio alfabeto y su iglesia nacional (ortodoxa, pero no "hereje" a diferencia de los monofisistas armenios) el país de Georgia (Sakartvelo), tuvo su edad de oro en los siglos XII y XIII, y sufrió todo tipo de invasiones. Junto a un síndrome de invasión-ocupación, lo más relevante de cara a su experiencia histórica fue, seguramente, que entre los siglos XVI y XVIII, Georgia estuvo dividida en zonas de influencia, otomana en sus regiones occidentales y persa en las orientales. Dentro de esas zonas, todo un rosario de príncipes locales, sometidos a la autoridad externa, de la que eran administradores, y fuertemente divididos entre si, ofrecieron la base a esa extraordinaria fragmentación interna. La anexión rusa de Georgia, a partir de principios del XIX, fue configurando paulatinamente la unificación de los reinos de taifas georgianos en un nuevo marco unificado. Con el desmoronamiento del imperio ruso, los georgianos hicieron de un partido marxista y panruso su partido nacional. Como internacionalistas, los mencheviques georgianos no eran partidarios de la separación de Rusia, pero, en palabras de un historiador georgiano contemporáneo, "el caos en el antiguo imperio ruso les obligó a convertirse en patriotas" e incluso a afirmar como sus vecinos una república independiente entre 1918 y 1921. Con la URSS, Georgia obtuvo no sólo unas fronteras estables, sino que experimentó su, "consolidación más completa como nación". 3- Tanto ésta "biografía" como la relativa heterogeneidad étnica del país, hicieron que Georgia, pese a su antigüedad, viviera su despertar como una "experiencia infantil". En el lugar que en Armenia ocupaba una trágica pero afianzada confianza nacional, en Georgia apareció, como dato central de la mentalidad nacional, una extraordinaria inseguridad, un profundo miedo a la fragmentación. Desde ese miedo, el nacionalismo georgiano recibió el impacto del "miatsum", el movimiento nacional armenio que arrancó en 1988.En verano de 1988, mientras en Armenia se sucedían los mítines multitudinarios en pro de la unión con la región de Karabaj, en Georgia la aparente tranquilidad encubría el cuadro de crisis nacional más complejo de toda Transcaucasia. En la capital georgiana, Tbilisi, la reivindicación armenia de Karabaj provocaba el recelo de que los armenios reivindicaran también la región georgiana de Ajalkalaki, en la que los armenios representaban más del 90% de la población y que los intelectuales nacionalistas de Yereván consideraban suya en multitud de estudios y monografías. Aunque la primavera armenia suscita un "general entusiasmo", señalaba una publicación disidente georgiana, "la mayoría del pueblo georgiano se mantiene ante ella neutral". "Eso obedece", continuaba, "a la falsificación de los hechos históricos practicada por algunos científicos armenios y a sus pretensiones sobre ancestrales territorios georgianos, obras literarias y monumentos arquitectónicos".Karabaj provocaba también un "efecto dominó", pues si los armenios reivindicaban un trozo de Azerbaidján, también Georgia podía pedir que se le devolvieran los distritos de Saingilo y Zakatali, que hasta 1921 habían formado parte de Georgia. "Al igual que el Alto Karabaj, la parte más antigua de Georgia quedó dentro del territorio de Azerbaidján", recordaba un panfleto del "samizdat" de Tbilisi. 4- Pero el nacionalismo georgiano no era el único factor de crisis presente en Georgia. Karabaj había vuelto a poner de actualidad las viejas aspiraciones de Abjasia y Osetia del Sur. Si Karabaj quería irse de Azerbaidján, Abjasia quería irse de Georgia y constituirse como república socialista soviética (SSR), es decir una unidad republicana autónoma en el marco de la URSS. A diferencia de Karabaj, Abjasia había tenido ese rango superior en 1921 y lo había conservado hasta 1931, cuando Stalin la convirtió en república autónoma dentro de Georgia. Los abjasos, una ancestral nación caucásica de menos de cien mil almas en 1988, tenían buenos motivos para considerarse como una especie de tribu india en peligro de extinción. La llegada del imperio ruso a su tierra, el idílico litoral oriental del Mar Negro al sur de la cordillera caucásica en el que palmeras y mandarinas conviven con las nevadas cumbres en una franja de pocos kilómetros, había supuesto el éxodo de casi la mitad de su población hacia el imperio otomano. Miles de aquellos "circasianos" murieron de enfermedades o fueron vendidos como esclavos durante aquel éxodo. Los que se quedaron en Abjasia, que en 1897 representaban el 55% de la población del territorio, asistieron a una dinámica política de repoblación que el lugarteniente de Stalin, Lavrenti Beria, practicó con particular eficacia. Decenas de miles de georgianos fueron enviados a Abjasia desde las regiones contiguas, frecuentemente contra su voluntad. Así, en 1926 los abjasos ya sólo representaban el 26% de la población y en 1979 el 17%, mientras los georgianos pasaban de representar el 24% (1897) al 44% (1979). Tanto la "degradación" del estatuto de su república -un cambio sin precedentes en la URSS, donde la tendencia habitual era más bien el "ascenso"- como la política de población, respondían a la misma concepción de dirigentes como Stalin y Beria, ambos georgianos, según la cual los abjasos debían ser "asimilados" por Georgia. En el vacío que siguió a la revolución de octubre de 1917, los mencheviques georgianos ya habían practicado en Abjasia esa política de asimilación, por lo que en la memoria de los abjasos, que entonces ya habían apoyado a los bolcheviques rusos frente a los mencheviques georgianos, el principal peligro a su supervivencia como nación no era visto en Moscú, sino en Tbilisi.5- Todo eso se había expresado crónicamente durante la época soviética en toda una serie de protestas e intervenciones que habían tenido lugar en tres ocasiones desde la muerte de Stalin; en 1957, 1967 y 1978. Así que, en vísperas de la XIX conferencia del PCUS que inició la "perestroika", en junio de 1988, los abjasos volvieron a plantear su cuestión en una larga carta de 87 páginas firmada por sesenta personalidades que no tuvo el más mínimo eco. En marzo del año siguiente, los abjasos ya habían creado su propio "frente popular"("Aidgylara"- "Unidad") y redactaron un nuevo documento, más conciso pero con idéntico contenido y suscrito por las primeras autoridades de la república, que fue firmado por 37.000 personas en un mitin realizado en la localidad de Lyjny. Entre las adhesiones recibidas por este documento figuraba la de un intelectual osetino, Alán Chochiev, que impulsaba en Tsjinvali, la capital de la región autónoma de Osetia del sur un frente popular osetino llamado "Asamblea popular" ("Ademón Nyjas").6- Los osetinos de Georgia tenían una experiencia similar a la de los abjasos. Al igual que aquellos se habían puesto al lado de los bolcheviques y contra los mencheviques georgianos en los años veinte, se quejaban de presiones asimilacionistas y querían que su región autónoma fuese "ascendida" al estatus de república autónoma. Al otro lado de la cordillera, en la vertiente septentrional del Cáucaso, los osetinos contaban con una república autónoma que formaba parte de la Federación Rusa (Rsfsr) y hacía frontera con la autonomía osetina en Georgia, así que lo que había tras la reivindicación de los osetinos del sur se parecía a un primer movimiento hacia su unificación con sus hermanos étnicos del norte. 7- En Tbilisi, la "carta abjasa" a la XIX conferencia del Pcus pasó desapercibida, pero el mitin de Lyjny reveló su existencia y expuso tanto el programa abjaso como la simpatía con que era visto por los osetinos del sur, expresada en la carta de Chochiev. La situación no hacía sino confirmar la vieja idea georgiana de que las autonomías existentes en su república habían sido creadas por Rusia para dividir Georgia. Pero ese sólo era la mitad del problema. 8- Detrás de las reivindicaciones abjasas y osetinas, el miedo de los georgianos a la fragmentación territorial de su país implicaba también a la propia unidad étnica de los georgianos, divididos entre sí en toda una serie de subgrupos étnicos, lingüísticos o religiosos dentro de la familia kartveliana (mengrelos, esvanos, tushinos, ingilianos, adzharos y mesjetinos) que reflejaban toda la memoria de aquella "extraordinaria disgregación feudal" de la nación georgiana citada por Mamardashvili. Para un nacionalismo tan étnico y milenarista como el georgiano, ésta era una pesadilla tan inquietante y no menos legítima que el síndrome de "último mohicano" de los abjasos, el anhelo reunificador de los osetinos, o la atormentada memoria armenia del genocidio. Y todo eso ya estaba en el ambiente aquel verano de 1988, cuando visité Georgia por primera vez. En Tbilisi aun no se había celebrado ni una sola manifestación nacionalista, pero en medios disidentes ya se hablaba de organizar una campaña para boicotear el censo de población previsto para el año siguiente, en estos términos: "En el pasado hubo intentos de disgregar en diversas etnias a las tribus georgianas y esa política continua en nuestros días; se declara no georgianos a mengrelos y esvanos, a ingilianos y adzharos, a los georgianos musulmanes de Mesjetia se les bautiza como turcos mesjetinos, la relación entre abjasos y georgianos es muy tensa, en Osetia del Norte tiene lugar un proceso de total rusificación mientras en Osetia del Sur se intenta crear un potente foco de cultura osetina de tendencia antigeorgiana (...), es evidente que estamos ante un ataque multilateral contra Georgia, la división de Georgia en tribus y la incitación a la hostilidad entre ellas sirve a la causa de la aniquilación espiritual de la nación georgiana, (...) ¿no intentarán utilizar el censo de 1989 para ésta campaña?, al pueblo georgiano sólo le queda una salida: boicotear el censo", señalaba un panfleto titulado "Protesta" editado por el grupo de Irakli Shengelaya. 9- El resultado se parecía a un círculo vicioso. La inseguridad del nacionalismo georgiano producía actitudes cada vez más intransigentes hacia las minorías. En reacción a eso y al creciente eclipse de la presencia del poder central moscovita, las minorías enfatizaban su autonomía. Eso confirmaba a su vez la inseguridad del nacionalismo georgiano y daba lugar a respuestas crispadas, lo que contribuía a su vez a la radicalización del autonomismo. 10- En Tbilisi, la bella capital georgiana, la inseguridad nacionalista convivía con una ambigua actitud hacia la figura de Stalin. Una importante avenida y el mayor parque público de la ciudad seguían llevando el nombre de Stalin y fuera de ella el fenómeno crecía. En Tianeti, un desangelado pueblo de Kajetia, la estatua de Stalin, pintada de color dorado, resplandecía a la entrada de la escuela. En Gori, ciudad natal del "padrecito de los pueblos" la estatua era imponente y presidía la principal avenida local, la "Avenida Stalin". La máquina del tren que me había traído a Gori adornaba su frontal con el perfil de Stalin. El retrato de Stalin estaba presente en hogares, oficinas, barberías, limpiabotas, y estaciones de autobuses. El edificio más suntuoso de la ciudad albergaba un museo dedicado a la glorificación del ilustre caudillo. En respuesta a algunas propuestas para cerrarlo, los vecinos habían organizado una manifestación de protesta. La única innovación que la liberalización moscovita había logrado introducir en la exposición consistía en algunas citas anodinas de Gorbachov contra el "culto a la personalidad", torpemente añadidas en los paneles y mezcladas entre el material glorificante. En Kvajvely, donde hay una acrópolis del siglo IV antes de Cristo, había un gran panel con las imágenes de Lénin y Stalin bajo la habitual consigna; "Cumplir las resoluciones del XXVII Congreso del Pcus". De regreso a Tbilisi, le pregunté al disidente más conocido de Georgia, Zviad Gamsajurdia, si el nacionalismo georgiano reivindicaba a Stalin. "La popularidad de Stalin", me dijo, "se limita a los sectores no ilustrados". Sin embargo, ante una mesa bien surtida de vinos, Gamsajurdia añadió que, "en el fondo", lo malo no fue Stalin, sino el estalinismo, que, "hubo muchos Stalin y alguno de ellos continúan ocupando altos cargos en el Kremlin", y que, aunque la usara para mal, la "fuerza de carácter" del caudillo era "inequívocamente georgiana". 11- La visión del mundo de Gamsajurdia presentaba a una Georgia asediada por el "complot panturco", por el "panislámico" y por el KGB, un perverso comodín que apadrinaba todos los complots. "El Kremlin regula nuestra demografía", decía Gamsajurdia, según el cual esa era la explicación de que los azerbaidjanos, "se reproduzcan como conejos". En la mente de Gamsajurdia, Georgia era una "isla cristiana", una "Insula Barataria", rodeada de pérfido Islam. Georgia limita con varios territorios de tradición islámica; los montañeses del Cáucaso del Norte, el Dagestán, Azerbaidján. Además una parte considerable de la población de Georgia, incluidos los georgianos de Adzharia, la única república autónoma de la Urss creada por criterios confesionales, es islámica. "Todos ellos son jomeinistas secretos", afirmaba Gamsajurdia. 12- Las opiniones de Gamsajurdia no eran una rareza, sino norma. Salvo raras excepciones, la experiencia con los políticos alternativos e intelectuales de Tbilisi estaban cortadas por ese mismo patrón. El discurso georgiano de la época 1988-1991 venía a ser más o menos el siguiente; la política imperial del "centro" había fomentado la crisis interétnica para debilitar a Georgia, que en su día había sido conquistada con la ayuda de minorías filorusas (abjasos, osetinos) que recibieron la autonomía como premio. Una vez instalados en Georgia, los comunistas habían fomentado la repoblación de Georgia con armenios y azerbaidjanos para alterar su población. De todo ello se deducían dos líneas maestras; anular las autonomías y practicar una "política demográfica" nacional. En la prensa oficial se exigía la "regulación estatal de la natalidad de la población no georgiana" de la República, que el diario "Kommunisti" formulaba así: "para equilibrar la reproducción de determinadas naciones que viven en Georgia, habría que hacerles observar el límite de dos hijos y a quienes quieran una mayor reproducción se les debería ofrecer el derecho a asentarse fuera de la república". Por esa misma época, el órgano de la Unión de escritores de Georgia formulaba así el programa nacional: "En Georgia no debe existir nada que no sea georgiano. El no georgiano es también georgiano en Georgia; debe saber hablar, escribir y leer en georgiano, debe educarse en la literatura georgiana, debe simpatizar con el espíritu georgiano y, finalmente, no puede considerarse ciudadano de Georgia si carece de todo eso". 13- Conforme pasaban los meses, esta "enfermedad georgiana" no se aplacó, sino que se agravó porque, a medida en que el imperio del partido se iba desmoronando, el nuevo discurso iba adquiriendo carácter de política oficial. Antes de perder el poder en las elecciones de octubre de 1990, el Partido Comunista Georgiano ya había intentado ponerse a tono publicando a finales de 1988 un proyecto de ley sobre la lengua georgiana que exigía aprobar un examen de georgiano como condición de acceso a la educación superior. Las minorías que en muchos casos hablaban mal el georgiano, o no lo hablaban en absoluto, vieron en el texto y en el talante de ese proyecto una barrera educacional. Otras medidas anunciaban la puesta en práctica del principio "Georgia para los georgianos". La promoción de la historia y los monumentos georgianos, la restricción de la emigración o la creación de unidades militares compuestas exclusivamente por georgianos, no anunciaba nada bueno para el 30% de no georgianos e incluso para aquellos georgianos que por razones confesionales podían no ser considerados "auténticos georgianos". 14- En junio de 1989 los turcos mesjetinos sufrieron un violento pogrom en el valle de Ferganá, en Uzbequistán. Los mesjetinos, también llamados "georgianos turquizados" o "georgianos musulmanes", poblaban la región georgiana de Mesjetia hasta que en 1944 Stalin los deportó en masa (un colectivo de 120.000 a 150.000 personas) a Asia Central. Tras las violencias de Ferganá, los mesjetinos querían regresar a su tierra, pero Georgia se opuso. "Su regreso provocaría una tragedia mayor que la de 1944", pronosticaba el numero dos del partido comunista georgiano y secretario de ideología, Vazha Gurguenidze. Cuando le pregunté por qué, dijo; "pocos de ellos se consideran georgianos". En el área alternativa, el dirigente del Frente Popular de Georgia Nodar Notadze, proponía consentir únicamente el regreso de aquellos mesjetinos que fueran, "auténticamente georgianos". Notadze opinaba que la masacre de mesjetinos que había tenido lugar en Uzbequistán se había "organizado", "para crear problemas a Georgia". En 1990, el Partido Comunista vivía sus últimas horas en Georgia y la gente como Notadze se aprestaba a tomar el relevo, al frente de la administración y de las instituciones, a funcionarios como Gurguenidze, que, aunque en el fondo pensasen igual, eran mucho más moderados, porque la escuela de la disciplina moscovita de la "amistad entre los pueblos" les obligaba a mantener una mentalidad de equilibrios nacionales. Notadze, por entonces diputado del parlamento, dividía a los habitantes de Georgia en "autóctonos" e "invitados", según estos llevaran viviendo en Georgia, dos, diez o veinte siglos. La situación era ilustrada con referencias a la cultura de la hospitalidad local; "imagínese que está usted en su casa, viene un invitado (las minorías) se instala en su piso y le coloca a usted en la cocina, ¿cómo reaccionaría ante un invitado así?". 15- Durante los debates sobre la ley de ciudadanía del verano de 1990, Gamsajurdia, inspirándose en ideas originadas por los nacionalistas de las repúblicas bálticas, propuso limitar la elegibilidad de los candidatos a aquellos ciudadanos cuyos ancestros ya vivían en Georgia antes de la anexión rusa a principios del siglo XIX, lo que dejaba fuera a los "invitados". Ese precepto no prosperó, pero en la ley electoral que posteriormente se aprobó, se impidió la presentación de fuerzas políticas de base regional, lo que llevó a los no georgianos a ignorar las elecciones de octubre, o a votar al Partido Comunista, garante de la protección de minorías tradicional del cuadro soviético. La categoría de "invitado" era cambiante, de acuerdo con los vaivenes de los conflictos con las minorías. Así, al principio, en Tbilisi predominaba la versión de que los osetinos se habían asentado en Georgia en el siglo XIII, pero conforme el conflicto subía de tono su llegada se hacía más y más reciente; se situaba en el XVII y hasta el XIX. Notadze, que no pertenecía al sector más radical del independentismo georgiano, me dijo que en Georgia los osetinos eran, "como los senegaleses en Londres" y que, una vez conseguida la independencia, las relaciones entre Georgia y Rusia serían, "igual que las de Polonia con Francia, o Argentina con Namibia". Los abjasos siempre habían sido considerados "autóctonos" por el nacionalismo georgiano, pero después de que la universidad de Abjasia se escindiera en dos secciones en julio de 1989, en medio de violentos enfrentamientos que registraron 17 muertos y 448 heridos, ese título fue puesto en cuestión. El interés por preservar la temporada turística, de gran importancia económica en el litoral del Mar Negro, la falta de armas y la aparición de un nuevo foco de enfrentamientos armados en Osetia a partir de diciembre de 1989, dio un respiro de un año al conflicto de Abjasia, donde en agosto de 1990 el parlamento local aprobó una declaración de soberanía, que a su vez era respuesta a un voto anterior del parlamento georgiano declarando nulos todos los acuerdos firmados por Georgia después de su incorporación a la URSS en 1921, lo que descalificaba a todas las autonomías. La tensión se trasladó entonces a Osetia del sur, que en noviembre de ese mismo año se ascendió unilateralmente su estatuto al de "república autónoma". La declaración osetina fue respondida por una marcha de 50.000 georgianos a Osetia del sur organizada por Gamsajurdia. Pero en Tbilisi la unanimidad de esa unión sagrada contra las minorías nacionales era lo único que parecía conjurar la gran disgregación interna existente. En medio año se habían creado más de 60 partidos políticos. Sus dirigentes dedicaban a los adversarios de otros partidos, con programas difícilmente distinguibles entre sí, todos los calificativos del estalinismo adecuados a la situación; "provocador", "enemigo de Georgia", "agente del KGB", "bandido", "oportunista" o "traidor". Durante la campaña electoral que les dio la victoria, los diferentes grupos de ese conglomerado alternativo intercambiaron no sólo insultos sino también tiroteos y asaltos a sus respectivas sedes. La única manera de solventar esas diferencias era apelar a la unión sagrada contra ese 30% de la población compuesto por minorías. "Todos contra todos, pero unidos contra Abjasia y Osetia del Sur", era la fórmula que mejor resumía el estado de cosas que prevalecía en Tbilisi. 16- Esa fiebre empeoró cuando Zviad Gamsajurdia fue elegido presidente, primero del parlamento y luego del país, y convirtió en oficial el discurso nacionalista alternativo. Ambos votos fueron unánimes; 232 votos a favor, incluidos 64 comunistas, y solo 5 en contra le llevaron a la presidencia del parlamento en noviembre de 1990, y un 87% de los votos emitidos a la presidencia del país, en mayo de 1991. El nuevo régimen encumbró la inseguridad y agresividad del nacionalismo georgiano y contribuyó dramáticamente a que los violentos conflictos abiertos se transformaran en guerras considerables. Las diferencias internas acabaron degenerando en la pequeña guerra civil georgiana de finales de 1991 y principios de 1992, que destruyó el centro de Tbilisi y derrocó a Gamsajurdia de la presidencia. Sus sucesores, una junta llamada Consejo de Estado que fue crecientemente dominada por Eduard Shevardnadze, el ex ministro de exteriores de la URSS vuelto a Tbilisi por disolución de aquella, intentarían, de nuevo sin éxito, restablecer la unidad de Georgia por la vía militar, demostrando que el problema georgiano trascendía a las dramáticas huidas de la realidad de Gamsajurdia. Desde entonces, todos los presidentes georgianos postsoviéticos han sido desplazados del poder en golpes de estado. 17- Los intentos de Gamsajurdia y Shevardnadze por solucionar militarmente la compleja diversidad nacional de Georgia, resultaron en un éxodo de 300.000 georgianos desde Abjasia y Osetia del Sur. Todas las naciones de Georgia, y desde luego también los propios georgianos, han pagado un duro precio por la exaltada idiosincracia habitual entre los políticos de Tibilisi. La situación se ha repetido ahora con Saakashvili, apadrinado por la irresponsabilidad global de Washington. 18- La participación general de Estados Unidos en la creación y militarización de la Georgia de Saakashvili está fuera de toda duda. La forma de la participación concreta en el ataque georgiano a Osetia del Sur es casi lo de menos (véase una hipótesis relacionada con el cambio de presidente en Washington). Lo principal es lo que la mayoría de los expertos académicos "olvidan": la política de Estados Unidos en Europa tiene como uno de sus ejes centrales impedir que la Unión Europea llegue a formular una política exterior coherente y autónoma. Para ello es crucial fomentar los conflictos entre la UE y Rusia. El escudo antimisiles no es contra Irán, como se afirma sin miedo al ridículo, sino contra el entendimiento de la UE con Rusia. Washington utiliza con ese fin a toda una serie de países del antiguo bloque del Este, o ex pertenecientes a la URSS, que por claras y muy comprensibles razones históricas son muy antirusos. Esos países son una especie de vasallos de Estados Unidos. Estos países trabajan en Europa, contra Europa, y a favor de los intereses estratégicos americanos en Europa, para cualquier fin; desde el despliegue de misiles, hasta la localización de cárceles secretas de la CIA, enviar tropas a Irak o apoyar propuestas de Washington en diversos foros, desde la OTAN, hasta la ONU, o en el mismo seno de la Unión Europea, en aspectos estratégicos como las relaciones con China, con Rusia o el programa "Galileo". Ucrania y Georgia (con 2000 soldados, tercer país con tropas en Irak, tras Estados Unidos e Inglaterra) son piezas importantes de esta jugada, en la que también participan Polonia, Bulgaria, Rumanía, la República Checa y otros.19- Fomentar la confrontación con Rusia y resucitar una guerra fría con Moscú es el escenario general al que venimos asistiendo. El martes, los presidentes de cinco de estos países (Letonia, Estonia, Lituania, Polonia y Ucrania) participaron en un mitin de apoyo al Presidente georgiano, Mijail Saakashvili, en Tbilisi. "Nosotros, dirigentes de cinco estados, estamos aquí para iniciar la lucha, por primera vez en la historia nuestro vecino del este ha enseñado su cara, una cara que nosotros conocemos desde hace siglos, ese país considera que los demás se le deben someter, ese país es Rusia", dijo el Presidente polaco, Lech Kaczynski. El Presidente georgiano ha adoptado el mismo discurso. "Lo que está haciendo Rusia en Georgia es una agresión abierta y manifiesta y un desafío al mundo entero. Si el mundo no detiene a Rusia hoy, los tanques rusos podrán tomar pronto cualquier otra capital europea", ha dicho. Condoleeza Rice asume la misma analogía por pasivo; "esto no es 1968 con la invasión de Checoslovaquia, cuando Rusia puede amenazar a un vecino, ocupar una capital y derribar a su gobierno". La sugerencia es un regreso a la guerra fría y para ello hay que convertir a la Rusia actual en algo parecido a la URSS de los años setenta, y a Putin en una nueva edición de Stalin. Para quien se mueva en el terreno de la realidad, eso es un perfecto despropósito. 20- Lo que ha cambiado de verdad es el estado de Rusia. Tras 15 años de ignominia interna y externa, que incluye la catastrófica y bárbara guerra de Chechenia -mucho peor en sus consecuencias sobre la población que la aventura de Saakashvili-, Rusia está recuperando su dignidad nacional. No son "ambiciones imperiales", como se dice, sino elementales intereses vitales en zonas limítrofes, como oponerse a que se aniquile a sus ciudadanos, o a que se militaricen sus fronteras más inmediatas utilizando el caldo de cultivo de régimen vasallos de una potencia lejana, intervencionista y agresiva. En la actuación de Rusia, hay mucho de discutible, pero geopolíticamente sus razones están claras y, geográficamente, son mucho menos ilegítimas que las invasiones de Iraq, Kosovo, o cualquier otra aventura lejana de la metrópoli imperial. 21- Muchos medios globales han presentado el asunto como una "agresión rusa", lo que forma parte de la manipulación informativa habitual. La película y secuencia de los hechos es clara: el ataque lo comenzó Saakashvili, que por el momento es quien ha provocado el grueso de las víctimas civiles. La víspera, el presidente georgiano, había ofrecido un "alto el fuego y conversaciones" a los osetinos del sur, mientras ultimaba lo que creía iba a ser una corta campaña victoriosa aprovechando los juegos de Pekín, la presencia aquí de Putin y las vacaciones del Presidente ruso, Medvedev, de crucero por el Volga. 22- El resultado va a ser que Georgia se despide, definitivamente, de cualquier posibilidad futura de recuperar Abajazia y Osetia del Sur, que sus posibilidades de ingresar en la Otan se evaporan, y que Rusia avanza posiciones para afianzar la pertenencia, de hecho aunque no de derecho, de Abjazia y Osetia del Sur a la Federación Rusa, lo que es el sueño de las poblaciones de ambos territorios. Respecto a Saakashvili, lo más probable es que, después de este traspié no dure mucho en su puesto, lo que es bastante irrelevante. Lo importante es la lectura que de todo esto se haga en París, Berlín y Bruselas. La pregunta esencial es, ¿qué lecciones extraerá la matriz europea franco-alemana de esta chapucera provocación, directamente dirigida contra el proyecto europeo?.
viernes, 15 de agosto de 2008
Los georgianos, en cólera contra los "bárbaros" rusos
"¿Rusia protege a los osetos? !Que se ocupe primero de los rusos que tienen que buscar en la basura para comer!", exclama Guram sentado en un banco de Tiflis, donde las banderas ondean a media asta en homenaje a los muertos caídos en los combates contra "los bárbaros" rusos.
En Tiflis, la ciudad multiétnica conocida por su tolerancia, los habitantes hablan de lo que llaman "la invasión rusa" de Georgia, consecutiva a un intento de su gobierno por retomar el control sobre la provincia separatista de Osetia del Sur.
No quieren identificar a los rusos de a pie con el gobierno, pero tampoco esconden su rencor.
"Mi abuela es rusa y ahora casi puedo decir que los odio", dijo Alexandra Djaparidze, una artista de 32 años.
"Antes acusaba al gobierno. Pero, ¿por qué ningún representante de los intelectuales rusos salió a la calle para apoyar a Georgia cuando sus tanques estuvieron a punto de entrar en Tiflis?", se pregunta la joven.
Unas vendedoras se estremecen cuando oyen hablar ruso. Sin embargo, en las cafeterías los georgianos se esfuerzan por seguir fieles a su reputación, brindando por la amistad.
En un banco de la avenida Rustaveli, arteria principal de Tiflis, un hombre y dos mujeres de cierta edad arremeten contra Moscú.
"Quieren someter a Georgia. Después le llegará el turno a Ucrania", exclamó Guram Tchitanava, de 68 años.
"Distribuyen pasaportes rusos a los osetos y hacen la guerra contra nosotros. Sería mejor si gastaran su dinero alimentando a los rusos que buscan en la basura", se queja.
Guram comparte la opinión del entorno del jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, de que el presidente georgiano, dejándose provocar, ha "caído en una trampa" tendida por los rusos.
"No le damos nuestra aprobación por esto, pero tampoco lo condenamos. Es muy pronto para decir si tenía razón o estaba equivocado", dijo Guram ante sus interlocutores, que asintieron.
"!Pero Rusia no es nadie para decirnos a quién elegir! Que le pregunte a su Putin (primer ministro y ex presidente) sobre lo que ha hecho en Chechenia", intervino una de ellas.
Jatuna Obiachvili, una institutriz de 40 años, sale de la iglesia. Ha rezado por el final de un conflicto en el que las dos partes tienen culpa, según ella.
"La estrategia de (presidente georgiano Mijail) Saakachvili de 'los norteamericanos son buenos y los rusos son malos' no era razonable. No tenía que haber provocado a los rusos", considera.
Una rusa de Tiflis, Nina Gurtchenko, reconoce tener "miedo de que la echen" de Georgia.
"Nací en Rusia pero he vivido en Georgia. Siempre he estado del lado de Georgia, pero esta vez es su culpa. Es triste que los cristianos ataquen a cristianos", decía la mujer a la salida de una iglesia rusa. Rusos, osetos y georgianos son todos ortodoxos.
A la entrada del teatro folclórico Nabadi, la bandera ondea a media asta al igual que en muchos edificios de la capital. Los espectáculos han sido anulados por el luto nacional.
"Nuestros espectáculos no tienen letra, es una mezcla de las culturas y las etnias que viven en Georgia. Hemos crecido con abjasos y osetos, ellos también participan en nuestras representaciones", explica la directora Nina Turabelidze sobre el escenario vacío.
Esta ex bailarina espera volver a abrir lo antes posible el teatro "como remedio contra el odio".
En Tiflis, la ciudad multiétnica conocida por su tolerancia, los habitantes hablan de lo que llaman "la invasión rusa" de Georgia, consecutiva a un intento de su gobierno por retomar el control sobre la provincia separatista de Osetia del Sur.
No quieren identificar a los rusos de a pie con el gobierno, pero tampoco esconden su rencor.
"Mi abuela es rusa y ahora casi puedo decir que los odio", dijo Alexandra Djaparidze, una artista de 32 años.
"Antes acusaba al gobierno. Pero, ¿por qué ningún representante de los intelectuales rusos salió a la calle para apoyar a Georgia cuando sus tanques estuvieron a punto de entrar en Tiflis?", se pregunta la joven.
Unas vendedoras se estremecen cuando oyen hablar ruso. Sin embargo, en las cafeterías los georgianos se esfuerzan por seguir fieles a su reputación, brindando por la amistad.
En un banco de la avenida Rustaveli, arteria principal de Tiflis, un hombre y dos mujeres de cierta edad arremeten contra Moscú.
"Quieren someter a Georgia. Después le llegará el turno a Ucrania", exclamó Guram Tchitanava, de 68 años.
"Distribuyen pasaportes rusos a los osetos y hacen la guerra contra nosotros. Sería mejor si gastaran su dinero alimentando a los rusos que buscan en la basura", se queja.
Guram comparte la opinión del entorno del jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, de que el presidente georgiano, dejándose provocar, ha "caído en una trampa" tendida por los rusos.
"No le damos nuestra aprobación por esto, pero tampoco lo condenamos. Es muy pronto para decir si tenía razón o estaba equivocado", dijo Guram ante sus interlocutores, que asintieron.
"!Pero Rusia no es nadie para decirnos a quién elegir! Que le pregunte a su Putin (primer ministro y ex presidente) sobre lo que ha hecho en Chechenia", intervino una de ellas.
Jatuna Obiachvili, una institutriz de 40 años, sale de la iglesia. Ha rezado por el final de un conflicto en el que las dos partes tienen culpa, según ella.
"La estrategia de (presidente georgiano Mijail) Saakachvili de 'los norteamericanos son buenos y los rusos son malos' no era razonable. No tenía que haber provocado a los rusos", considera.
Una rusa de Tiflis, Nina Gurtchenko, reconoce tener "miedo de que la echen" de Georgia.
"Nací en Rusia pero he vivido en Georgia. Siempre he estado del lado de Georgia, pero esta vez es su culpa. Es triste que los cristianos ataquen a cristianos", decía la mujer a la salida de una iglesia rusa. Rusos, osetos y georgianos son todos ortodoxos.
A la entrada del teatro folclórico Nabadi, la bandera ondea a media asta al igual que en muchos edificios de la capital. Los espectáculos han sido anulados por el luto nacional.
"Nuestros espectáculos no tienen letra, es una mezcla de las culturas y las etnias que viven en Georgia. Hemos crecido con abjasos y osetos, ellos también participan en nuestras representaciones", explica la directora Nina Turabelidze sobre el escenario vacío.
Esta ex bailarina espera volver a abrir lo antes posible el teatro "como remedio contra el odio".
Yúschenko invitó a esposa e hijos de Saakashvili a Crimea
Kiev, 15 de agosto, RIA Novosti. Ambos hijos del líder georgiano Mijaíl Saakashvili y su esposa, Sandra Roelofs, descansarán estos días en Crimea, por invitación del presidente de Ucrania Víctor Yúschenko, informó hoy la prensa ucraniana.
Yúschenko cedió a los familiares de Saakashvili su residencia veraniega a orillas del Mar Negro. No es una mansión lujosa pero al menos puede garantizar la seguridad de invitados de este nivel. La residencia resulta prácticamente invisible desde las montañas cercanas; hay una lancha patrullera custodiando los accesos desde el mar; y los sistemas de vigilancia permiten detectar los objetos que se aproximan a una distancia de 1,5-2 kilómetros.
En su momento, vivieron aquí el canciller soviético Andrei Gromyko, conocido en Occidente como el Señor No, y el antecesor de Yúschenko, Leonid Kuchma.
La esposa de Saakashvili, acompañada por Yúschenko, llegó a Crimea en su avión que aterrizó en el aeródromo militar de Belbek, cerca de Sebastopol. Previamente, llevó a sus dos hijos dejándolos en manos de la esposa del presidente ucraniano Katerina.
En 2006, Yúschenko apadrinó a Nikolaz Saakashvili, uno de los hijos del líder georgiano.
Yúschenko cedió a los familiares de Saakashvili su residencia veraniega a orillas del Mar Negro. No es una mansión lujosa pero al menos puede garantizar la seguridad de invitados de este nivel. La residencia resulta prácticamente invisible desde las montañas cercanas; hay una lancha patrullera custodiando los accesos desde el mar; y los sistemas de vigilancia permiten detectar los objetos que se aproximan a una distancia de 1,5-2 kilómetros.
En su momento, vivieron aquí el canciller soviético Andrei Gromyko, conocido en Occidente como el Señor No, y el antecesor de Yúschenko, Leonid Kuchma.
La esposa de Saakashvili, acompañada por Yúschenko, llegó a Crimea en su avión que aterrizó en el aeródromo militar de Belbek, cerca de Sebastopol. Previamente, llevó a sus dos hijos dejándolos en manos de la esposa del presidente ucraniano Katerina.
En 2006, Yúschenko apadrinó a Nikolaz Saakashvili, uno de los hijos del líder georgiano.
¿Qué pasa en el Caucaso?
El enfrentamiento bélico entre Rusia y Georgia, por controlar Osetia del Sur (35 mil habitantes), nos puede estar llevando a una nueva redefinición del ajedrez mundial. Desde la debacle de la URSS no se veía algo similar. En respuesta a la ofensiva georgiana del 06 de agosto sobreTskhinvali, Medvedev, presidente de Rusia, lanzó dos bombas sobre la base militar de Bassin. Según Eduard Kokoyti, presidente surosetio, miles de refugiados, más de un millar de muertos y 150 heridos de las “fuerzas de paz” rusas son parte del saldo hasta ahora. Pero, ¿Por qué pasa esto? Porque la región del caucaso es muy rica en energía e importante geopolíticamente (frontera con Rusia, Turquía, Armenia, Mar Muerto). Y después de la caída de la URSS, EE.UU. vio una oportunidad para conquistar los ex estados soviéticos con el objetivo de apoderarse de su energía y derrotar a su histórico enemigo ruso. Expresión de esta política, a pesar de que el imperialismo USA está derrotado en Irak, han sido: la incorporación de los ex países del Este en la OTAN, su intención de incorporar a Georgia y Ucrania, la decisión de instalar el escudo de misiles en la República Checa, y recientemente el aval imperialista a la independencia del Kosovo. No obstante, Rusia, después de su fracaso en Kosovo, no está dispuesta a repetir el mismo plato. Es por eso que Medvedev, ha declarado que: “Históricamente Rusia ha sido y continuará siendo el garante de la seguridad de los pueblos del Cáucaso” (Nuevo Herald, 10-08-08). Moscú ve a Osetia del Sur como una importante herramienta para prevenir que Georgia se una a Occidente a través de la OTAN. Bush apoya a Saakashvilli, exigiendo la retirada de las tropas rusas. Desde la independencia de Georgia, EE.UU., a través de programas militares como "Respuesta Inmediata" (600 georgianos y oficiales de Ucrania, Azerbaiján y Armenia), viene invirtiendo en Georgia más de $65 millones. Por ahora existe un “cese temporal del fuego” logrado por Sarkozy y la propuesta de 6 puntos (renuncia al uso de la fuerza, diálogo sobre el estatus futuro de los territorios irredentos de Osetia del Sur y Abjasia, etc.). Pero como su propio nombre lo dice es “temporal”. ¿Cuánto tiempo? No sabemos. Lo que si está claro es que USA no está en condiciones de intervenir militarmente. Está entrampado en Medio Oriente. Y otra guerra sería suicida. Sino puede invadir Irán, menos podrá atacar Rusia. De esta manera, parece que nos encontramos ad portas de una nueva bipolaridad mundial.
Putin el terrible
EN «Rebuilding Russia», publicado cuando la Unión Soviética estaba al borde del desplome, Aleksandr Solzhenitsyn escribió que el «despertar de la autoconciencia nacional rusa ha sido en gran medida incapaz de liberarse de la idea de la gran potencia y de las falsas ilusiones imperiales... ha adoptado de los comunistas la fraudulenta y fingida noción del patriotismo soviético». Como toda observación profética, era una perspicaz lectura del presente, no de del futuro. La invasión rusa de Georgia es una poderosa confirmación de las palabras de Solzhenitsyn. Uno puede, por cierto, revertir el argumento de Solzhenitsyn: el imperialismo soviético fue una continuación, no un antecedente, del nacionalismo ruso. Vladimir Putin y su pelele, el presidente Dimitri Medvedev, han revivido la tradición expansionista que se remonta a la época de Ivan el Terrible. La actual invasión de Georgia se hace eco de la anexión rusa de ese país en 1801 y de la de 1921, cuando los soviéticos aplastaron la breve independencia del país caucásico.
Esta invasión tiene poco que ver con la protección de los osetianos del sur, que hace pocos años luchaban a favor de la independencia con respecto tanto a Georgia como a Rusia. Y tiene poco que ver con el obvio error de cálculo del presidente georgiano Saakashvili al responder a la última provocación de Ossetia del Sur tratando de reafirmar el control militar de aquella región. Rusia planeaba esto desde hace algún tiempo, como lo probó la sobrecogedora eficacia del ataque: abarcó áreas bastante más allá de Ossetia del Sur y Abkhazia, la otra región sediciosa de Georgia, e incluyó la movilización de su flota en el Mar Negro.
Sería también un grosero error pensar que el verdadero casus belli fueron las provocaciones occidentales, como el reconocimiento de la independencia de Kosovo en perjuicio de Serbia, aliado de Rusia, o el apoyo de la OTAN a favor de un sistema de defensa anti-misiles en Europa Central. Estos iniciativas, si bien imprudentes dada la psicología de los dirigentes moscovitas, no precedieron al surgimiento del nacionalismo post-soviético en Rusia. Todo lo contrario: la expansión internacional dirigida por Moscú es la continuación lógica de un régimen autoritario que Putin ha venido consolidando durante largo tiempo con ayuda de los petrodólares.
Primero, Putin se aseguró de que las débiles democráticas representativas de su país fueran reemplazadas por un gobierno autocrático. La mayoría de los pesos y contrapesos fueron neutralizados: el poder judicial, los partidos políticos, los gobiernos locales, los medios de comunicación, las empresas privadas, las regiones separatistas. Las fuerzas de seguridad, la Iglesia Ortodoxa y la industria energética se convirtieron en pilares del nuevo régimen. Las dos primeras ya formaban parte del nacionalismo ruso y por ende precisaron de muy pocas purgas. La última requirió algún esfuerzo, por lo que la compañía Yukos fue dividida y su subsidiaria petrolera engullida por el Gobierno, como lo fue Gazprom, el mayor extractor del mundo de gas natural.
Una vez que el Kremlin logró el control, era muy poco lo que podía hacerse con respecto al expansionismo ruso. Europa importa grandes cantidades de gas natural y petróleo de Rusia: la amenaza de reducir o cortar los suministros suspendiendo los envíos a través de Ucrania, importante ruta de tránsito, sirvió para chantajear a la Unión Europea. A Rusia le gustaría engullirse todo lo que se encuentra entre el Báltico y el Cáucaso (más allá de ese punto, su gran vecino sureño, Kazakstán, gobernado por un tirano ahíto de petróleo, ya es amigo de Moscú). Pero existen algunos obstáculos, incluido el hecho de que el Báltico y gran parte de los Balcanes pertenecen a la Unión Europea y la OTAN. Lo cual deja a Georgia y Ucrania, cuyas revoluciones en 2003 y 2004 fueron vistas como una poderosa afirmación de los valores occidentales en el patio trasero de Rusia, como sus objetivos más viables.
Los nacionalistas rusos, que son impetuosos pero no locos, saben perfectamente bien que Europa Central se encuentra más allá de su alcance, pero podrían socavar a esas naciones si subyugan a su vecino inmediato, Ucrania. Y Georgia les daría el control de la ruta de tránsito entre el Mar Caspio y el Mar Negro, lo que equivale a decir el Mediterráneo. Lo que hemos visto estos últimos días en Georgia es la decisión racional por parte de Rusia de llevar su nacionalismo redivivo un paso más allá. Es importante comprender esta realidad ahora que se empieza a calentar en Occidente el debate sobre si aislar, ignorar o negociar con Rusia.
En 1990, Solzhenitsyn, que fue él mismo una suerte de nacionalista ruso, escribió que «debe declararse a viva voz ... que... Transcaucasia... se separará de manera inequívoca e irreversible» de Rusia. Me pregunto que pensaría de la decisión de su amigo Putin de demostrarnos que estaba equivocado
Esta invasión tiene poco que ver con la protección de los osetianos del sur, que hace pocos años luchaban a favor de la independencia con respecto tanto a Georgia como a Rusia. Y tiene poco que ver con el obvio error de cálculo del presidente georgiano Saakashvili al responder a la última provocación de Ossetia del Sur tratando de reafirmar el control militar de aquella región. Rusia planeaba esto desde hace algún tiempo, como lo probó la sobrecogedora eficacia del ataque: abarcó áreas bastante más allá de Ossetia del Sur y Abkhazia, la otra región sediciosa de Georgia, e incluyó la movilización de su flota en el Mar Negro.
Sería también un grosero error pensar que el verdadero casus belli fueron las provocaciones occidentales, como el reconocimiento de la independencia de Kosovo en perjuicio de Serbia, aliado de Rusia, o el apoyo de la OTAN a favor de un sistema de defensa anti-misiles en Europa Central. Estos iniciativas, si bien imprudentes dada la psicología de los dirigentes moscovitas, no precedieron al surgimiento del nacionalismo post-soviético en Rusia. Todo lo contrario: la expansión internacional dirigida por Moscú es la continuación lógica de un régimen autoritario que Putin ha venido consolidando durante largo tiempo con ayuda de los petrodólares.
Primero, Putin se aseguró de que las débiles democráticas representativas de su país fueran reemplazadas por un gobierno autocrático. La mayoría de los pesos y contrapesos fueron neutralizados: el poder judicial, los partidos políticos, los gobiernos locales, los medios de comunicación, las empresas privadas, las regiones separatistas. Las fuerzas de seguridad, la Iglesia Ortodoxa y la industria energética se convirtieron en pilares del nuevo régimen. Las dos primeras ya formaban parte del nacionalismo ruso y por ende precisaron de muy pocas purgas. La última requirió algún esfuerzo, por lo que la compañía Yukos fue dividida y su subsidiaria petrolera engullida por el Gobierno, como lo fue Gazprom, el mayor extractor del mundo de gas natural.
Una vez que el Kremlin logró el control, era muy poco lo que podía hacerse con respecto al expansionismo ruso. Europa importa grandes cantidades de gas natural y petróleo de Rusia: la amenaza de reducir o cortar los suministros suspendiendo los envíos a través de Ucrania, importante ruta de tránsito, sirvió para chantajear a la Unión Europea. A Rusia le gustaría engullirse todo lo que se encuentra entre el Báltico y el Cáucaso (más allá de ese punto, su gran vecino sureño, Kazakstán, gobernado por un tirano ahíto de petróleo, ya es amigo de Moscú). Pero existen algunos obstáculos, incluido el hecho de que el Báltico y gran parte de los Balcanes pertenecen a la Unión Europea y la OTAN. Lo cual deja a Georgia y Ucrania, cuyas revoluciones en 2003 y 2004 fueron vistas como una poderosa afirmación de los valores occidentales en el patio trasero de Rusia, como sus objetivos más viables.
Los nacionalistas rusos, que son impetuosos pero no locos, saben perfectamente bien que Europa Central se encuentra más allá de su alcance, pero podrían socavar a esas naciones si subyugan a su vecino inmediato, Ucrania. Y Georgia les daría el control de la ruta de tránsito entre el Mar Caspio y el Mar Negro, lo que equivale a decir el Mediterráneo. Lo que hemos visto estos últimos días en Georgia es la decisión racional por parte de Rusia de llevar su nacionalismo redivivo un paso más allá. Es importante comprender esta realidad ahora que se empieza a calentar en Occidente el debate sobre si aislar, ignorar o negociar con Rusia.
En 1990, Solzhenitsyn, que fue él mismo una suerte de nacionalista ruso, escribió que «debe declararse a viva voz ... que... Transcaucasia... se separará de manera inequívoca e irreversible» de Rusia. Me pregunto que pensaría de la decisión de su amigo Putin de demostrarnos que estaba equivocado
Militares rusos encontraron placas de matrícula diplomática ucraniana en una base militar de Georgia
Moscú, 15 de agosto, RIA Novosti. Militares rusos encontraron placas de matrícula diplomática ucraniana en una base militar georgiana cerca de la ciudad de Senaki, comunicó hoy el Jefe adjunto del Estado Mayor General del Ejército ruso, coronel general Anatoli Nogovitsin.
"Los vehículos con esa placa gozan de inmunidad y podían desplazarse libremente por el territorio tanto georgiano como osetio o abjasio antes del conflicto", explicó.
"Es muy probable que Ucrania pudo haber prestado a Georgia ayuda misionera o de otro tipo en el conflicto de Osetia del Sur", agregó el jefe militar.
"Los vehículos con esa placa gozan de inmunidad y podían desplazarse libremente por el territorio tanto georgiano como osetio o abjasio antes del conflicto", explicó.
"Es muy probable que Ucrania pudo haber prestado a Georgia ayuda misionera o de otro tipo en el conflicto de Osetia del Sur", agregó el jefe militar.
Presidentes de Ucrania y Estados Unidos hablan de situación en Georgia
El presidente de Ucrania Viktor Yushchenko y su homólogo estadounidense, George W. Bush, hablaron hoy por teléfono sobre la situación en Georgia, indicó la oficina presidencial ucraniana en una declaración.
"La conversación se centró en la situación en Georgia y en las medidas que se tienen que tomar para detener este conflicto", se indicó en la declaración.
Yushchenko hizo énfasis en la importancia de la posición de Estados Unidos de apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Georgia.
"El presidente de Estados Unidos agradeció los esfuerzos realizados por Ucrania, que contribuyeron al cese al fuego, y también la ayuda de Ucrania a Georgia", se indicó en la declaración.
Por su parte, Yushchenko dio las gracias a Bush por la ayuda humanitaria estadounidense otorgada para las víctimas de las recientes inundaciones en Ucrania
"La conversación se centró en la situación en Georgia y en las medidas que se tienen que tomar para detener este conflicto", se indicó en la declaración.
Yushchenko hizo énfasis en la importancia de la posición de Estados Unidos de apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Georgia.
"El presidente de Estados Unidos agradeció los esfuerzos realizados por Ucrania, que contribuyeron al cese al fuego, y también la ayuda de Ucrania a Georgia", se indicó en la declaración.
Por su parte, Yushchenko dio las gracias a Bush por la ayuda humanitaria estadounidense otorgada para las víctimas de las recientes inundaciones en Ucrania
Ucrania, en lo más alto del podio

Beijing, China.- Ucrania ganó la medalla de oro en la competencia femenina de sable por equipos de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.Las subcampeonas mundiales se impusieron a China por 45-44. Por su parte, el equipo favorito de Estados Unidos se llevó la medalla de bronce.Ante la mirada atónita de los 4 mil espectadores en el estadio, la ucraniana Olga Kharlan logró asestar el último y definitivo punto a la china Tan Xue. Ucrania obtuvo así su primera medalla olímpica en la especialidad.Las estadounidenses Mariel Zagunis, Sada Jacobson y Rebecca Ward, ganadoras de las preseas de oro en la competencia individual, vencieron a las francesas por 45-38 para el bronce.
Ucrania suma un oro en tiro deportivo

El competidor Artur Ayvasian tuvo una excelente puntería para colgarse el metal dorado
BEIJING, CHINA.- Ucrania se llevó el oro en la prueba de rifle 50 metros gracias al competidor Artur Ayvasian, quien totalizó 702.7 unidades en la prueba final.La medalla de plata fue para el competidor de los Estados Unidos, Mathew Emmons, quien sumó 701.7 y el bronce fue para el australiano Warren Potten con 700.5 puntos.Ayvazian fue el competidor que calificó a la final con el más alto puntaje, con 599, a tan sólo un punto de la marca perfecta de 600.Emmons finalizó la calificación en segundo sitio con 597 puntos
BEIJING, CHINA.- Ucrania se llevó el oro en la prueba de rifle 50 metros gracias al competidor Artur Ayvasian, quien totalizó 702.7 unidades en la prueba final.La medalla de plata fue para el competidor de los Estados Unidos, Mathew Emmons, quien sumó 701.7 y el bronce fue para el australiano Warren Potten con 700.5 puntos.Ayvazian fue el competidor que calificó a la final con el más alto puntaje, con 599, a tan sólo un punto de la marca perfecta de 600.Emmons finalizó la calificación en segundo sitio con 597 puntos
Las repúblicas bálticas, Ucrania y Polonia cierran filas en torno a Georgia
La historia obliga… Los jefes de estado de los cinco países, unidos por su pasado comunista han denunciado la “política imperialista de Rusia”. Tras visitar juntos Tiflis, han criticado el “plan de paz” promovido por Sarkozy por no mencionar el derecho a la integridad territorial de Georgia.
“La única opción para prevenir otras acciones similares de agresión y ocupación contra Georgia es un plan de adhesión a la OTAN”, ha dicho el presidente lituano.
Frente a la embajada rusa en Vilna, cientos de lituanos han protestado contra la acción militar rusa. Afirman sentirse amenazados porque los próximos podrían ser ellos. Como sus dirigentes, pero con banderas y pancartas, critican a la Unión Europea por no tomar medidas más enérgicas.
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“La única opción para prevenir otras acciones similares de agresión y ocupación contra Georgia es un plan de adhesión a la OTAN”, ha dicho el presidente lituano.
Frente a la embajada rusa en Vilna, cientos de lituanos han protestado contra la acción militar rusa. Afirman sentirse amenazados porque los próximos podrían ser ellos. Como sus dirigentes, pero con banderas y pancartas, critican a la Unión Europea por no tomar medidas más enérgicas.
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Colaborará Unison con universidades de Europa y Japón
Los Departamentos de Investigación en Física y el área de Astronomía de la Máxima Casa de Estudios en Sonora colaborarán académicamente con universidades de Rusia, Japón y Ucrania.Desarrollarán proyectos de investigación e intercambio de docentes y alumnos, informaron en rueda de prensa, Julio César Saucedo Morales, jefe del Difus; y Luis Alfonso Domínguez Carballo, responsable del Departamento de Física.En su visita a Rusia para observar el eclipse total de Sol, el pasado 1 de agosto, establecieron lazos de vinculación con las universidades de San Petersburgo, la Estatal de Moscú y la de Novosibirsk.Así como con los observatorios de Pulkovo, en San Petersburgo, el de Moscú y el de Greenwhich, para concretar intercambios de académicos, investigadores y estudiantes de las carreras de Física, Matemáticas, Biología y área de Astronomía.
Ucrania promete que impondrá nuevas restricciones a flotilla rusa
El ejército de Ucrania prometió el día 14 que cumplirá órdenes del presidente y obligará a la Flotilla del Mar Negro de Rusia a solicitar permiso oficial para sus movimientos. "Hay un decreto presidencial y, naturalmente, será implementado. Les garantizo que haremos todo lo necesario para asegurar que el decreto del presidente sea cumplido", dijo el jefe del Estado Mayor de Ucrania Sergei Kyrychenko en una rueda de prensa. El presidente Viktor Yushchenko emitió el miércoles un decreto requiriendo que los barcos de las fuerzas navales rusas soliciten permiso con 10 días de anticipación antes de regresar al puerto ucraniano de Sebastopol. El Ministerio de Defensa de Rusia denunció ésto rápidamente como "no serio". La medida tensó nuevamente las relaciones entre Rusia y Ucrania, país que ha dado apoyo político a Tiflis durante el conflicto militar de Rusia con Georgia. Rusia ha mantenido su base naval del Mar Negro en Sebastopol desde el colapso de la Unión Soviética en 1991 y el actual contrato de arrendamiento ruso sobre la instalación expira en el año 2017.(xinhua)15/08/08
Ucrania promete que impondrá nuevas restricciones a flotilla rusa
El ejército de Ucrania prometió el día 14 que cumplirá órdenes del presidente y obligará a la Flotilla del Mar Negro de Rusia a solicitar permiso oficial para sus movimientos. "Hay un decreto presidencial y, naturalmente, será implementado. Les garantizo que haremos todo lo necesario para asegurar que el decreto del presidente sea cumplido", dijo el jefe del Estado Mayor de Ucrania Sergei Kyrychenko en una rueda de prensa. El presidente Viktor Yushchenko emitió el miércoles un decreto requiriendo que los barcos de las fuerzas navales rusas soliciten permiso con 10 días de anticipación antes de regresar al puerto ucraniano de Sebastopol. El Ministerio de Defensa de Rusia denunció ésto rápidamente como "no serio". La medida tensó nuevamente las relaciones entre Rusia y Ucrania, país que ha dado apoyo político a Tiflis durante el conflicto militar de Rusia con Georgia. Rusia ha mantenido su base naval del Mar Negro en Sebastopol desde el colapso de la Unión Soviética en 1991 y el actual contrato de arrendamiento ruso sobre la instalación expira en el año 2017.(xinhua)15/08/08
Ucrania no se amilana
Ante el miedo a que el conflicto del Caúcaso se pueda extender a otros países, Ucrania, antiguo miembro de la URSS, ha mostrado indirectamente su apoyo a Georgia al aprobar ayer una medida que establece que los buques de la Flota rusa del Mar Negro que regresen de la región que está en guerra deberán recibir la autorización correspondiente del Estado Mayor General para cruzar territorio ucraniano.
La legislación anterior establecía que los barcos rusos sólo debían presentar una petición para cruzar la frontera con 72 horas de antelación, tras lo cual podían realizar la operación sin tener que obtener ningún tipo de autorización.
Rusia calificó de «medida antirrusa» el decreto firmado por el presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko. El Ministerio de Exteriores afirmó que «supone otro golpe al proceso de negociaciones sobre la Flota del Mar Negro y, en mayor medida, a las relaciones bilaterales en general».
La legislación anterior establecía que los barcos rusos sólo debían presentar una petición para cruzar la frontera con 72 horas de antelación, tras lo cual podían realizar la operación sin tener que obtener ningún tipo de autorización.
Rusia calificó de «medida antirrusa» el decreto firmado por el presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko. El Ministerio de Exteriores afirmó que «supone otro golpe al proceso de negociaciones sobre la Flota del Mar Negro y, en mayor medida, a las relaciones bilaterales en general».
Ucrania no se amilana
Ante el miedo a que el conflicto del Caúcaso se pueda extender a otros países, Ucrania, antiguo miembro de la URSS, ha mostrado indirectamente su apoyo a Georgia al aprobar ayer una medida que establece que los buques de la Flota rusa del Mar Negro que regresen de la región que está en guerra deberán recibir la autorización correspondiente del Estado Mayor General para cruzar territorio ucraniano.
La legislación anterior establecía que los barcos rusos sólo debían presentar una petición para cruzar la frontera con 72 horas de antelación, tras lo cual podían realizar la operación sin tener que obtener ningún tipo de autorización.
Rusia calificó de «medida antirrusa» el decreto firmado por el presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko. El Ministerio de Exteriores afirmó que «supone otro golpe al proceso de negociaciones sobre la Flota del Mar Negro y, en mayor medida, a las relaciones bilaterales en general».
La legislación anterior establecía que los barcos rusos sólo debían presentar una petición para cruzar la frontera con 72 horas de antelación, tras lo cual podían realizar la operación sin tener que obtener ningún tipo de autorización.
Rusia calificó de «medida antirrusa» el decreto firmado por el presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko. El Ministerio de Exteriores afirmó que «supone otro golpe al proceso de negociaciones sobre la Flota del Mar Negro y, en mayor medida, a las relaciones bilaterales en general».
Ucrania logra su primer oro olímpico de la historia en tiro con arco
Pekín, 15 Ago (Xinhua-Notimex).- El ucraniano Viktor Ruban logró hoy con un tiro de 10 puntos en su última flecha batir al surcoreano Park Kyung-Mo por 113-112 y lograr el primer oro olímpico de la historia en tiro con arco para su país. Ruban logró cinco tiros de 10 puntos y siete de 9 puntos superar a Park, doble campeón olímpico por equipos, por un solo punto de diferencia. Antes de que Ruban y Park lanzaran su flecha, los contendientes se encontraban empatados a 103 puntos. El ucraniano tiró primero para lograr un 10 y, con toda la presión, Park lanzó su flecha al anillo de 9 puntos de la diana, perdiendo así una estrechísima final. En la lucha por el bronce, el ruso Bair Badenov batió al mexicano Juan Serrano por 115-110 para hacerse con un lugar en el podio olímpico.
Ucrania logra su primer oro olímpico de la historia en tiro con arco
Pekín, 15 Ago (Xinhua-Notimex).- El ucraniano Viktor Ruban logró hoy con un tiro de 10 puntos en su última flecha batir al surcoreano Park Kyung-Mo por 113-112 y lograr el primer oro olímpico de la historia en tiro con arco para su país. Ruban logró cinco tiros de 10 puntos y siete de 9 puntos superar a Park, doble campeón olímpico por equipos, por un solo punto de diferencia. Antes de que Ruban y Park lanzaran su flecha, los contendientes se encontraban empatados a 103 puntos. El ucraniano tiró primero para lograr un 10 y, con toda la presión, Park lanzó su flecha al anillo de 9 puntos de la diana, perdiendo así una estrechísima final. En la lucha por el bronce, el ruso Bair Badenov batió al mexicano Juan Serrano por 115-110 para hacerse con un lugar en el podio olímpico.
jueves, 14 de agosto de 2008
EEUU se ahoga en la piscina y Federer se va a pique
Michael Phelps, con cinco de los ocho oros que busca en Pekín, no disputó finales y Estados Unidos dejó escapar los cuatro títulos disputados en natación, este jueves, marcado por la caída del tenista Roger Federer y la disparada de China en el medallero de los Juegos.
El suizo, que el lunes próximo perderá el número uno mundial, sigue en descenso directo al infierno tras caer eliminado en los cuartos de final del torneo de tenis olímpico, en una jornada en que torrenciales aguaceros retrasaron los programas y suspendieron algunos partidos.
Si China había terminado con una ventaja de seis medallas de oro el miércoles (13 a 7), el margen se amplió considerablemente este jueves al punto de que se duplicó y el país asiático tiene ahora más del doble de títulos que los norteamericanos (22 a 10)
Phelps, el deportista más laureado en la historia olímpica, con cinco oros en Pekín y 11 a lo largo de su carrera, sólo se limitó el jueves a series clasificatorias de 200 m estilos y 100 m mariposa y no disputó finales.
Eso lo pagó caro Estados Unidos, que logró sólo una plata y tres bronces en la jornada de natación, en que los títulos fueron para el francés Alain Bernard (100 m libres), el japonés Kosuke Kitajima (200 m braza), la china Liu Zige (200 m mariposa) y el relevo femenino australiano de 4x200 m libres.
Si Estados Unidos se hundió en la piscina, China logró su primer oro en natación, gracias a Liu Zige en 200 metros mariposa femenino, con récord mundial incluido (2:04.18), uno de los dos logrados este jueves, junto al del japonés Kosuke Kitajima (2:07.64) en 200 metros braza.
Además, China sumó este jueves medallas de oro en tiro con arco, gimnasia, judo y tiro, para llegar a 22 metales dorados, frente a los 10 de Estados Unidos, y superó además a los norteamericanos en el total de metales (35 a 34).
Con Phelps ausente en las finales, el gran protagonista de la jornada fue el francés Alain Bernard, que ganó la medalla de oro de la prueba 'reina' de la natación, los 100 metros libres.
Bernard ganó con un tiempo de 47.21, delante del australiano Eamon Sullivan, plusmarquista mundial de la disciplina que se quedó con la plata, y del estadounidense Jason Lezak y el brasileño Cesar Cielo Filho, que se llevaron el bronce tras hacer el mismo tiempo (47.67).
"El mejor momento llegó cuando me dí la vuelta y ví el número uno de primer clasificado al lado de mi nombre. Es algo enorme. En ningún momento me sentí derrotado ya fuera en la salida, en el primer tramo, en el giro, a 1 metro de meta. Me dije que hasta que no llegase no estaba nada perdido", dijo Bernard.
El bicampeón olímpico de la prueba, el holandés Pieter van den Hoogenband, quedó relegado al quinto puesto y anunció su retirada tras la prueba.
Otro que tendrá que despedirse de un título en Pekín, al menos en individual, es el suizo Federer, tras perder con el estadounidense James Blake por 6-4, 7-6 (7/2), en los cuartos de final del tenis.
En cambio, su principal rival, el español Rafael Nadal, que el lunes le sucederá al frente de la clasificación mundial, se deshizo con facilidad del austriaco Jurgen Melzer por 6-0, 6-4, y se colocó a sólo dos pasos del oro.
Por otra parte, el luchador cubano Mijain López dio Latinoamérica su primera medalla de oro de los Juegos, en una buena jornada en la que el subcontinente conquistó cuatro de sus 13 metales.
Hubo que esperar al sexto día de competición para ver por fin a un latinoamericano en lo más alto del podio y fue en la lucha grecorromana, gracias a la victoria de López sobre el campeón del mundo ruso Khasan Baroev en la final de la categoría de 12O kilos.
La también cubana Yelennis Castillo, que llegó a Pekín de rebote tras la deserción de una de sus compañeras de equipo, se había colgado poco antes la plata en judo (78 kilos), al inclinarse en la final ante la local Yang Xiuli. Y su compatriota Eglis Yaima Cruz, el bronce en carabina 3 posiciones de tiro
Al principio de la jornada, el brasileño Cesar Cielo se subió al tercer escalón del podio en los 100 metros libres.
Tras el agobiante calor que preocupaba antes de la competición y algunos chubascos dispersos en los primeros días, los pronósticos meteorológicos que anunciaban lluvias durante todo el día no se equivocaron y hubo retrasos o suspensiones en tenis, remo, canotaje, voley de playa, béisbol y sóftbol.
Los podios de este jueves en los Juegos Olímpicos de Pekín
- Natación - 200 metros braza femeninos:
---------------------------------------
Oro: Kosuke Kitajima (JPN)
Plata: Brenton Rickard (AUS)
Bronce: Hugues Duboscq (FRA)
- Natación - 200 metros mariposa femeninos:
------------------------------------------
Oro: Liu Zige (CHN)
Plata: Jiao Liuyang (CHN)
Bronce: Jessicah Schipper (AUS)
- Natación - 100 metros libres masculinos:
-----------------------------------------
Oro: Alain Bernard (FRA)
Plata: Eamon Sullivan (AUS)
Bronce: Cesar Cielo Filho (BRA)
Bronce: Jason Lezak (USA)
- Natación - 4x200 m libres femeninos:
--------------------------------------
Oro: Australia (Stephanie Rice, Bronte Barratt, Kylie Palmer, Linda Mackenzie)
Plata: China (Yang Yu, Zhu Qianwei, Tan Miao, Pang Jiaying, Tang Jingzhi)
Bronce: Estados Unidos (Allison Schmitt, Natalie Coughlin, Caroline Burckle, Kathryn Hoff)
- Gimnasia - concurso general masculino:
---------------------------------------
Oro: Yang Wei (CHN)
Plata: Kohei Uchimura (JPN)
Bronce: Benoit Caranobe (FRA)
- Tiro - carabina 3 posiciones femenina:
---------------------------------------
Oro: Du Li (CHN)
Plata: Katerina Emmons (CZE)
Bronce: Eglys Yaima Cruz (CUB)
- Tiro - skeet femenino:
-----------------------
Oro: Chiara Cainero (ITA)
Plata: Kimberly Rhode (USA)
Bronce: Christine Brinker (GER)
- Tiro con arco femenino:
------------------------
Oro: Zhang Juanjuan (CHN)
Plata: Sunghyun Park (KOR)
Bronce: Okhee Yun (KOR)
- Lucha grecorromana - 84 kg:
----------------------------
Oro: Andrea Minguzzi (ITA)
Plata: Zoltan Fodor (HUN)
Bronce: Ara Abrahamian (SWE)
Bronce: Nazmi Avluca (TUR)
- Lucha grecorromana - 96 kg:
----------------------------
Oro: Aslanbek Khushtov (RUS)
Plata: Mirko Englich (GER)
Bronce: Adam Wheeler (USA)
Bronce: Asset Mambetov (KAZ)
- Lucha grecorromana - 120 kg:
-----------------------------
Oro: Mijain López (CUB)
Plata: Khasan Baroev (RUS)
Bronce: Yuri Patrikeev (ARM)
Bronce: Mindaugas Mizgaitis (LTU)
- Judo femenino - 78 kilos:
--------------------------
Oro: Yang Xiuli (CHN)
Plata: Yalennis Castillo (CUB)
Bronce: Stéphanie Possamai (FRA)
Bronce: Jeong Gveongmi (KOR)
- Judo masculino - 100 kg:
--------------------------
Oro: Tuvshinbayar Naidan (MGL)
Plata: Askhat Zhitkeyev (KAZ)
Bronce: Movlud Miraliyev (AZE)
Bronce: Henk Grol (NED)
- Esgrima - sable por equipos femenino:
--------------------------------------
Oro: Ucrania (Olga Kharlan, Olena Khomrova, Halyna Pundyk, Olha Zhovnir)
Plata: China (Bao Yingying, Huang Haiyang, Ni Hong, Tan Xue)
Bronce: Estados Unidos (Sada Jacobson, Becca Ward, Mariel Zagunis)
- Equitación - doma por equipos:
-------------------------------
Oro: Alemania (Heike Kemmer/Bonaparte, Nadine Capellmann/Elvis Va, Isabell Werth/Satchmo)
Plaza: Holanda (Hans Peter Minderhoud/Nadine, Imke Schellekens-Bartels/Sunrise, Anky Van Grunsven/Salinero)
Bronce: Dinamarca (Anne van Olst/Clearwater, Nathalie Zu Sayn-Wittgenstein/Digby, Andreas Helgstrand/Don Schufro)
El suizo, que el lunes próximo perderá el número uno mundial, sigue en descenso directo al infierno tras caer eliminado en los cuartos de final del torneo de tenis olímpico, en una jornada en que torrenciales aguaceros retrasaron los programas y suspendieron algunos partidos.
Si China había terminado con una ventaja de seis medallas de oro el miércoles (13 a 7), el margen se amplió considerablemente este jueves al punto de que se duplicó y el país asiático tiene ahora más del doble de títulos que los norteamericanos (22 a 10)
Phelps, el deportista más laureado en la historia olímpica, con cinco oros en Pekín y 11 a lo largo de su carrera, sólo se limitó el jueves a series clasificatorias de 200 m estilos y 100 m mariposa y no disputó finales.
Eso lo pagó caro Estados Unidos, que logró sólo una plata y tres bronces en la jornada de natación, en que los títulos fueron para el francés Alain Bernard (100 m libres), el japonés Kosuke Kitajima (200 m braza), la china Liu Zige (200 m mariposa) y el relevo femenino australiano de 4x200 m libres.
Si Estados Unidos se hundió en la piscina, China logró su primer oro en natación, gracias a Liu Zige en 200 metros mariposa femenino, con récord mundial incluido (2:04.18), uno de los dos logrados este jueves, junto al del japonés Kosuke Kitajima (2:07.64) en 200 metros braza.
Además, China sumó este jueves medallas de oro en tiro con arco, gimnasia, judo y tiro, para llegar a 22 metales dorados, frente a los 10 de Estados Unidos, y superó además a los norteamericanos en el total de metales (35 a 34).
Con Phelps ausente en las finales, el gran protagonista de la jornada fue el francés Alain Bernard, que ganó la medalla de oro de la prueba 'reina' de la natación, los 100 metros libres.
Bernard ganó con un tiempo de 47.21, delante del australiano Eamon Sullivan, plusmarquista mundial de la disciplina que se quedó con la plata, y del estadounidense Jason Lezak y el brasileño Cesar Cielo Filho, que se llevaron el bronce tras hacer el mismo tiempo (47.67).
"El mejor momento llegó cuando me dí la vuelta y ví el número uno de primer clasificado al lado de mi nombre. Es algo enorme. En ningún momento me sentí derrotado ya fuera en la salida, en el primer tramo, en el giro, a 1 metro de meta. Me dije que hasta que no llegase no estaba nada perdido", dijo Bernard.
El bicampeón olímpico de la prueba, el holandés Pieter van den Hoogenband, quedó relegado al quinto puesto y anunció su retirada tras la prueba.
Otro que tendrá que despedirse de un título en Pekín, al menos en individual, es el suizo Federer, tras perder con el estadounidense James Blake por 6-4, 7-6 (7/2), en los cuartos de final del tenis.
En cambio, su principal rival, el español Rafael Nadal, que el lunes le sucederá al frente de la clasificación mundial, se deshizo con facilidad del austriaco Jurgen Melzer por 6-0, 6-4, y se colocó a sólo dos pasos del oro.
Por otra parte, el luchador cubano Mijain López dio Latinoamérica su primera medalla de oro de los Juegos, en una buena jornada en la que el subcontinente conquistó cuatro de sus 13 metales.
Hubo que esperar al sexto día de competición para ver por fin a un latinoamericano en lo más alto del podio y fue en la lucha grecorromana, gracias a la victoria de López sobre el campeón del mundo ruso Khasan Baroev en la final de la categoría de 12O kilos.
La también cubana Yelennis Castillo, que llegó a Pekín de rebote tras la deserción de una de sus compañeras de equipo, se había colgado poco antes la plata en judo (78 kilos), al inclinarse en la final ante la local Yang Xiuli. Y su compatriota Eglis Yaima Cruz, el bronce en carabina 3 posiciones de tiro
Al principio de la jornada, el brasileño Cesar Cielo se subió al tercer escalón del podio en los 100 metros libres.
Tras el agobiante calor que preocupaba antes de la competición y algunos chubascos dispersos en los primeros días, los pronósticos meteorológicos que anunciaban lluvias durante todo el día no se equivocaron y hubo retrasos o suspensiones en tenis, remo, canotaje, voley de playa, béisbol y sóftbol.
Los podios de este jueves en los Juegos Olímpicos de Pekín
- Natación - 200 metros braza femeninos:
---------------------------------------
Oro: Kosuke Kitajima (JPN)
Plata: Brenton Rickard (AUS)
Bronce: Hugues Duboscq (FRA)
- Natación - 200 metros mariposa femeninos:
------------------------------------------
Oro: Liu Zige (CHN)
Plata: Jiao Liuyang (CHN)
Bronce: Jessicah Schipper (AUS)
- Natación - 100 metros libres masculinos:
-----------------------------------------
Oro: Alain Bernard (FRA)
Plata: Eamon Sullivan (AUS)
Bronce: Cesar Cielo Filho (BRA)
Bronce: Jason Lezak (USA)
- Natación - 4x200 m libres femeninos:
--------------------------------------
Oro: Australia (Stephanie Rice, Bronte Barratt, Kylie Palmer, Linda Mackenzie)
Plata: China (Yang Yu, Zhu Qianwei, Tan Miao, Pang Jiaying, Tang Jingzhi)
Bronce: Estados Unidos (Allison Schmitt, Natalie Coughlin, Caroline Burckle, Kathryn Hoff)
- Gimnasia - concurso general masculino:
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Oro: Yang Wei (CHN)
Plata: Kohei Uchimura (JPN)
Bronce: Benoit Caranobe (FRA)
- Tiro - carabina 3 posiciones femenina:
---------------------------------------
Oro: Du Li (CHN)
Plata: Katerina Emmons (CZE)
Bronce: Eglys Yaima Cruz (CUB)
- Tiro - skeet femenino:
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Oro: Chiara Cainero (ITA)
Plata: Kimberly Rhode (USA)
Bronce: Christine Brinker (GER)
- Tiro con arco femenino:
------------------------
Oro: Zhang Juanjuan (CHN)
Plata: Sunghyun Park (KOR)
Bronce: Okhee Yun (KOR)
- Lucha grecorromana - 84 kg:
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Oro: Andrea Minguzzi (ITA)
Plata: Zoltan Fodor (HUN)
Bronce: Ara Abrahamian (SWE)
Bronce: Nazmi Avluca (TUR)
- Lucha grecorromana - 96 kg:
----------------------------
Oro: Aslanbek Khushtov (RUS)
Plata: Mirko Englich (GER)
Bronce: Adam Wheeler (USA)
Bronce: Asset Mambetov (KAZ)
- Lucha grecorromana - 120 kg:
-----------------------------
Oro: Mijain López (CUB)
Plata: Khasan Baroev (RUS)
Bronce: Yuri Patrikeev (ARM)
Bronce: Mindaugas Mizgaitis (LTU)
- Judo femenino - 78 kilos:
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Oro: Yang Xiuli (CHN)
Plata: Yalennis Castillo (CUB)
Bronce: Stéphanie Possamai (FRA)
Bronce: Jeong Gveongmi (KOR)
- Judo masculino - 100 kg:
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Oro: Tuvshinbayar Naidan (MGL)
Plata: Askhat Zhitkeyev (KAZ)
Bronce: Movlud Miraliyev (AZE)
Bronce: Henk Grol (NED)
- Esgrima - sable por equipos femenino:
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Oro: Ucrania (Olga Kharlan, Olena Khomrova, Halyna Pundyk, Olha Zhovnir)
Plata: China (Bao Yingying, Huang Haiyang, Ni Hong, Tan Xue)
Bronce: Estados Unidos (Sada Jacobson, Becca Ward, Mariel Zagunis)
- Equitación - doma por equipos:
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Oro: Alemania (Heike Kemmer/Bonaparte, Nadine Capellmann/Elvis Va, Isabell Werth/Satchmo)
Plaza: Holanda (Hans Peter Minderhoud/Nadine, Imke Schellekens-Bartels/Sunrise, Anky Van Grunsven/Salinero)
Bronce: Dinamarca (Anne van Olst/Clearwater, Nathalie Zu Sayn-Wittgenstein/Digby, Andreas Helgstrand/Don Schufro)
Equipo femenino de esgrima gana primera medalla de oro para Ucrania
Ucrania derrotó hoy 45-44 a China en la final de sable por equipos de los Juegos Olímpicos de Beijing, haciéndose a su primera medalla de oro en estas Justas. La presea de bronce se la llevó Estados Unidos, que venció al combinado francés 45-38. "En realidad, después de derrotar a Rusia, nuestro principal oponente, nos relajamos mucho. Ganar la medalla de oro es un sueño hecho realidad, hemos hecho historia", dijo emocionada la ucraniana Olena Khomrova. "Perdimos porque no estábamos sicológicamente preparados, especialmente Tan Xue, porque Ni Hong hizo un gran trabajo", dijo, por su parte, Chiristian Bauer, el entrenador francés del equipo chino.(Xinhua)14/08/2008
Rusia-Georgia : una tregua, pero las tropas ocupantes no se retiran
Nicolas Sarkozy abrió negociaciones vía una propuesta unánime de la Unión Europea. Moscú dispuso cesar una sangrienta ofensiva que dejó 3.000 muertos y 100.000 desplazados. Pero no se va y apuesta a un cambio de gobierno.Por otra parte, los objetivos rusos se cumplieron: virtual secesión de Abjazia, reunión de ambas Osetias y congelamiento “sine die” de la expansión intentada por la Otan (Ucrania, Georgia, Moldavia). También se esfuma el escudo de proyectiles soñado por George W.Bush sobre las fronteras occidentales de Rusia.
Sarkozy visitó Tiflis a tres días de rechazar Moscú la tregua pedida por Georgia, Rusia invadió y bombardea objetivos civiles. Uno fue Gori, pueblo natal de Stalin. Osetia sur vuelve a Moscú y Abjazia secede . Hasta el cese del fuego el escenario recordaba la Chechenia de los 90.
Quizás el síntoma más claro sea que los ataques rusos redujeron en un tercio el territorio georgiano. A partir de esta tregua, es sólo cuestión de tiempo que se reduzca Georgia a estado títere como Armenia oriental. Para ello Moscú especula con sacar a Saakashvili y poner un gobierno más maleable, que podrían encabezar la opositora Nino Burchadze o Edvard Shevarnadze.
Por supuesto, Osetia sur regresó a manos rusas, situación que databa de hace quince años y el poco sagaz Mijail Saakashvili (presidente georgiano) intentó revertir días atrás, sitiando Tsjinvali, minúscula capital oseta. Al parecer, el gobierno de Tiflis confiaba en la alianza casi personal con George W.Bush y los dos mil soldados georgianos destacados en Bagdad.
Obviamente, Estados Unidos no estaba en posición de intervenir. Ya ha salido malparado de demasiadas guerras lejos de sus fronteras y, en el Pentágono, crece la renuencia a meterse en conflictos donde juegan otras potencias. Por lo mismo, el escudo o la extensión al sur y el sudeste de Moscú del área Otan se diluyen junto con el poder político de Bush.
Al respecto, un analista alemán recordaba que, cuando China invadió Tibet, EE.UU. no intervino. Cuarenta y siete años antes, en 1912, la cosa era distinta: Lhasa se separó de Beijing -su señora feudal desde el siglo XIV- con apoyo del imperio británico. En 1959 ya no existía ese imperio. Ahora, tampoco hay un imperio norteamericano capaz de sofrenar a Rusia en el Cáucaso o a China en Tibet y Xinjiang.
La compleja marquetería regional de países, etnias, lenguas y religiones tampoco es fácil para Moscú, que trata de manejarla sin refinamientos desde tiempos de Catalina II. Como ella, Yíósif V.Dyugashvili (a) Stalin necesitaba recrear un equilibrio, roto al desplomarse el imperio otomano. El ex monje georgiano reabsorbió su patria chica durante los años 20, junto con Armenia nororiental y Adzerbaiyán.
Licuada la Unión Soviética, armenios, adzeríes y georgianos recobraron la independencia. Tiflis la había perdido en 1801, cuando Tibet seguía tan en poder chino como el Turquestán oriental (Xinjiang), hoy reducto de terroristas uigur con instructores chechenos de Al-Qa’eda. El resto de Caucasia dista de ser tranquilizador para los rusos. Ambas Osetias, Abjazia, Daghestán, Kabardino-Balkaria, Ingushetia y... Chechenia son polvorines en potencia. La mano dura de Putin –como las de Stalin o Hu Jintao- no es una opción sino un imperativo, pero los norteamericanos (a diferencia de los ingleses) nunca fueron buenos en Realpolitik.
Sin duda, Bush queda en postura desairada. Aunque Rusia no esté a su nivel en poder militar, la proximidad al escenario bélico y la renuencia de la UE a nuevas balcanizaciones son decisivas. Máxime si Putin en realidad va ahora por Georgia entera. Le sería fácil satelizarla, como a Armenia. Si Adzerbaiyán se salva, será porque lo respalda una alianza de habla turca, liderada por Angora e integrada por Kazajstán, Türkmenistán y Uzbekistán, claves petroleras del Asia central. Volviendo a la UE, su dependencia de hidrocarburos que pasan por Caucasia explica que, desde iniciada la guerra el euro haya caído de US$ 1,55 a 1,49 (casi 4%).
Sarkozy visitó Tiflis a tres días de rechazar Moscú la tregua pedida por Georgia, Rusia invadió y bombardea objetivos civiles. Uno fue Gori, pueblo natal de Stalin. Osetia sur vuelve a Moscú y Abjazia secede . Hasta el cese del fuego el escenario recordaba la Chechenia de los 90.
Quizás el síntoma más claro sea que los ataques rusos redujeron en un tercio el territorio georgiano. A partir de esta tregua, es sólo cuestión de tiempo que se reduzca Georgia a estado títere como Armenia oriental. Para ello Moscú especula con sacar a Saakashvili y poner un gobierno más maleable, que podrían encabezar la opositora Nino Burchadze o Edvard Shevarnadze.
Por supuesto, Osetia sur regresó a manos rusas, situación que databa de hace quince años y el poco sagaz Mijail Saakashvili (presidente georgiano) intentó revertir días atrás, sitiando Tsjinvali, minúscula capital oseta. Al parecer, el gobierno de Tiflis confiaba en la alianza casi personal con George W.Bush y los dos mil soldados georgianos destacados en Bagdad.
Obviamente, Estados Unidos no estaba en posición de intervenir. Ya ha salido malparado de demasiadas guerras lejos de sus fronteras y, en el Pentágono, crece la renuencia a meterse en conflictos donde juegan otras potencias. Por lo mismo, el escudo o la extensión al sur y el sudeste de Moscú del área Otan se diluyen junto con el poder político de Bush.
Al respecto, un analista alemán recordaba que, cuando China invadió Tibet, EE.UU. no intervino. Cuarenta y siete años antes, en 1912, la cosa era distinta: Lhasa se separó de Beijing -su señora feudal desde el siglo XIV- con apoyo del imperio británico. En 1959 ya no existía ese imperio. Ahora, tampoco hay un imperio norteamericano capaz de sofrenar a Rusia en el Cáucaso o a China en Tibet y Xinjiang.
La compleja marquetería regional de países, etnias, lenguas y religiones tampoco es fácil para Moscú, que trata de manejarla sin refinamientos desde tiempos de Catalina II. Como ella, Yíósif V.Dyugashvili (a) Stalin necesitaba recrear un equilibrio, roto al desplomarse el imperio otomano. El ex monje georgiano reabsorbió su patria chica durante los años 20, junto con Armenia nororiental y Adzerbaiyán.
Licuada la Unión Soviética, armenios, adzeríes y georgianos recobraron la independencia. Tiflis la había perdido en 1801, cuando Tibet seguía tan en poder chino como el Turquestán oriental (Xinjiang), hoy reducto de terroristas uigur con instructores chechenos de Al-Qa’eda. El resto de Caucasia dista de ser tranquilizador para los rusos. Ambas Osetias, Abjazia, Daghestán, Kabardino-Balkaria, Ingushetia y... Chechenia son polvorines en potencia. La mano dura de Putin –como las de Stalin o Hu Jintao- no es una opción sino un imperativo, pero los norteamericanos (a diferencia de los ingleses) nunca fueron buenos en Realpolitik.
Sin duda, Bush queda en postura desairada. Aunque Rusia no esté a su nivel en poder militar, la proximidad al escenario bélico y la renuencia de la UE a nuevas balcanizaciones son decisivas. Máxime si Putin en realidad va ahora por Georgia entera. Le sería fácil satelizarla, como a Armenia. Si Adzerbaiyán se salva, será porque lo respalda una alianza de habla turca, liderada por Angora e integrada por Kazajstán, Türkmenistán y Uzbekistán, claves petroleras del Asia central. Volviendo a la UE, su dependencia de hidrocarburos que pasan por Caucasia explica que, desde iniciada la guerra el euro haya caído de US$ 1,55 a 1,49 (casi 4%).
Militares ucranianos operaron las armas que derribaron aviones rusos sobre Georgia
Dushambé, 13 de agosto, RIA Novosti. Militares ucranianos operaron las armas antiaéreas que derribaron varios aviones rusos durante la operación de imposición de la paz en la zona del conflicto georgiano-oseta.
Así declaró hoy una fuente de la delegación militar rusa que participó en Dushambé (Tayikistán) en la reunión del Comité Coordinador de Defensa Antiaérea subordinado al Consejo de Ministros de Defensa de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
"Según los datos que obran en nuestro poder, el bombardero Tu-22 y varios aviones de asalto Su-25 fueron derribados con misiles S-200 y Tor suministrados a Georgia por Ucrania", dijo la fuente.
"Los militares ucranianos fueron los que operaron esos sistemas antiaéreos", agregó.
RIA Novosti no ha logrado recibir comentarios oficiales al respecto.
Así declaró hoy una fuente de la delegación militar rusa que participó en Dushambé (Tayikistán) en la reunión del Comité Coordinador de Defensa Antiaérea subordinado al Consejo de Ministros de Defensa de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
"Según los datos que obran en nuestro poder, el bombardero Tu-22 y varios aviones de asalto Su-25 fueron derribados con misiles S-200 y Tor suministrados a Georgia por Ucrania", dijo la fuente.
"Los militares ucranianos fueron los que operaron esos sistemas antiaéreos", agregó.
RIA Novosti no ha logrado recibir comentarios oficiales al respecto.
Lo que dejó la sexta jornada de Beijing 2008
Phelps se convierte en el deportista más exitoso de todos los tiempos, Argentina y Brasil avanzan a paso firme en el fútbol, las niñas gimnastas chinas se quedan con la medalla de oro y siguen las detenciones de manifestaciones a favor del Tibet, entre otros hecho destacados de un nuevo día en Beijing 2008.
Medallero
China sigue al frente del medallero de los Juegos Olímpicos con 17 preseas doradas disputadas hoy 70 de las 302 competencias.
Medallas
Michael Phelps está al tope de los 20 atletas más exitosos de la historia, luego de obtener hoy en Beijing 2008 su décima medalla dorada.
Natación
La piscina olímpica de Beijing fue escenario de dos horas para el recuerdo, con seis récords mundiales quebrados.
Ciclismo
”Nada que ver con Lance”, repite la estadounidense Kristin Armstrong cada vez que gana una carrera. Y hoy, después de proclamarse campeona olímpica de ciclismo contrarreloj, no fue una excepción. Español Contador se queda al borde de la medalla. Colombiano Botero duda de su continuidad en el ciclismo.
Fútbol
Argentina venció 2-0 a Serbia y se clasificó con puntaje ideal a los cuartos de final, instancia en la que el sábado enfrentará a Holanda. Beijing se rinde a los pies de Lionel Messi y Sergio Batista, entrenador argentino, se disculpa por no hacerlo jugar.
Brasil gana a China sin despeinarse y espera borrar malos recuerdos para enfrentar a Camerún. COI no se deja intimidar por FIFA e insiste en fútbol con los mejores. Holanda, Nigeria y Camerún, a cuartos mientras EEUU se derrumba.
Tenis
Los tres primeros jugadores del escalafón mundial, el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic estarán en los cuartos de final de Beijing, mientras queda eliminado el argentino David Nalbandian.
Atletismo
Si bien el oro es el principal objetivo de la estrella de los 400 metros, el estadounidense Jeremy Wariner, en la final de los JJOO le gustaría también doblegar la mítica marca de su famoso connacional Michael Johnson, hoy su entrenador. Bernard Lagat, un keniano de nacimiento que vive el sueño americano.
Gimnasia
Las niñas gimnastas de China vencieron en la "lucha de sistemas" a las estadounidenses campeonas del mundo y se alzaron por primera vez con el oro olímpico en la competencia por equipos. Dos brasileñas se ponen la camiseta como "luchadoras" por Georgia.
Béisbol
El torneo olímpico de béisbol empezó con Cuba como máxima favorita y un posible doping. El béisbol espera por su futuro tras los Juegos de Beijing. Corea del Sur derrotó a Estados Unidos.
Básquetbol
El equipo español de básquetbol femenino derrotó a República Checa por 74-55, con lo que las españolas quedan primeras en el grupo B, donde compiten entre otros con EEUU y China.
Polémica por foto publicitaria de selección española. Alemania espera sacar ventaja de jugar contra España por la mañana.
Voley
Las jugadoras de la selección de Venezuela lograron el "milagro" de salvar un set ante el poderoso equipo de los Estados Unidos, pero no pudieron evitar su tercera derrota en el Grupo A del torneo de vóleibol femenino.
Hockey
Con un gol de Santiago Freixa en el último minuto, la selección española venció hoy 1-0 a Nueva Zelanda y quedó como único puntero del grupo A.
Beach voley
Las brasileñas Ana Paula Conelly y Larissa França sufrieron su primera derrota en el torneo al caer ante las australianas Natalie Cook y Tamsin Barnett. Argentinos Martín Conde y Mariano Baracetti fueron arrollados por los estadounidenses Todd Rogers y Phillip Dalhausser.
Sóftbol
Venezuela sufrió su segunda derrota al caer ante China 7-1, mientras EEUU le propinó "no hit no run" a Australia 3-0 en el torneo femenino de sóftbol.
Tiro
La china Chen Ying consiguió la medalla de oro en pistola 25 metros femenino con un marcador final récord de 793,4 puntos. La tiradora china quiere usar la medalla de oro para encontrar a su padre.
Clavados
Los chinos Wang Feng y Qin Kai ganaron la medalla de oro en salto sincronizado desde tres metros masculino. La plata fue para Rusia y el bronce para Ucrania.
Judo
La cubana Anaysi Hernández ganó la tercera medalla para Cuba en Beijing, al quedarse con plata en judo en la categoría hasta 70 kg después de perder la final frente a la japonesa Masae Ueno. Española Leire Iglesias se queda sin un bronce para España en judo. El judo salva a América Latina en el medallero de Beijing y Cuba despide a su "leyenda" del judo Driulis González. Georgiano Zirekidse gana la medalla de oro en categoría hasta 90 kg.
Lucha
El francés Steeve Guenot se colgó la medalla de oro de la lucha grecorromana en la categoría hasta 66 kilos. La plata fue para el kirguisio Kanetbek Begaliev y el bronce para Armen Vardanian de Ucrania y Mijail Siyamiyonau de Bielorrusia. Georgiano Kvirkelia ganó el oro en hasta 74 kilos.
Levantamiento de pesas
La china Liu Chunhong conquistó la medalla de oro en levantamiento de pesas hasta 69 kilogramos estableciendo tres nuevos récords mundiales: el de arranque con 128 kilos, envión con 158 y el total, de 286. Latinoamérica lamenta sequía de medallas en pesas. Leidy Solis contenta por cuarto lugar en pesas. Surcoreano Sa Jaehyouk se lleva el oro en pesas hasta 77 kilos.
Boxeo
Ni el glamoroso nombre que porta impidió que Brad Pitt recibiera la suficiente cantidad de golpes como para quedar eliminado de las pruebas de boxeo de los Juegos Olímpicos de Beijing.
Esgrima
El alemán Benjamin Kleibrink obtuvo la primera medalla de oro en florete para Alemania al vencer al japonés Yuki Ota en la competencia individual. Alemana Heidemann triunfa en espada, segundo oro del día en esgrima.
Tíbet
Durante una nueva protesta de activistas extranjeros a favor del Tíbet en Beijing fueron detenidos hoy siete manifestantes.
Accidente
El choque entre un autobús de los Juegos Olímpicos con una camioneta cerca de la sede de las competencias de remo, al norte de Beijing, dejó un saldo de tres chinos gravemente heridos, ninguno de ellos deportista.
COI
La anfitriona China puede estar molesta por la baja asistencia de público a algunas competencias y nerviosa por temas referidos a la seguridad y la libertad de prensa, pero el COI está más que feliz por la marcha de los Juegos.
Censura
El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing (BOCOG) desmintió que los periodistas chinos sufran el endurecimiento de la censura sobre su cobertura del evento.
Ceremonia de inauguración - Trucos
La inauguración fue tan majestuosa y perfecta que para muchos pareció demasiado buena para ser de verdad. En los últimos días, de a poco, han ido apareciendo "trucos" utilizados por los organizadores para impresionar al planeta. Bailarina cayó de 3 tres metros en ensayo de inauguración de Juegos.
Seguridad
Tras el ataque mortal con arma blanca que sufrió un turista estadounidense en Beijing, las autoridades chinas instauraron controles de armas en los parques imperiales y en otros concurridos sitios públicos.
Curiosidad
La degustación de la "mejor pieza" de diversos cuadrúpedos tiene una larga tradición en China. En el restaurante "Guolizhuang" los visitantes olímpicos pueden probar allí un plato bastante singular: penes de diversos animales.
Medallero
China sigue al frente del medallero de los Juegos Olímpicos con 17 preseas doradas disputadas hoy 70 de las 302 competencias.
Medallas
Michael Phelps está al tope de los 20 atletas más exitosos de la historia, luego de obtener hoy en Beijing 2008 su décima medalla dorada.
Natación
La piscina olímpica de Beijing fue escenario de dos horas para el recuerdo, con seis récords mundiales quebrados.
Ciclismo
”Nada que ver con Lance”, repite la estadounidense Kristin Armstrong cada vez que gana una carrera. Y hoy, después de proclamarse campeona olímpica de ciclismo contrarreloj, no fue una excepción. Español Contador se queda al borde de la medalla. Colombiano Botero duda de su continuidad en el ciclismo.
Fútbol
Argentina venció 2-0 a Serbia y se clasificó con puntaje ideal a los cuartos de final, instancia en la que el sábado enfrentará a Holanda. Beijing se rinde a los pies de Lionel Messi y Sergio Batista, entrenador argentino, se disculpa por no hacerlo jugar.
Brasil gana a China sin despeinarse y espera borrar malos recuerdos para enfrentar a Camerún. COI no se deja intimidar por FIFA e insiste en fútbol con los mejores. Holanda, Nigeria y Camerún, a cuartos mientras EEUU se derrumba.
Tenis
Los tres primeros jugadores del escalafón mundial, el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic estarán en los cuartos de final de Beijing, mientras queda eliminado el argentino David Nalbandian.
Atletismo
Si bien el oro es el principal objetivo de la estrella de los 400 metros, el estadounidense Jeremy Wariner, en la final de los JJOO le gustaría también doblegar la mítica marca de su famoso connacional Michael Johnson, hoy su entrenador. Bernard Lagat, un keniano de nacimiento que vive el sueño americano.
Gimnasia
Las niñas gimnastas de China vencieron en la "lucha de sistemas" a las estadounidenses campeonas del mundo y se alzaron por primera vez con el oro olímpico en la competencia por equipos. Dos brasileñas se ponen la camiseta como "luchadoras" por Georgia.
Béisbol
El torneo olímpico de béisbol empezó con Cuba como máxima favorita y un posible doping. El béisbol espera por su futuro tras los Juegos de Beijing. Corea del Sur derrotó a Estados Unidos.
Básquetbol
El equipo español de básquetbol femenino derrotó a República Checa por 74-55, con lo que las españolas quedan primeras en el grupo B, donde compiten entre otros con EEUU y China.
Polémica por foto publicitaria de selección española. Alemania espera sacar ventaja de jugar contra España por la mañana.
Voley
Las jugadoras de la selección de Venezuela lograron el "milagro" de salvar un set ante el poderoso equipo de los Estados Unidos, pero no pudieron evitar su tercera derrota en el Grupo A del torneo de vóleibol femenino.
Hockey
Con un gol de Santiago Freixa en el último minuto, la selección española venció hoy 1-0 a Nueva Zelanda y quedó como único puntero del grupo A.
Beach voley
Las brasileñas Ana Paula Conelly y Larissa França sufrieron su primera derrota en el torneo al caer ante las australianas Natalie Cook y Tamsin Barnett. Argentinos Martín Conde y Mariano Baracetti fueron arrollados por los estadounidenses Todd Rogers y Phillip Dalhausser.
Sóftbol
Venezuela sufrió su segunda derrota al caer ante China 7-1, mientras EEUU le propinó "no hit no run" a Australia 3-0 en el torneo femenino de sóftbol.
Tiro
La china Chen Ying consiguió la medalla de oro en pistola 25 metros femenino con un marcador final récord de 793,4 puntos. La tiradora china quiere usar la medalla de oro para encontrar a su padre.
Clavados
Los chinos Wang Feng y Qin Kai ganaron la medalla de oro en salto sincronizado desde tres metros masculino. La plata fue para Rusia y el bronce para Ucrania.
Judo
La cubana Anaysi Hernández ganó la tercera medalla para Cuba en Beijing, al quedarse con plata en judo en la categoría hasta 70 kg después de perder la final frente a la japonesa Masae Ueno. Española Leire Iglesias se queda sin un bronce para España en judo. El judo salva a América Latina en el medallero de Beijing y Cuba despide a su "leyenda" del judo Driulis González. Georgiano Zirekidse gana la medalla de oro en categoría hasta 90 kg.
Lucha
El francés Steeve Guenot se colgó la medalla de oro de la lucha grecorromana en la categoría hasta 66 kilos. La plata fue para el kirguisio Kanetbek Begaliev y el bronce para Armen Vardanian de Ucrania y Mijail Siyamiyonau de Bielorrusia. Georgiano Kvirkelia ganó el oro en hasta 74 kilos.
Levantamiento de pesas
La china Liu Chunhong conquistó la medalla de oro en levantamiento de pesas hasta 69 kilogramos estableciendo tres nuevos récords mundiales: el de arranque con 128 kilos, envión con 158 y el total, de 286. Latinoamérica lamenta sequía de medallas en pesas. Leidy Solis contenta por cuarto lugar en pesas. Surcoreano Sa Jaehyouk se lleva el oro en pesas hasta 77 kilos.
Boxeo
Ni el glamoroso nombre que porta impidió que Brad Pitt recibiera la suficiente cantidad de golpes como para quedar eliminado de las pruebas de boxeo de los Juegos Olímpicos de Beijing.
Esgrima
El alemán Benjamin Kleibrink obtuvo la primera medalla de oro en florete para Alemania al vencer al japonés Yuki Ota en la competencia individual. Alemana Heidemann triunfa en espada, segundo oro del día en esgrima.
Tíbet
Durante una nueva protesta de activistas extranjeros a favor del Tíbet en Beijing fueron detenidos hoy siete manifestantes.
Accidente
El choque entre un autobús de los Juegos Olímpicos con una camioneta cerca de la sede de las competencias de remo, al norte de Beijing, dejó un saldo de tres chinos gravemente heridos, ninguno de ellos deportista.
COI
La anfitriona China puede estar molesta por la baja asistencia de público a algunas competencias y nerviosa por temas referidos a la seguridad y la libertad de prensa, pero el COI está más que feliz por la marcha de los Juegos.
Censura
El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing (BOCOG) desmintió que los periodistas chinos sufran el endurecimiento de la censura sobre su cobertura del evento.
Ceremonia de inauguración - Trucos
La inauguración fue tan majestuosa y perfecta que para muchos pareció demasiado buena para ser de verdad. En los últimos días, de a poco, han ido apareciendo "trucos" utilizados por los organizadores para impresionar al planeta. Bailarina cayó de 3 tres metros en ensayo de inauguración de Juegos.
Seguridad
Tras el ataque mortal con arma blanca que sufrió un turista estadounidense en Beijing, las autoridades chinas instauraron controles de armas en los parques imperiales y en otros concurridos sitios públicos.
Curiosidad
La degustación de la "mejor pieza" de diversos cuadrúpedos tiene una larga tradición en China. En el restaurante "Guolizhuang" los visitantes olímpicos pueden probar allí un plato bastante singular: penes de diversos animales.
Rusia apoya a los separatistas y Georgia la acusa de destruir ciudades
Rusia afirmó este jueves que respaldará cualquier decisión de las repúblicas separatistas de Abjasia y Osetia del Sur y mantenía sus tropas en suelo georgiano, en tanto que Georgia la acusaba de estar destruyendo las ciudades de Gori y Poti pese al alto el fuego.
Las tropas rusas "están destruyendo" Gori (centro) y el puerto de Poti (oeste, en el Mar Negro), declaró a la AFP el portavoz del ministerio georgiano del Interior, Shota Utiashvili. Utiashvili había anunciado por la mañana que las fuerzas rusas se estaban retirando de Gori, en cumplimiento del alto el fuego firmado hace dos días con mediación francesa, pero que luego "cambiaron de opinión".
En los alrededores de esa estratégica ciudad por la cual pasan las carreteras que unen el este al oeste del país se escucharon este jueves varias explosiones -que podrían ser de disparos de artillería- y se observaron humaredas, indicó un periodista de la AFP.
Rusia hasta ahora se abstuvo de dar informaciones sobre los movimientos de sus tropas, pero expresó un fuerte respaldo a los separatistas pro rusos en el conflicto que entraba en su segunda semana. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que la integridad territorial de Georgia está "limitada de hecho" y que esa cuestión sólo puede ser resuelta "buscando las vías mutuamente aceptables". Y el presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó que Moscú "apoyará" y "garantizará" cualquier decisión de Abjasia y Osetia del Sur sobre su estatuto.
Con el cese el fuego fragilizado, esas declaraciones tensan también las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, aliado de Georgia. El presidente George W. Bush reclamó el miércoles la salida de las tropas rusas del país caucásico e insistió en que "la soberanía e integridad territorial de Georgia debe ser respetada". Bush envió a la región a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien llegará el viernes a Tiflis, tras hacer una escala este jueves en París, donde se reunirá con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. El gobierno estadounidense envió además aviones militares con ayuda humanitaria para la devastada Georgia.
Georgia es candidata a adherirse a la OTAN, al igual que Ucrania, otra república desprendida de la ex Unión Soviética. Esos proyectos irritan sobremanera a Rusia, que vería de ese modo a la Alianza Atlántica extenderse a tradicionales áreas de influencia de Moscú.
Ucrania anunció este jueves que los buques de guerra rusos desplegados frente a Georgia deberán obtener autorización para regresar a su base en el puerto ucraniano de Sebastopol. El gobierno ucraniano ya había promulgado el miércoles un decreto imponiendo restricciones al movimiento de esa flota, calificado por Moscú de "grave medida anti-rusa".
El conflicto se inició el jueves de la semana pasada, cuanto tropas georgianas trataron de retomar el control de Osetia del Sur, que al igual que Abjasia viven fuera de la autoridad de Tiflis desde las guerras de inicio de los años 90. En represalia, Moscú desencadenó una ofensiva que llevó a sus tropas hasta el interior del territorio georgiano. En la contraofensiva, cientos de separatistas surosetos, acompañados por algunos militares rusos, saquearon e incendiaron casas en las aldeas cercanas a Gori.
Francia urgió este jueves a los demás miembros del Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar "lo más rápidamente posible" un proyecto de resolución sobre el conflicto del Cáucaso para apuntalar el frágil acuerdo de cese el fuego firmado entre Rusia y Georgia. "En la ONU, Francia elaboró un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que integra el acuerdo aprobado por Rusia y Georgia", dijo en París a la prensa el portavoz adjunto del ministerio de Exteriores, Frederic Desagneaux.
Rusia acusó el miércoles a Georgia de violar la tregua firmada el martes al no continuar una "retirada activa" de sus tropas de Osetia del Sur, donde según las autoridades rusas unos 2.000 civiles murieron en los combates. La ONU calcula que unas 100.000 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares. El ministro georgiano de Salud Pública estimó el número de muertos en Georgia en 175 personas, en su mayor parte civiles. Rusia anunció la muerte de 74 militares.
Finalmente, la compañía petrolera BP volvió a inyectar gas en el gasoducto del Cáucaso Sur (SCP), que pasa por Georgia, tras haber suspendido el suministro por precaución durante las operaciones militares rusas en el país caucásico.
Las tropas rusas "están destruyendo" Gori (centro) y el puerto de Poti (oeste, en el Mar Negro), declaró a la AFP el portavoz del ministerio georgiano del Interior, Shota Utiashvili. Utiashvili había anunciado por la mañana que las fuerzas rusas se estaban retirando de Gori, en cumplimiento del alto el fuego firmado hace dos días con mediación francesa, pero que luego "cambiaron de opinión".
En los alrededores de esa estratégica ciudad por la cual pasan las carreteras que unen el este al oeste del país se escucharon este jueves varias explosiones -que podrían ser de disparos de artillería- y se observaron humaredas, indicó un periodista de la AFP.
Rusia hasta ahora se abstuvo de dar informaciones sobre los movimientos de sus tropas, pero expresó un fuerte respaldo a los separatistas pro rusos en el conflicto que entraba en su segunda semana. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que la integridad territorial de Georgia está "limitada de hecho" y que esa cuestión sólo puede ser resuelta "buscando las vías mutuamente aceptables". Y el presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó que Moscú "apoyará" y "garantizará" cualquier decisión de Abjasia y Osetia del Sur sobre su estatuto.
Con el cese el fuego fragilizado, esas declaraciones tensan también las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, aliado de Georgia. El presidente George W. Bush reclamó el miércoles la salida de las tropas rusas del país caucásico e insistió en que "la soberanía e integridad territorial de Georgia debe ser respetada". Bush envió a la región a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien llegará el viernes a Tiflis, tras hacer una escala este jueves en París, donde se reunirá con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. El gobierno estadounidense envió además aviones militares con ayuda humanitaria para la devastada Georgia.
Georgia es candidata a adherirse a la OTAN, al igual que Ucrania, otra república desprendida de la ex Unión Soviética. Esos proyectos irritan sobremanera a Rusia, que vería de ese modo a la Alianza Atlántica extenderse a tradicionales áreas de influencia de Moscú.
Ucrania anunció este jueves que los buques de guerra rusos desplegados frente a Georgia deberán obtener autorización para regresar a su base en el puerto ucraniano de Sebastopol. El gobierno ucraniano ya había promulgado el miércoles un decreto imponiendo restricciones al movimiento de esa flota, calificado por Moscú de "grave medida anti-rusa".
El conflicto se inició el jueves de la semana pasada, cuanto tropas georgianas trataron de retomar el control de Osetia del Sur, que al igual que Abjasia viven fuera de la autoridad de Tiflis desde las guerras de inicio de los años 90. En represalia, Moscú desencadenó una ofensiva que llevó a sus tropas hasta el interior del territorio georgiano. En la contraofensiva, cientos de separatistas surosetos, acompañados por algunos militares rusos, saquearon e incendiaron casas en las aldeas cercanas a Gori.
Francia urgió este jueves a los demás miembros del Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar "lo más rápidamente posible" un proyecto de resolución sobre el conflicto del Cáucaso para apuntalar el frágil acuerdo de cese el fuego firmado entre Rusia y Georgia. "En la ONU, Francia elaboró un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que integra el acuerdo aprobado por Rusia y Georgia", dijo en París a la prensa el portavoz adjunto del ministerio de Exteriores, Frederic Desagneaux.
Rusia acusó el miércoles a Georgia de violar la tregua firmada el martes al no continuar una "retirada activa" de sus tropas de Osetia del Sur, donde según las autoridades rusas unos 2.000 civiles murieron en los combates. La ONU calcula que unas 100.000 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares. El ministro georgiano de Salud Pública estimó el número de muertos en Georgia en 175 personas, en su mayor parte civiles. Rusia anunció la muerte de 74 militares.
Finalmente, la compañía petrolera BP volvió a inyectar gas en el gasoducto del Cáucaso Sur (SCP), que pasa por Georgia, tras haber suspendido el suministro por precaución durante las operaciones militares rusas en el país caucásico.
Las tremendas pesadillas se harán realidad
La desconocida” es un filme que marca el regreso al cine del director de “Cinema Paradiso”, Giuseppe Tornatore. La película cuenta la historia de Irena, una sufrida mujer procedente de Ucrania, que es perseguida por un oscuro pasado de esclava sexual. Ella era abusada por su novio Muffa, del cual huye clavándole una tijera y dándolo por muerto. Su nueva vida comenzará en Trieste, una ciudad italiana a la que se muda y donde consigue trabajo como empleada doméstica para una familia adinerada, los Adacher, que son comerciantes de oro, nada menos.Irena se empieza a encariñar con la familia, y sobre todo con la niña, la cual padece una enfermedad neurológica muy peculiar, que no le permite tener reflejos. El pasado volverá a atormentar a esta mujer con nuevos horrores y violencia. Sus pesadillas se harán realidad cuando se encuentre con Muffa, el proxeneta a quien daba por muerto, quien la acosará nuevamente.
El Cáucaso, el mayor desafío para Europa
PARIS.? No crean que el conflicto del Cáucaso es un asunto local. Se trata, probablemente, del momento más decisivo de la historia europea desde la caída del Muro de Berlín.
Lo demuestra el clamor que llega desde Moscú: ?¡Genocidio!?, acusa Vladimir Putin, que ni siquiera se dignó a pronunciar esa palabra durante la conmemoración del 50° aniversario de Auschwitz. ?¡Munich!?, invoca el blando Dimitri Medvedev para insinuar que Georgia, con sus 4,5 millones de habitantes, es la reencarnación del Tercer Reich.
Nos cuidaremos de subestimar las capacidades de ambos líderes, pero sospechamos que, al fingir indignación, y sobre todo exagerándola, los gobernantes rusos manifiestan la voluntad de asestar un golpe decisivo.
Los asesores del Kremlin han repasado los clásicos de la propaganda totalitaria: cuanto más grande es la mentira, tanto mayor es su efecto.
¿Quién fue el primero en abrir fuego, la semana pasada? La pregunta es obsoleta. Los georgianos se retiraron de Osetia del Sur, territorio que la legislación internacional, conviene recordar, coloca bajo su jurisdicción. También se han retirado de los pueblos vecinos. ¿Tendrán que retirarse también de su propia capital?
La verdad es que la intervención del ejército ruso más allá de sus fronteras, contra un país independiente, miembro de la ONU, representa una gran novedad desde hace varias décadas. Para ser exactos, desde la invasión de Afganistán.
En 1989, Mikhail Gorbachov se negó a enviar los tanques soviéticos contra la Polonia del sindicato Solidaridad. Yeltsin se cuidó muy bien, cinco años después, de permitir que las divisiones rusas penetraran en Yugoslavia para prestar apoyo a Slobodan Milosevic. El mismo Putin no se arriesgó a enviar sus tropas para combatir la Revolución de las Rosas (Georgia, 2002) ni más tarde contra la Revolución Naranja (Ucrania, 2004).
Pero hoy, todo se tambalea. Y corremos el riesgo de que, ante nuestros ojos, aparezca un mundo nuevo, con nuevas reglas.
¿Qué esperan la Unión Europea y Estados Unidos para detener la invasión de Georgia, un país amigo de Occidente? ¿Veremos a Mikhail Saakashvili, un líder aliado de Occidente, elegido democráticamente, derrocado, exiliado, reemplazado por un títere o con la soga al cuello?
¿Se restablecerá el orden en Tiflis como se restableció en Budapest en 1956 y en Praga en 1968? Sólo hay una respuesta para estas preguntas. Es necesario salvar a una democracia amenazada de muerte. Porque esta historia no atañe exclusivamente a Georgia, sino también a Ucrania, Azerbaiján, a Asia central, a Europa del Este, y por lo tanto, a toda Europa.
Si permitimos que los tanques y los bombarderos destruyan Georgia, daremos a entender a todos los países de la región, más o menos vecinos de la Gran Rusia, que ya no los defenderemos, que nuestras promesas son papel mojado, que nuestras buenas intenciones son palabras vacías y que no deben esperar nada de nosotros.
Queda poco tiempo. Empecemos entonces por decir con claridad quién es el agresor: es la Rusia de Putin y de Medvedev, ese célebre "liberal" desconocido que debía funcionar como contrapeso del nacionalismo de Putin. Basta de tergiversaciones y de hacer pasar a las luciérnagas por faros: los 200.000 muertos de Chechenia, catalogados como "terroristas"; el destino del Cáucaso del Norte, rotulado de "un asunto interno"; Anna Politkovskaya, considerada una periodista suicida; Litvinenko, un extraterrestre. Y admitamos finalmente que la autocracia putiniana, nacida por gracia de los oscuros atentados que ensangrentaron Moscú en 1999, no representa un interlocutor confiable, y menos aún una potencia amiga.
¿Con qué derecho esta Rusia agresiva, amenazante y de mala fe sigue siendo miembro del Grupo de los Ocho? ¿Por qué tiene aún una banca en el Consejo de Europa, una institución nacida para defender los valores de nuestro continente? ¿De qué sirve seguir haciendo costosas inversiones, especialmente alemanas, para construir un gasoducto bajo el Báltico con el único beneficio -para los rusos- de no utilizar las tuberías tendidas a través de Ucrania y de Polonia? Si el Kremlin insiste en sus agresiones en el Cáucaso, ¿no sería conveniente que Europa reconsiderara todas las relaciones que mantiene con su gran vecino? Rusia tiene tanta necesidad de vender su petróleo como nosotros de comprarlo. Con audacia y lucidez
A veces se puede extorsionar a un extorsionador. Si Europa encuentra la audacia y la lucidez necesarias para enfrentar el desafío, demostrará que es fuerte. De lo contrario, está muerta.
Los dos firmantes de este artículo les pedían públicamente, en una carta fechada el 29 de marzo de 2008, a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy que no obstaculizaran el ingreso de Georgia y Ucrania en la OTAN. Esa decisión, escribimos entonces, protegería el territorio de ambos países. El gas seguiría llegando. Y la "lógica de guerra", que tanto hace temblar a algunos, perdería.
Estamos convencidos de que nuestra negativa enviará una señal desastrosa a los nuevos zares de Rusia. Les demostrará que somos débiles y volubles, que Georgia y Ucrania son tierras conquistables y que estamos dispuestos a inmolarlas con gusto sobre el altar de las renovadas ambiciones imperiales rusas.
No integrar, o más bien no pensar en integrar a esos países al espacio de la civilización europea, tendrá un efecto desestabilizante para toda la región, dijimos en el artículo. En suma, si se cede ante Putin significa que estamos dispuestos a sacrificar nuestros principios por él, y retirándonos ahora, antes de haber intentado nada, sólo conseguiremos reforzar en Moscú el nacionalismo más virulento.
Era como imaginarnos lo peor, pero sin creerlo del todo. Pero lo peor ya ocurrió. Para no molestar a Moscú, Francia y Alemania vetaron la perspectiva de adhesión de Georgia. Putin comprendió perfectamente el mensaje, al punto de que lanzó su ofensiva como señal de gratitud.
Llegó la hora de cambiar de método. Los europeos fueron testigos, impotentes debido a sus divisiones internas, del sitio de Sarajevo. Vieron cómo se destrozaba Grozny, impotentes por ciegos. ¿La cobardía nos obligará esta vez a contemplar, pasivos y de rodillas, la capitulación de la democracia de Tiflis?
El estado mayor del Kremlin nunca creyó en la existencia de una "unión europea". Sabe muy bien que bajo las bellas palabras que brotan al por mayor en Bruselas acechan las rivalidades seculares entre las soberanías nacionales, que pueden manipular a su antojo y que son mutuamente paralizantes.
El test georgiano es una prueba de la existencia o no de Europa. La Europa que se construyó contra la Cortina de Hierro, contra los fascismos de ayer y de hoy, contra sus propias guerras coloniales, la Europa que festejó la caída del Muro y celebró la revolución de terciopelo, está hoy al borde del coma. 1945-2008: ¿veremos sellar el fin de nuestra breve historia común en esas olimpíadas del terror que actualmente se desarrollan en el Cáucaso?
Traducción de Mirta Rosenberg
Lo demuestra el clamor que llega desde Moscú: ?¡Genocidio!?, acusa Vladimir Putin, que ni siquiera se dignó a pronunciar esa palabra durante la conmemoración del 50° aniversario de Auschwitz. ?¡Munich!?, invoca el blando Dimitri Medvedev para insinuar que Georgia, con sus 4,5 millones de habitantes, es la reencarnación del Tercer Reich.
Nos cuidaremos de subestimar las capacidades de ambos líderes, pero sospechamos que, al fingir indignación, y sobre todo exagerándola, los gobernantes rusos manifiestan la voluntad de asestar un golpe decisivo.
Los asesores del Kremlin han repasado los clásicos de la propaganda totalitaria: cuanto más grande es la mentira, tanto mayor es su efecto.
¿Quién fue el primero en abrir fuego, la semana pasada? La pregunta es obsoleta. Los georgianos se retiraron de Osetia del Sur, territorio que la legislación internacional, conviene recordar, coloca bajo su jurisdicción. También se han retirado de los pueblos vecinos. ¿Tendrán que retirarse también de su propia capital?
La verdad es que la intervención del ejército ruso más allá de sus fronteras, contra un país independiente, miembro de la ONU, representa una gran novedad desde hace varias décadas. Para ser exactos, desde la invasión de Afganistán.
En 1989, Mikhail Gorbachov se negó a enviar los tanques soviéticos contra la Polonia del sindicato Solidaridad. Yeltsin se cuidó muy bien, cinco años después, de permitir que las divisiones rusas penetraran en Yugoslavia para prestar apoyo a Slobodan Milosevic. El mismo Putin no se arriesgó a enviar sus tropas para combatir la Revolución de las Rosas (Georgia, 2002) ni más tarde contra la Revolución Naranja (Ucrania, 2004).
Pero hoy, todo se tambalea. Y corremos el riesgo de que, ante nuestros ojos, aparezca un mundo nuevo, con nuevas reglas.
¿Qué esperan la Unión Europea y Estados Unidos para detener la invasión de Georgia, un país amigo de Occidente? ¿Veremos a Mikhail Saakashvili, un líder aliado de Occidente, elegido democráticamente, derrocado, exiliado, reemplazado por un títere o con la soga al cuello?
¿Se restablecerá el orden en Tiflis como se restableció en Budapest en 1956 y en Praga en 1968? Sólo hay una respuesta para estas preguntas. Es necesario salvar a una democracia amenazada de muerte. Porque esta historia no atañe exclusivamente a Georgia, sino también a Ucrania, Azerbaiján, a Asia central, a Europa del Este, y por lo tanto, a toda Europa.
Si permitimos que los tanques y los bombarderos destruyan Georgia, daremos a entender a todos los países de la región, más o menos vecinos de la Gran Rusia, que ya no los defenderemos, que nuestras promesas son papel mojado, que nuestras buenas intenciones son palabras vacías y que no deben esperar nada de nosotros.
Queda poco tiempo. Empecemos entonces por decir con claridad quién es el agresor: es la Rusia de Putin y de Medvedev, ese célebre "liberal" desconocido que debía funcionar como contrapeso del nacionalismo de Putin. Basta de tergiversaciones y de hacer pasar a las luciérnagas por faros: los 200.000 muertos de Chechenia, catalogados como "terroristas"; el destino del Cáucaso del Norte, rotulado de "un asunto interno"; Anna Politkovskaya, considerada una periodista suicida; Litvinenko, un extraterrestre. Y admitamos finalmente que la autocracia putiniana, nacida por gracia de los oscuros atentados que ensangrentaron Moscú en 1999, no representa un interlocutor confiable, y menos aún una potencia amiga.
¿Con qué derecho esta Rusia agresiva, amenazante y de mala fe sigue siendo miembro del Grupo de los Ocho? ¿Por qué tiene aún una banca en el Consejo de Europa, una institución nacida para defender los valores de nuestro continente? ¿De qué sirve seguir haciendo costosas inversiones, especialmente alemanas, para construir un gasoducto bajo el Báltico con el único beneficio -para los rusos- de no utilizar las tuberías tendidas a través de Ucrania y de Polonia? Si el Kremlin insiste en sus agresiones en el Cáucaso, ¿no sería conveniente que Europa reconsiderara todas las relaciones que mantiene con su gran vecino? Rusia tiene tanta necesidad de vender su petróleo como nosotros de comprarlo. Con audacia y lucidez
A veces se puede extorsionar a un extorsionador. Si Europa encuentra la audacia y la lucidez necesarias para enfrentar el desafío, demostrará que es fuerte. De lo contrario, está muerta.
Los dos firmantes de este artículo les pedían públicamente, en una carta fechada el 29 de marzo de 2008, a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy que no obstaculizaran el ingreso de Georgia y Ucrania en la OTAN. Esa decisión, escribimos entonces, protegería el territorio de ambos países. El gas seguiría llegando. Y la "lógica de guerra", que tanto hace temblar a algunos, perdería.
Estamos convencidos de que nuestra negativa enviará una señal desastrosa a los nuevos zares de Rusia. Les demostrará que somos débiles y volubles, que Georgia y Ucrania son tierras conquistables y que estamos dispuestos a inmolarlas con gusto sobre el altar de las renovadas ambiciones imperiales rusas.
No integrar, o más bien no pensar en integrar a esos países al espacio de la civilización europea, tendrá un efecto desestabilizante para toda la región, dijimos en el artículo. En suma, si se cede ante Putin significa que estamos dispuestos a sacrificar nuestros principios por él, y retirándonos ahora, antes de haber intentado nada, sólo conseguiremos reforzar en Moscú el nacionalismo más virulento.
Era como imaginarnos lo peor, pero sin creerlo del todo. Pero lo peor ya ocurrió. Para no molestar a Moscú, Francia y Alemania vetaron la perspectiva de adhesión de Georgia. Putin comprendió perfectamente el mensaje, al punto de que lanzó su ofensiva como señal de gratitud.
Llegó la hora de cambiar de método. Los europeos fueron testigos, impotentes debido a sus divisiones internas, del sitio de Sarajevo. Vieron cómo se destrozaba Grozny, impotentes por ciegos. ¿La cobardía nos obligará esta vez a contemplar, pasivos y de rodillas, la capitulación de la democracia de Tiflis?
El estado mayor del Kremlin nunca creyó en la existencia de una "unión europea". Sabe muy bien que bajo las bellas palabras que brotan al por mayor en Bruselas acechan las rivalidades seculares entre las soberanías nacionales, que pueden manipular a su antojo y que son mutuamente paralizantes.
El test georgiano es una prueba de la existencia o no de Europa. La Europa que se construyó contra la Cortina de Hierro, contra los fascismos de ayer y de hoy, contra sus propias guerras coloniales, la Europa que festejó la caída del Muro y celebró la revolución de terciopelo, está hoy al borde del coma. 1945-2008: ¿veremos sellar el fin de nuestra breve historia común en esas olimpíadas del terror que actualmente se desarrollan en el Cáucaso?
Traducción de Mirta Rosenberg
Ucrania se corona en sable por equipos
Se impone a las anfitrionas chinas en la final, quienes se deben de conformar con la plata
BEIJING, CHINA.- Ucrania se consagró campeón olímpico por equipos de sable, este jueves en Pekín, en el marco del torneo de esgrima de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, al derrotar en la final a China por 45 a 44.El equipo integrado por Olha Zhovnir, Olga Kharlan y Olena Khomrova se impuso al trío chino Hong Ni, Yingying Bao y Xue Tan por un ajustadísimo 45-44, que le dio su primera medalla de oro de la historia en de los Juegos en la especialidad.La medalla de bronce cayó en manos del equipo de Estados Unidos, que derrotó a Francia en el duelo por el tercer lugar
BEIJING, CHINA.- Ucrania se consagró campeón olímpico por equipos de sable, este jueves en Pekín, en el marco del torneo de esgrima de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, al derrotar en la final a China por 45 a 44.El equipo integrado por Olha Zhovnir, Olga Kharlan y Olena Khomrova se impuso al trío chino Hong Ni, Yingying Bao y Xue Tan por un ajustadísimo 45-44, que le dio su primera medalla de oro de la historia en de los Juegos en la especialidad.La medalla de bronce cayó en manos del equipo de Estados Unidos, que derrotó a Francia en el duelo por el tercer lugar
Ucrania dice que los buques rusos que regresen del Cáucaso necesitan permiso
Ucrania anunció hoy que los buques de la Flota rusa del Mar Negro que regresen de la región del Cáucaso deberán recibir la autorización correspondiente del Estado Mayor General para cruzar territorio ucraniano."Hoy entró en vigor el mecanismo para el regreso de estos barcos. Deben recibir la autorización pertinente. Esa autorización es una prerrogativa del Estado Mayor General", precisó Victor Semionov, embajador y presidente adjunto para los asuntos de la Flota del Mar Negro.Según el diplomático, la legislación anterior establecía que los barcos de la Flota rusa del Mar Negro debían presentar una petición para cruzar la frontera ucraniana con 72 horas de antelación, tras lo cual podían realizar la operación sin tener que obtener ningún tipo de autorización.La modificación de la legislación establece que, además de la petición para cruzar la frontera, el Estado Mayor General de Ucrania debe autorizar la misma.Semionov indicó, además, que Rusia debe cumplir esta condición, ya que fuera de la base de la Flota del Mar Negro rige la legislación ucraniana.Agregó que, según las modificaciones de la ley, antes de cruzar territorio ucraniano, los militares rusos deberán rellenar los documentos de migración y especificar el tipo de carga que transportan.Rusia calificó hoy de "medida antirrusa" el decreto firmado la víspera por el presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko."Rusia considera que esta acción de las autoridades ucranianas es contraria al espíritu y carácter" del acuerdo sobre la flota del Mar Negro y "el tratado de amistad y cooperación entre la Federación de Rusia y Ucrania de 1997", reza el comunicado del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.El Ministerio señala que esta nueva medida "tiene como objetivo dificultar seriamente la actividad de la flota" y afirma que "este paso unilateral supone otro golpe al proceso de negociaciones sobre la Flota del Mar Negro y, en mayor medida, a las relaciones bilaterales en general".Ucrania manifestó su preocupación por la posibilidad de que la Flota del Mar Negro se vea involucrada en acciones militares en terceros países, tras el estallido del conflicto en Georgia.
Georgia y Kosovo, tan lejos, tan cerca
ABOGABA yo en estas mismas páginas hace pocos días -ABC, 21 de julio, 2008- por la entrada de Georgia y Ucrania en la OTAN, accediendo a los deseos de los dos países expresados en ese sentido. A la vista de los trágicos acontecimientos que en este momento están teniendo lugar en Osetia del Sur, parte del territorio de Georgia, lo menos que cabe argüir es que si la OTAN hubiera sido sensible a esas demandas, ni las tropas georgianas habrían intervenido contra el territorio secesionista ni las tropas rusas habrían invadido el espacio georgiano.
A primera vista, la decisión del presidente de Georgia de poner fin por las armas a la secesión oseta aparece como un grosero error de cálculo. La historia de tensiones entre Tiblisi y Moscú desde que la República del Cáucaso accedió a la independencia es larga y prolija, y suficientemente conocida la interferencia constante de las autoridades rusas en los asuntos georgianos. El mantenimiento de las rebeldías en Abjasia y Osetia del Sur ha contado abiertamente con el beneplácito y apoyo de Rusia y los líderes secesionistas de los dos territorios no han ocultado nunca sus simpatías por el Kremlin moscovita. Una acción militar de los georgianos contra los osetos habría de desembocar necesariamente en un enfrentamiento con los herederos de la URSS. Y no hace falta ser un experto en capacidades militares para saber dónde se encuentra la auténtica realidad del poder.
Si el ataque georgiano ha sido calculado para coincidir con el comienzo de las Olimpiadas en Pekín, esperando con ello que la inexistente tregua olímpica impidiera la reacción rusa, o desencadenado con la esperanza de encontrar ayuda en Occidente, la visión no puede haber sido más miope. Los rusos no están dispuestos a templar gaitas en el Cáucaso y el Occidente, más allá de las canónicas expresiones de solidaridad, no prevé la participación de sus efectivos militares en un conflicto que tenga por objetivo la reintegración territorial de Georgia. Es por otro lado patente la irritación con que las capitales europeas han recibido la noticia de los recientes enfrentamientos, no tanto por el recordatorio que contienen sino por la molestia que consigo traen.
Y en efecto Mijail Saakashvili, el presidente de Georgia, puede haberse equivocado en el desencadenamiento de las hostilidades, en la selección del momento escogido para las mismas, en los motivos que le han llevado a tomar la grave decisión o en el cálculo de las consecuencias. Y seguramente muchos estarán dispuestos a echárselo en cara. Todos aquellos que cerraron los ojos a los conflictos latentes en Georgia y en otras partes del Cáucaso, esperando que el tiempo, cuan ungüento mágico, ayudara a su pacífica resolución.
En donde el presidente georgiano no se ha equivocado es la reclamación de su integridad territorial. Las secesiones de Osetia del Sur y de Abjasia, sistemáticamente alentadas por los rusos, han contribuido a desestabilizar la existencia independiente de Georgia. Lo mismo puede decirse de Nagorno Karabaj, el enclave armenio en Azeirbajan y de Trasnistria, la banda oriental de Moldova, en su momento escogida por los militares rusos para su retiro y desde hace años conservada por Moscú como feudo particular. Las innumerables tareas mediadoras llevadas a cabo por la OSCE para acabar con esos focos de tensión han tropezado sistemáticamente con la intransigencia de Moscú. No es de extrañar ahora o en el futuro que los legítimos detentadores de las respectivas soberanías nacionales intenten imponer por la fuerza lo que les es negado por la razón y el derecho. Sin olvidar, y ello es muy patente en Georgia, las provocaciones manifiestas y continuas de Rusia en la prosecución de sus intereses y en la desestabilización del adversario. Hace todavía pocos días que Tiblisi denunciaba, y los observadores internacionales constataban, las continuas violaciones del espacio aéreo georgiano por aviones rusos. Saakashvili no parece ser un prodigio de contención diplomática, pero cabe preguntarse quién podría mantenerla con vecinos tan hoscos y agresivos.
Si la OTAN hubiera mostrado en su momento una disposición favorable a la entrada de Georgia en el club, la decisión georgiana de emplear las armas en Osetia del Sur no hubiera tenido lugar. Los mecanismos internos de consulta y decisión en el seno de la Alianza hubieran puesto sordina a las impaciencias del pro americano presidente de la República caucásica. Y, naturalmente, los rusos hubieran debido tener en cuenta los costes derivados de una agresión a un miembro de la Alianza. Todo ello queda ahora arrojado al pozo sin fondo de las oportunidades perdidas.
Y Osetia del Sur, con toda probabilidad, quedará anexionada «de facto», si no «de jure», a la soberanía rusa e integrada con el Norte de la misma República. La manifiesta y grosera violación por parte de Rusia de las fronteras y de la integridad territorial de un Estado soberano, miembro de la ONU y de la OSCE, servirá para muchas recriminaciones, no pocas sesiones baldías del Consejo de Seguridad, un significativo aumento de la tensión internacional en la zona, y nada más. ¿Está alguien en Occidente dispuesto a morir por la integridad territorial de Georgia? Y además, ¿quién creerá en las reclamaciones a favor del retorno a esa integridad territorial cuando hace pocas semanas los mismos que hoy la exigen no tuvieron empacho ni vergüenza en negársela a Serbia al reconocer la independencia de Kosovo?
Rusia no acaba de conformarse a la pérdida de la dimensión territorial de la URSS y los países occidentales no acaban de tomar la medida a las consecuencias del síndrome post imperial. Washington se empeña en tratar con Moscú como si Stalin -georgiano él, por cierto- siguiera mandando en el Kremlin y los europeos occidentales oscilan entre el temor al malhumorado oso y el halago ante el poderío energético. El resultado es una política equivocada -la independencia de Kosovo nunca debió ser reconocida- y vacilante -Georgia y Ucrania, como en su momento Letonia, Lituania y Estonia debieran haber sido aceptadas como miembros de la OTAN-. Hoy, cuando las tropas rusas están en Georgia, es ya demasiado tarde para otra cosa que no sea el intento de recomponer los graves descosidos. Y procurar que la tensión no alcance el punto de no retorno.
La política internacional no ha sido nunca un dechado de coherencia, y en ello no es demasiado diferente a la historia de cualquier humano. Pero los riesgos a que conducen los desaciertos de los que la controlan y practican suelen traer consigo calamidades de consideración. Todo suele empezar por pequeños errores de cálculo, improvisaciones nimias, vacilaciones e indecisiones. Un día es el error Kosovo. Otro, la negativa a incluir Georgia, Ucrania y Macedonia en la OTAN. Quizás más tarde el mostrenco rechazo a que Turquía sea miembro de la UE. Un poco antes, la creencia inmatizada de que los jefes de los servicios de inteligencia -qué ironía- saben todo, incluso el número de armas de destrucción masiva que el enemigo posee. Y así, paso a paso, nos encontramos con las tropas rusas a sesenta kilómetros de Tiblisi. Entre la cacofonía, nadie se encarga de recontar los muertos. Pero es que la vida, como bien decía Macbeth, «es una historia contada por un idiota, llena de ruido y de furia, que nada significa». A lo mejor convendría que en Bruselas, Washington y Moscú volvieran a leer a Shakespeare. Antes de que sea demasiado tarde.
JAVIER RUPÉREZ
Embajador de España
A primera vista, la decisión del presidente de Georgia de poner fin por las armas a la secesión oseta aparece como un grosero error de cálculo. La historia de tensiones entre Tiblisi y Moscú desde que la República del Cáucaso accedió a la independencia es larga y prolija, y suficientemente conocida la interferencia constante de las autoridades rusas en los asuntos georgianos. El mantenimiento de las rebeldías en Abjasia y Osetia del Sur ha contado abiertamente con el beneplácito y apoyo de Rusia y los líderes secesionistas de los dos territorios no han ocultado nunca sus simpatías por el Kremlin moscovita. Una acción militar de los georgianos contra los osetos habría de desembocar necesariamente en un enfrentamiento con los herederos de la URSS. Y no hace falta ser un experto en capacidades militares para saber dónde se encuentra la auténtica realidad del poder.
Si el ataque georgiano ha sido calculado para coincidir con el comienzo de las Olimpiadas en Pekín, esperando con ello que la inexistente tregua olímpica impidiera la reacción rusa, o desencadenado con la esperanza de encontrar ayuda en Occidente, la visión no puede haber sido más miope. Los rusos no están dispuestos a templar gaitas en el Cáucaso y el Occidente, más allá de las canónicas expresiones de solidaridad, no prevé la participación de sus efectivos militares en un conflicto que tenga por objetivo la reintegración territorial de Georgia. Es por otro lado patente la irritación con que las capitales europeas han recibido la noticia de los recientes enfrentamientos, no tanto por el recordatorio que contienen sino por la molestia que consigo traen.
Y en efecto Mijail Saakashvili, el presidente de Georgia, puede haberse equivocado en el desencadenamiento de las hostilidades, en la selección del momento escogido para las mismas, en los motivos que le han llevado a tomar la grave decisión o en el cálculo de las consecuencias. Y seguramente muchos estarán dispuestos a echárselo en cara. Todos aquellos que cerraron los ojos a los conflictos latentes en Georgia y en otras partes del Cáucaso, esperando que el tiempo, cuan ungüento mágico, ayudara a su pacífica resolución.
En donde el presidente georgiano no se ha equivocado es la reclamación de su integridad territorial. Las secesiones de Osetia del Sur y de Abjasia, sistemáticamente alentadas por los rusos, han contribuido a desestabilizar la existencia independiente de Georgia. Lo mismo puede decirse de Nagorno Karabaj, el enclave armenio en Azeirbajan y de Trasnistria, la banda oriental de Moldova, en su momento escogida por los militares rusos para su retiro y desde hace años conservada por Moscú como feudo particular. Las innumerables tareas mediadoras llevadas a cabo por la OSCE para acabar con esos focos de tensión han tropezado sistemáticamente con la intransigencia de Moscú. No es de extrañar ahora o en el futuro que los legítimos detentadores de las respectivas soberanías nacionales intenten imponer por la fuerza lo que les es negado por la razón y el derecho. Sin olvidar, y ello es muy patente en Georgia, las provocaciones manifiestas y continuas de Rusia en la prosecución de sus intereses y en la desestabilización del adversario. Hace todavía pocos días que Tiblisi denunciaba, y los observadores internacionales constataban, las continuas violaciones del espacio aéreo georgiano por aviones rusos. Saakashvili no parece ser un prodigio de contención diplomática, pero cabe preguntarse quién podría mantenerla con vecinos tan hoscos y agresivos.
Si la OTAN hubiera mostrado en su momento una disposición favorable a la entrada de Georgia en el club, la decisión georgiana de emplear las armas en Osetia del Sur no hubiera tenido lugar. Los mecanismos internos de consulta y decisión en el seno de la Alianza hubieran puesto sordina a las impaciencias del pro americano presidente de la República caucásica. Y, naturalmente, los rusos hubieran debido tener en cuenta los costes derivados de una agresión a un miembro de la Alianza. Todo ello queda ahora arrojado al pozo sin fondo de las oportunidades perdidas.
Y Osetia del Sur, con toda probabilidad, quedará anexionada «de facto», si no «de jure», a la soberanía rusa e integrada con el Norte de la misma República. La manifiesta y grosera violación por parte de Rusia de las fronteras y de la integridad territorial de un Estado soberano, miembro de la ONU y de la OSCE, servirá para muchas recriminaciones, no pocas sesiones baldías del Consejo de Seguridad, un significativo aumento de la tensión internacional en la zona, y nada más. ¿Está alguien en Occidente dispuesto a morir por la integridad territorial de Georgia? Y además, ¿quién creerá en las reclamaciones a favor del retorno a esa integridad territorial cuando hace pocas semanas los mismos que hoy la exigen no tuvieron empacho ni vergüenza en negársela a Serbia al reconocer la independencia de Kosovo?
Rusia no acaba de conformarse a la pérdida de la dimensión territorial de la URSS y los países occidentales no acaban de tomar la medida a las consecuencias del síndrome post imperial. Washington se empeña en tratar con Moscú como si Stalin -georgiano él, por cierto- siguiera mandando en el Kremlin y los europeos occidentales oscilan entre el temor al malhumorado oso y el halago ante el poderío energético. El resultado es una política equivocada -la independencia de Kosovo nunca debió ser reconocida- y vacilante -Georgia y Ucrania, como en su momento Letonia, Lituania y Estonia debieran haber sido aceptadas como miembros de la OTAN-. Hoy, cuando las tropas rusas están en Georgia, es ya demasiado tarde para otra cosa que no sea el intento de recomponer los graves descosidos. Y procurar que la tensión no alcance el punto de no retorno.
La política internacional no ha sido nunca un dechado de coherencia, y en ello no es demasiado diferente a la historia de cualquier humano. Pero los riesgos a que conducen los desaciertos de los que la controlan y practican suelen traer consigo calamidades de consideración. Todo suele empezar por pequeños errores de cálculo, improvisaciones nimias, vacilaciones e indecisiones. Un día es el error Kosovo. Otro, la negativa a incluir Georgia, Ucrania y Macedonia en la OTAN. Quizás más tarde el mostrenco rechazo a que Turquía sea miembro de la UE. Un poco antes, la creencia inmatizada de que los jefes de los servicios de inteligencia -qué ironía- saben todo, incluso el número de armas de destrucción masiva que el enemigo posee. Y así, paso a paso, nos encontramos con las tropas rusas a sesenta kilómetros de Tiblisi. Entre la cacofonía, nadie se encarga de recontar los muertos. Pero es que la vida, como bien decía Macbeth, «es una historia contada por un idiota, llena de ruido y de furia, que nada significa». A lo mejor convendría que en Bruselas, Washington y Moscú volvieran a leer a Shakespeare. Antes de que sea demasiado tarde.
JAVIER RUPÉREZ
Embajador de España
Polonia, Ucrania y los países bálticos actúan para aislar al Kremlin
Los dirigentes de las repúblicas bálticas, especialmente de Lituana, así como los de Polonia y Ucrania, han volcado todo su apoyo en favor de Georgia en el conflicto con Rusia y buscan la manera de castigar "la agresión" por parte del Kremlin contra "un pequeño país de Europa".
Rusia comienza a entregar a Georgia el control de Gori
Víktor Yúshenko, el presidente ucranio, ha promulgado mientras tanto un decreto por el cual los buques, aviones y personal militar de la flota rusa del mar Negro necesitan un permiso especial para poder atravesar las aguas de su país. De cumplirse el decreto, esa flota puede verse prácticamente paralizada.
El presidente de Lituania, Valdas Adakums -que viajó a Tbilisi la noche del martes con sus colegas estonio, polaco y ucranio y el primer ministro letón para solidarizarse con Georgia- propone expulsar a Rusia de organizaciones internacionales. Por ejemplo, del G-8, como propugna el candidato republicano a la presidencia de EE UU, John McCain, así como impedir su ingreso en otras, como la Organización Mundial de Comercio y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Tanto los países bálticos como Polonia han visto en Moscú un peligro para su soberanía y no creen que con la desaparición de la Unión Soviética hayan desaparecido también las ambiciones imperiales de Rusia. Las acciones militares rusas en Georgia demuestran, según dicen, que tienen razón. El odio y el temor en Ucrania a Moscú nunca han alcanzando los niveles existentes en Estonia, Letonia y Lituania, pero desde que Yúshenko llegó al poder, su régimen prooccidental ha estado haciendo frente común con las repúblicas bálticas y Polonia.
Estos países insisten en que Rusia no es creíble como pacificadora porque es parte del conflicto. También piensan que la UE debe emplazar sus propias fuerzas de pacificación en Abjazia y Osetia del Sur.
El presidente polaco, Lech Kaczynski, así se lo ha hecho saber a su colega francés, Nicolas Sarkozy, ya que Francia ocupa actualmente la presidencia de la UE. Se trata de un plan elaborado por Lituania, Polonia y Ucrania. Sin embargo, en los seis puntos del documento acordado por Sarkozy con Dmitri Medvédev, en Moscú, y Mijaíl Saakashvili, en Tbilisi, no figura ninguna alusión a un posible relevo de las fuerzas rusas de pacificación en ambos enclaves.
Adamkus comparó anteanoche en Tbilisi las acciones rusas con las de la Alemania nazi en vísperas del estallido de la conflagración mundial. "No podemos permitir un segundo Múnich, cuando la comunidad internacional cedió ante Hitler. Eso condujo a la II Guerra Mundial, a una inmensa tragedia y a millones de víctimas", declaró. "Es nuestro deber apoyar al Gobierno legítimo de Georgia, que fue elegido por su pueblo", sentenció Adamkus.
Para Kaczynski, Georgia es precisamente el país donde EE UU -"nuestro más grande aliado"- debe "confirmar su decidido apoyo".
El presidente estonio, Toomas Hendrick, advirtió en una declaración divulgada el martes que la guerra ruso-georgiana es una prueba de fuego para la UE para "elaborar sus políticas de seguridad futuras". "Europa debe reevaluar completamente su actual política internacional y de seguridad en concordancia con la nueva realidad", advirtió.
Rusia comienza a entregar a Georgia el control de Gori
Víktor Yúshenko, el presidente ucranio, ha promulgado mientras tanto un decreto por el cual los buques, aviones y personal militar de la flota rusa del mar Negro necesitan un permiso especial para poder atravesar las aguas de su país. De cumplirse el decreto, esa flota puede verse prácticamente paralizada.
El presidente de Lituania, Valdas Adakums -que viajó a Tbilisi la noche del martes con sus colegas estonio, polaco y ucranio y el primer ministro letón para solidarizarse con Georgia- propone expulsar a Rusia de organizaciones internacionales. Por ejemplo, del G-8, como propugna el candidato republicano a la presidencia de EE UU, John McCain, así como impedir su ingreso en otras, como la Organización Mundial de Comercio y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Tanto los países bálticos como Polonia han visto en Moscú un peligro para su soberanía y no creen que con la desaparición de la Unión Soviética hayan desaparecido también las ambiciones imperiales de Rusia. Las acciones militares rusas en Georgia demuestran, según dicen, que tienen razón. El odio y el temor en Ucrania a Moscú nunca han alcanzando los niveles existentes en Estonia, Letonia y Lituania, pero desde que Yúshenko llegó al poder, su régimen prooccidental ha estado haciendo frente común con las repúblicas bálticas y Polonia.
Estos países insisten en que Rusia no es creíble como pacificadora porque es parte del conflicto. También piensan que la UE debe emplazar sus propias fuerzas de pacificación en Abjazia y Osetia del Sur.
El presidente polaco, Lech Kaczynski, así se lo ha hecho saber a su colega francés, Nicolas Sarkozy, ya que Francia ocupa actualmente la presidencia de la UE. Se trata de un plan elaborado por Lituania, Polonia y Ucrania. Sin embargo, en los seis puntos del documento acordado por Sarkozy con Dmitri Medvédev, en Moscú, y Mijaíl Saakashvili, en Tbilisi, no figura ninguna alusión a un posible relevo de las fuerzas rusas de pacificación en ambos enclaves.
Adamkus comparó anteanoche en Tbilisi las acciones rusas con las de la Alemania nazi en vísperas del estallido de la conflagración mundial. "No podemos permitir un segundo Múnich, cuando la comunidad internacional cedió ante Hitler. Eso condujo a la II Guerra Mundial, a una inmensa tragedia y a millones de víctimas", declaró. "Es nuestro deber apoyar al Gobierno legítimo de Georgia, que fue elegido por su pueblo", sentenció Adamkus.
Para Kaczynski, Georgia es precisamente el país donde EE UU -"nuestro más grande aliado"- debe "confirmar su decidido apoyo".
El presidente estonio, Toomas Hendrick, advirtió en una declaración divulgada el martes que la guerra ruso-georgiana es una prueba de fuego para la UE para "elaborar sus políticas de seguridad futuras". "Europa debe reevaluar completamente su actual política internacional y de seguridad en concordancia con la nueva realidad", advirtió.
LENGUA-UCRANIA: El ruso pierde terreno
Quienes hablan ruso en Ucrania dicen que la falta de reconocimiento estatal de la mayor minoría lingüística de Europa equivale a discriminación, pero otros alegan que si se hiciera estaría en peligro el desarrollo del idioma local.
El ruso es el idioma minoritario más importante y el segundo más común en Ucrania, aunque muchos de los que lo hablan son originarios que se "rusificaron". El ucraniano es el único idioma oficial en este país y está estrechamente relacionado con el ruso. Los dos, de origen eslavo, son hablados por proporciones casi iguales de los 48 millones de habitantes de ese país. El ucraniano prevalece en el occidente del país, mientras que el ruso es ampliamente hablado en el sur y este, así como en Kiev, la capital, en lo que constituye la mayor comunidad ruso-parlante de fuera de Rusia. Muchas personas que hablan ruso quieren que sea reconocido como segundo idioma oficial de Ucrania y ven esto como un reconocimiento de la naturaleza multiétnica del país. La demanda cuenta con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos de oposición, es decir aquellos que favorecen que haya vínculos más cercanos con Rusia. Pero el gobierno, de orientación pro-occidental, está en contra. Los ruso-parlantes generalmente quieren que sus hijos hablen fluidamente el ucraniano, pero piensan que nadie debería ser forzado a hablarlo en el lugar de trabajo o al ejercer sus derechos de ciudadano. Aunque la Ucrania oficial funciona en el idioma local, el ruso todavía domina el mundo de los negocios y los medios impresos. El conocimiento de ambas lenguas también es importante para seguir la vida política del país, donde un político puede dirigirse a otro en ruso y recibir una respuesta en ucraniano. Pero el número de escuelas que usan el ruso como idioma de instrucción disminuye rápidamente, y es en ucraniano que se lleva a cabo la educación superior. La televisión estatal sólo transmite en ucraniano y la presencia del ruso en los demás canales y en radio es mínima, aunque muchos todavía dependen de las transmisiones desde Rusia. "El espacio de información nacional debería ser en ucraniano. Éste es un requisito clave para formar una sola nación y para la educación patriótica de niños y jóvenes", dijo en diciembre el presidente Viktor Yushchenko. El idioma ucraniano también realizó un gran avance en los cines, dado que el tribunal constitucional del país anunció que todas las películas extranjeras, entre ellas las rusas, deben estar dobladas o subtituladas a la lengua local. Moscú emitió declaraciones expresando preocupación por el estado del idioma ruso en Ucrania, acusando a Kiev en marzo de desobedecer el Capítulo Europeo para los Idiomas Regionales o Minoritarios, adoptado por el Consejo de Europa, de 47 naciones, en 1992. Sin embargo, hay pocas instancias en que ciudadanos individuales aleguen haber sido discriminados en base a su idioma. "La situación idiomática en Ucrania es mucho más publicitada que importante. Es el tema más álgido en política, y es muy fácil lavarle el cerebro a la gente con historias de discriminación idiomática y culturas que mueren", dijo a IPS Maksym Ivanyna, de la alemana Universidad de Regensburg, que tiene experiencia en investigaciones sobre lenguas. La guerra entre el ruso y el ucraniano ha visto muchas pequeñas batallas a nivel regional. Muchas de las zonas donde predomina el ruso le conceden a éste el estatus de idioma regional. Kiev ha calificado de "separatismo idiomático" a estas decisiones, que fueron desafiadas en tribunales regionales por personas que creen que convertir al ruso en idioma oficial plantea una amenaza a la independencia e integridad territorial de Ucrania. Un estudio de 1995 mostró que la población de Ucrania estaba dividida en tercios casi iguales entre quienes hablaban ucraniano, ruso o las dos cosas, pero desde entonces la proporción de los primeros ha aumentado. "El idioma ucraniano está ganando más popularidad y, desde hace poco, especialmente en ciudades de Ucrania central", dijo Ivanyna a IPS. Se ha vuelto un moderno indicador ideológico, y no es extraño hallar jóvenes que se llaman a sí mismos ucraniano-parlantes aunque procedan de familias que hablan ruso. Estudios realizados por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev concluyeron que hay muchos ucranianos que hablan ruso en su hogar, pero declaran al ucraniano como su idioma nativo. La progresiva "ucranianización" del país ha hecho sentir incómodos a muchos ruso-parlantes, pero durante varias décadas fueron los ucranianos quienes se quejaron de discriminación idiomática, y sólo lentamente el idioma eslavo comenzó a borrar la etiqueta de "idioma campesino". Ivanyna, un ucraniano occidental, siente que el idioma ucraniano todavía necesita espacio para crecer. "El ucraniano es el único idioma oficial y debería seguir así, debería ganar más popularidad a fin de restablecer la justicia histórica", señaló a IPS. Los colonos rusos vienen llegando a lo que hoy es Ucrania desde el siglo XVI. El proceso de industrialización llevó a más de ellos a ciudades ucranianas, lo cual explica la posición privilegiada del ruso en los centros urbanos. El idioma de las clases superiores pasó a ser el ruso, y especialmente en el siglo XIX y en el XX fue o bien eliminado o bien mal visto. En la era de la hoy desaparecida Unión Soviética, el ucraniano estaba permitido, pero siempre fue implícitamente tratado como idioma de segunda clase detrás de ruso, que era el idioma de la elite. No obstante, fue durante el liderazgo soviético de Mijail Gorbachov (1985-1991) cuando el ucraniano fue reconocido como el idioma estatal de Ucrania y se tomó la decisión de introducir gradualmente el idioma en la educación superior y las instituciones públicas. Con la independencia de Ucrania, en 1991, las elites políticas pro-europeas y nacionalistas impulsaron el objetivo de un estado que promoviera el idioma ucraniano, aunque el peso político y económico de la vecina Rusia siempre limitó posibles excesos.(FIN/2008)
El ruso es el idioma minoritario más importante y el segundo más común en Ucrania, aunque muchos de los que lo hablan son originarios que se "rusificaron". El ucraniano es el único idioma oficial en este país y está estrechamente relacionado con el ruso. Los dos, de origen eslavo, son hablados por proporciones casi iguales de los 48 millones de habitantes de ese país. El ucraniano prevalece en el occidente del país, mientras que el ruso es ampliamente hablado en el sur y este, así como en Kiev, la capital, en lo que constituye la mayor comunidad ruso-parlante de fuera de Rusia. Muchas personas que hablan ruso quieren que sea reconocido como segundo idioma oficial de Ucrania y ven esto como un reconocimiento de la naturaleza multiétnica del país. La demanda cuenta con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos de oposición, es decir aquellos que favorecen que haya vínculos más cercanos con Rusia. Pero el gobierno, de orientación pro-occidental, está en contra. Los ruso-parlantes generalmente quieren que sus hijos hablen fluidamente el ucraniano, pero piensan que nadie debería ser forzado a hablarlo en el lugar de trabajo o al ejercer sus derechos de ciudadano. Aunque la Ucrania oficial funciona en el idioma local, el ruso todavía domina el mundo de los negocios y los medios impresos. El conocimiento de ambas lenguas también es importante para seguir la vida política del país, donde un político puede dirigirse a otro en ruso y recibir una respuesta en ucraniano. Pero el número de escuelas que usan el ruso como idioma de instrucción disminuye rápidamente, y es en ucraniano que se lleva a cabo la educación superior. La televisión estatal sólo transmite en ucraniano y la presencia del ruso en los demás canales y en radio es mínima, aunque muchos todavía dependen de las transmisiones desde Rusia. "El espacio de información nacional debería ser en ucraniano. Éste es un requisito clave para formar una sola nación y para la educación patriótica de niños y jóvenes", dijo en diciembre el presidente Viktor Yushchenko. El idioma ucraniano también realizó un gran avance en los cines, dado que el tribunal constitucional del país anunció que todas las películas extranjeras, entre ellas las rusas, deben estar dobladas o subtituladas a la lengua local. Moscú emitió declaraciones expresando preocupación por el estado del idioma ruso en Ucrania, acusando a Kiev en marzo de desobedecer el Capítulo Europeo para los Idiomas Regionales o Minoritarios, adoptado por el Consejo de Europa, de 47 naciones, en 1992. Sin embargo, hay pocas instancias en que ciudadanos individuales aleguen haber sido discriminados en base a su idioma. "La situación idiomática en Ucrania es mucho más publicitada que importante. Es el tema más álgido en política, y es muy fácil lavarle el cerebro a la gente con historias de discriminación idiomática y culturas que mueren", dijo a IPS Maksym Ivanyna, de la alemana Universidad de Regensburg, que tiene experiencia en investigaciones sobre lenguas. La guerra entre el ruso y el ucraniano ha visto muchas pequeñas batallas a nivel regional. Muchas de las zonas donde predomina el ruso le conceden a éste el estatus de idioma regional. Kiev ha calificado de "separatismo idiomático" a estas decisiones, que fueron desafiadas en tribunales regionales por personas que creen que convertir al ruso en idioma oficial plantea una amenaza a la independencia e integridad territorial de Ucrania. Un estudio de 1995 mostró que la población de Ucrania estaba dividida en tercios casi iguales entre quienes hablaban ucraniano, ruso o las dos cosas, pero desde entonces la proporción de los primeros ha aumentado. "El idioma ucraniano está ganando más popularidad y, desde hace poco, especialmente en ciudades de Ucrania central", dijo Ivanyna a IPS. Se ha vuelto un moderno indicador ideológico, y no es extraño hallar jóvenes que se llaman a sí mismos ucraniano-parlantes aunque procedan de familias que hablan ruso. Estudios realizados por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev concluyeron que hay muchos ucranianos que hablan ruso en su hogar, pero declaran al ucraniano como su idioma nativo. La progresiva "ucranianización" del país ha hecho sentir incómodos a muchos ruso-parlantes, pero durante varias décadas fueron los ucranianos quienes se quejaron de discriminación idiomática, y sólo lentamente el idioma eslavo comenzó a borrar la etiqueta de "idioma campesino". Ivanyna, un ucraniano occidental, siente que el idioma ucraniano todavía necesita espacio para crecer. "El ucraniano es el único idioma oficial y debería seguir así, debería ganar más popularidad a fin de restablecer la justicia histórica", señaló a IPS. Los colonos rusos vienen llegando a lo que hoy es Ucrania desde el siglo XVI. El proceso de industrialización llevó a más de ellos a ciudades ucranianas, lo cual explica la posición privilegiada del ruso en los centros urbanos. El idioma de las clases superiores pasó a ser el ruso, y especialmente en el siglo XIX y en el XX fue o bien eliminado o bien mal visto. En la era de la hoy desaparecida Unión Soviética, el ucraniano estaba permitido, pero siempre fue implícitamente tratado como idioma de segunda clase detrás de ruso, que era el idioma de la elite. No obstante, fue durante el liderazgo soviético de Mijail Gorbachov (1985-1991) cuando el ucraniano fue reconocido como el idioma estatal de Ucrania y se tomó la decisión de introducir gradualmente el idioma en la educación superior y las instituciones públicas. Con la independencia de Ucrania, en 1991, las elites políticas pro-europeas y nacionalistas impulsaron el objetivo de un estado que promoviera el idioma ucraniano, aunque el peso político y económico de la vecina Rusia siempre limitó posibles excesos.(FIN/2008)
Ucrania eliminó a Estados Unidos de la semifinal de sable femenino por equipos
Beijing, 14 Ago. ABN.- El equipo de sable femenino de Ucrania derrotó este jueves a su similar de Estados Unidos, en la etapa semifinal de la esgrima de los Juegos Olímpicos Beijing 2008. Precisó la agencia de noticias China Xinhua que las estadounidenses, actuales número uno del mundo, cayeron con marcador de 45-39 El equipo estadounidense, integrado por las tres mejores de la competición del sable femenino individual, Mariel Zagunis, Sada Jacobson y Rebecca Ward, vio frustradas sus aspiraciones de llevarse la presea dorada en esta edición de las magna justa del deporte universal. Las ucranianas Olga Kharlan, Halyna Pundyk y Olena Khomrova, se enfrentarán a la selección china en la final, después de que las anfitrionas -Tan Xue, Bao Yingying y Ni Hong- derrotaran a las francesas por 45-38.
Critican a Ucrania que amenaza con prohibir el regreso de buques rusos a Sebastópol
Se trata de los navíos rusos que cumplieron misiones de combate en la parte este del mar Negro.
El ex Comandante de la Marina de Guerra de la Unión Soviética, almirante Vladímir Chernavin, criticó hoy a Ucrania que amenazó con prohibir a los buques rusos el regreso al puerto de Sebastópol, en Crimea. Tras la escalada del conflicto georgiano-oseta, la Flota rusa del mar Negro recibió la orden de resguardar la seguridad cerca de las costas abjasias. En la operación participaron el crucero 'Moskva', el guardacostas 'Smetlivi', tres buques de desembarco y varios barcos de apoyo logístico. El 10 de agosto los buques rusos hundieron una lancha portamisiles georgiana que atacó a marineros rusos en la parte este del mar Negro. El almirante Vladímir Chernavin, que es presidente de la Unión de Submarinistas, considera que las medidas que quiere adoptar Ucrania son inadmisibles desde el punto de vista histórico, político y humano. "Las declaraciones amenazantes de Kíev pisotean el pasado histórico de la Flota rusa y del puerto de Sebastópol, como también, la historia de las relaciones de dos pueblos eslavos hermanos", expresó. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania declaró el 10 de agosto que se reservaba el derecho de prohibir el regreso a Sebastópol de los buques rusos que cumplían misiones de combate en la parte este del mar Negro.
El ex Comandante de la Marina de Guerra de la Unión Soviética, almirante Vladímir Chernavin, criticó hoy a Ucrania que amenazó con prohibir a los buques rusos el regreso al puerto de Sebastópol, en Crimea. Tras la escalada del conflicto georgiano-oseta, la Flota rusa del mar Negro recibió la orden de resguardar la seguridad cerca de las costas abjasias. En la operación participaron el crucero 'Moskva', el guardacostas 'Smetlivi', tres buques de desembarco y varios barcos de apoyo logístico. El 10 de agosto los buques rusos hundieron una lancha portamisiles georgiana que atacó a marineros rusos en la parte este del mar Negro. El almirante Vladímir Chernavin, que es presidente de la Unión de Submarinistas, considera que las medidas que quiere adoptar Ucrania son inadmisibles desde el punto de vista histórico, político y humano. "Las declaraciones amenazantes de Kíev pisotean el pasado histórico de la Flota rusa y del puerto de Sebastópol, como también, la historia de las relaciones de dos pueblos eslavos hermanos", expresó. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania declaró el 10 de agosto que se reservaba el derecho de prohibir el regreso a Sebastópol de los buques rusos que cumplían misiones de combate en la parte este del mar Negro.
Panorama: La CEI tras la salida de Georgia
El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, anunció este martes que su país abandona la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), surgida tras la desintegración de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en diciembre de 1991.
La CEI, con sede en Minsk (Bielorrusia), estaba integrada hasta hoy por doce repúblicas de la antigua URSS: Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Azerbaiyán, Armenia, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguizistán, Tayikistán, Turkmenistán y la ahora cesante Georgia.
La Comunidad fue una idea del presidente ruso Boris Yeltsin que cobró realidad el 8 de diciembre de 1991, fecha de su fundación por la Federación Rusa (Rusia), Bielorrusia y Ucrania.
Las restantes repúblicas se sumaron a la iniciativa el 21 de diciembre, excepto Georgia, que lo hizo el 23 octubre de 1993 y Moldavia, el 8 abril de 1994.
Sólo quedaron fuera las tres bálticas: Letonia, Estonia y Lituania, reacias a cualquier vínculo con la CEI.
Liquidado el Estado soviético fue así abonado el terreno para el nacimiento de la CEI, capitaneada por Rusia.
Crisis de identidadEste bloque comercial y de cooperación internacional, con una superficie de 21.545.539 kilómetros cuadrados, coordina el comercio, la seguridad, las finanzas y leyes de sus países miembros, pero no constituye un Estado, ni tiene una ciudadanía ni un presupuesto comunes.
Su máximo cargo es, a modo de presidente de la unión, el de secretario ejecutivo, que desde 2007 ejerce el ex jefe del espionaje militar ruso Serguéi Lébedev.
El paso del tiempo ha mostrado una crisis de identidad en su seno, que ofrece una imagen de la CEI más parecida a un organismo virtual donde desuniones, intereses reñidos y conflictos abiertos o latentes entre sus miembros ponen en peligro a la misma Comunidad.
En los últimos años se ha hecho patente la división en sus filas. Por un lado, se halla el grupo pro-ruso, constituido por Armenia, Kirguizistán, Bielorrusia, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistán, y por otro, el polo opuesto, integrado por Ucrania, Azerbaiyán, Moldavia y Georgia. Turkmenistán, que cambió su estatus por el de asociado en 2005, se considera neutral.
Diferencias recurrentesLos presidentes de los doce países pertenecientes a esta asociación se han reunido en numerosas ocasiones para tratar de fijar las normas de convivencia y cuestiones de orden internacional, además de otras de su propio ámbito, como la reforma interna.
Sin embargo, desde su primera cumbre, celebrada en diciembre de 1991 en Minsk (Bielorrusia), sus miembros dejaron entrever sus diferencias en sus citas prácticamente anuales.
En la reunión de 1993, también en Minsk, sólo siete repúblicas suscribieron sus estatutos fundacionales. En esa ocasión no lo firmaron Ucrania, Turkmenistán, Moldavia, Azerbaiyán y Georgia.
La cumbre del 28 de noviembre de 2006 acabó en Minsk sin acuerdo en los principales asuntos debatidos: la reforma del organismo y la la delimitación de fronteras entre sus doce miembros.
De hecho, Georgia como Moldavia, Armenia y Azerbaiyán se opusieron a cualquier delimitación que no incluyera en sus respectivos territorios a las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, y la moldava de Cisdniéster, o el enclave de Nagorno Karabaj que se disputan armenios y azerbaiyanos.
La última cumbre de la CEI tuvo lugar el pasado 28 de febrero en Moscú. A pesar de su carácter informal, la cita fue relevante porque Putin se despidió como presidente ruso de los líderes y presentó a su sucesor, el entonces candidato oficialista Dmitri Medvedev y actual jefe del Estado ruso.
Uno de los temas tratados fue la recién proclamada independencia de Kosovo y el precedente que sienta para los miembros de la CEI con conflictos separatistas.
La CEI, con sede en Minsk (Bielorrusia), estaba integrada hasta hoy por doce repúblicas de la antigua URSS: Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Azerbaiyán, Armenia, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguizistán, Tayikistán, Turkmenistán y la ahora cesante Georgia.
La Comunidad fue una idea del presidente ruso Boris Yeltsin que cobró realidad el 8 de diciembre de 1991, fecha de su fundación por la Federación Rusa (Rusia), Bielorrusia y Ucrania.
Las restantes repúblicas se sumaron a la iniciativa el 21 de diciembre, excepto Georgia, que lo hizo el 23 octubre de 1993 y Moldavia, el 8 abril de 1994.
Sólo quedaron fuera las tres bálticas: Letonia, Estonia y Lituania, reacias a cualquier vínculo con la CEI.
Liquidado el Estado soviético fue así abonado el terreno para el nacimiento de la CEI, capitaneada por Rusia.
Crisis de identidadEste bloque comercial y de cooperación internacional, con una superficie de 21.545.539 kilómetros cuadrados, coordina el comercio, la seguridad, las finanzas y leyes de sus países miembros, pero no constituye un Estado, ni tiene una ciudadanía ni un presupuesto comunes.
Su máximo cargo es, a modo de presidente de la unión, el de secretario ejecutivo, que desde 2007 ejerce el ex jefe del espionaje militar ruso Serguéi Lébedev.
El paso del tiempo ha mostrado una crisis de identidad en su seno, que ofrece una imagen de la CEI más parecida a un organismo virtual donde desuniones, intereses reñidos y conflictos abiertos o latentes entre sus miembros ponen en peligro a la misma Comunidad.
En los últimos años se ha hecho patente la división en sus filas. Por un lado, se halla el grupo pro-ruso, constituido por Armenia, Kirguizistán, Bielorrusia, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistán, y por otro, el polo opuesto, integrado por Ucrania, Azerbaiyán, Moldavia y Georgia. Turkmenistán, que cambió su estatus por el de asociado en 2005, se considera neutral.
Diferencias recurrentesLos presidentes de los doce países pertenecientes a esta asociación se han reunido en numerosas ocasiones para tratar de fijar las normas de convivencia y cuestiones de orden internacional, además de otras de su propio ámbito, como la reforma interna.
Sin embargo, desde su primera cumbre, celebrada en diciembre de 1991 en Minsk (Bielorrusia), sus miembros dejaron entrever sus diferencias en sus citas prácticamente anuales.
En la reunión de 1993, también en Minsk, sólo siete repúblicas suscribieron sus estatutos fundacionales. En esa ocasión no lo firmaron Ucrania, Turkmenistán, Moldavia, Azerbaiyán y Georgia.
La cumbre del 28 de noviembre de 2006 acabó en Minsk sin acuerdo en los principales asuntos debatidos: la reforma del organismo y la la delimitación de fronteras entre sus doce miembros.
De hecho, Georgia como Moldavia, Armenia y Azerbaiyán se opusieron a cualquier delimitación que no incluyera en sus respectivos territorios a las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, y la moldava de Cisdniéster, o el enclave de Nagorno Karabaj que se disputan armenios y azerbaiyanos.
La última cumbre de la CEI tuvo lugar el pasado 28 de febrero en Moscú. A pesar de su carácter informal, la cita fue relevante porque Putin se despidió como presidente ruso de los líderes y presentó a su sucesor, el entonces candidato oficialista Dmitri Medvedev y actual jefe del Estado ruso.
Uno de los temas tratados fue la recién proclamada independencia de Kosovo y el precedente que sienta para los miembros de la CEI con conflictos separatistas.
miércoles, 13 de agosto de 2008
El Gobierno espera que el IPC cierre el año por debajo del 4% tras "tocar techo" en julio
El Índice de Precios de Consumo (IPC) bajó cinco décimas en julio, debido especialmente a las rebajas de verano, pese a lo cual la tasa de variación interanual de inflación aumentó tres décimas y se sitúa en el 5,3%, la más alta desde diciembre de 1992, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. No obstante, el Gobierno estima que la inflación empezará a bajar en agosto y cerrará el año por debajo del 4% si se detiene la subida del precio del petróleo.
Zapatero impulsará hoy medidas para liberalizar la economía ante la crisis
El Gobierno inicia mañana un programa bianual con 24 reformas contra la crisis
Índice de Precios de Consumo.- Julio 2008
DOCUMENTO (PDF - 235,91Kb) - 13-08-2008
David Vegara: "En el mes de agosto podría iniciarse un cambio de tendencia"
AUDIO - Cadena Ser - 13-08-2008
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, aseguró hoy que la inflación estará por debajo del 4 por ciento al cierre de este año y añadió que si el petróleo se mantiene en los niveles actuales el IPC podría bajar hasta el entorno del 3 por ciento en 2009. -
Cristobal Montoro: "Una auténtica agresión al bienestar de los españoles"
AUDIO - Cadena Ser - 13-08-2008
- CADENA SER
El mes pasado subieron especialmente los gastos de la vivienda, un 1,7%, debido al encarecimiento de la electricidad, mientras que la hostelería subió el 1% y el transporte el 0,7% por el alza de los carburantes y del transporte aéreo. El ocio y la cultura también subieron en julio, el 1,1%, debido principalmente al encarecimiento de los viajes organizados. Todas estas subidas fueron contrarrestadas por la fuerte bajada, un 11,3%, de los precios del vestido y el calzado, que ha permitido la caída mensual del IPC.
El Ministerio de Economía ha explicado en un comunicado que dos de las tres décimas de subida del IPC interanual de julio se deben a la subida del 88% experimentada por el precio del petróleo en un año. La otra décima de alza interanual se debe, según ha confirmado el ministerio, al comportamiento de los elementos relacionados con el turismo, el transporte aéreo, los hoteles y los viajes organizados. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha asegurado hoy que la inflación en julio "ha tocado techo". En su opinión, empezará a bajar en agosto hasta situarse por debajo del 4% al cierre de este año. El secretario de Estado ha afirmado que esta bajada de la inflación hasta el 3% el año que viene debería producirse en un proceso "relativamente rápido" si "se detiene" la subida del precio del crudo.
Petróleo y electricidad
El transporte, debido al alza del petróleo, ha subido el 10,6% en un año. Le siguen los precios de consumo relacionados con la vivienda, que se han encarecido en un año un 8,4% por las subidas de la electricidad.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas acumulan en doce meses un alza del 7%, dos décimas por debajo de la registrada en junio gracias a las caídas de los precios del pescado fresco y la leche registradas el mes pasado. El único grupo de precios que sigue registrando bajadas interanuales es el de las comunicaciones, con una caída de dos décimas en doce meses.
Subidas de calefacción, alumbrado y agua
Por rúbricas, las mayores subidas de los precios con respecto al mes anterior se registraron en la calefacción, alumbrado y distribución de agua, con el 3,1% más, seguida de la carne de ovino, que subió un 2,5% y el transporte público interurbano, que lo hizo el 2,4%.
Por el contrario, las bajadas más significativas se produjeron en las rúbricas relacionadas con el vestido y el calzado, como la de ropa de niño y bebé, que bajó el 19,1%; el calzado de niño, el 13,4% más barato y las prendas de vestir de mujer, cuyos precios cayeron el 12,5%.
Bajada en casi todas las comunidades
Los precios bajaron en todas las comunidades autónomas excepto en las Islas Baleares, donde subieron el 0,1%. La mayor caída se produjo en La Rioja, que redujo sus precios en un punto, seguida de Murcia (0,9%) y Extremadura, Galicia, Andalucía y Asturias con una bajada del 0,7%.
Les siguieron Castilla la Mancha y la Comunidad Valenciana, donde los precios bajaron seis décimas; País Vasco, con el 0,5% menos; Castilla y León y Cataluña, donde cayeron cuatro décimas; Madrid y Aragón, con el 0,3%, Canarias, con el 0,2% y Navarra con el 0,1% menos.
Los precios de consumo se mantuvieron estables en Cantabria y cayeron el 1,4% y el 1% en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, respectivamente.
Por otra parte, la inflación subyacente -que excluye del índice general los precios de la energía y los alimentos frescos-bajó además nueve décimas en julio, a pesar de lo cual la tasa interanual se elevó hasta el 3,5%.
El INE también ha publicado hoy los datos definitivos del IPC Armonizado, medido del mismo modo que en el resto de países de la zona euro, que como el índice general bajó cinco décimas mensuales, aunque alcanzó una tasa interanual del 5,3%.
Zapatero impulsará hoy medidas para liberalizar la economía ante la crisis
El Gobierno inicia mañana un programa bianual con 24 reformas contra la crisis
Índice de Precios de Consumo.- Julio 2008
DOCUMENTO (PDF - 235,91Kb) - 13-08-2008
David Vegara: "En el mes de agosto podría iniciarse un cambio de tendencia"
AUDIO - Cadena Ser - 13-08-2008
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, aseguró hoy que la inflación estará por debajo del 4 por ciento al cierre de este año y añadió que si el petróleo se mantiene en los niveles actuales el IPC podría bajar hasta el entorno del 3 por ciento en 2009. -
Cristobal Montoro: "Una auténtica agresión al bienestar de los españoles"
AUDIO - Cadena Ser - 13-08-2008
- CADENA SER
El mes pasado subieron especialmente los gastos de la vivienda, un 1,7%, debido al encarecimiento de la electricidad, mientras que la hostelería subió el 1% y el transporte el 0,7% por el alza de los carburantes y del transporte aéreo. El ocio y la cultura también subieron en julio, el 1,1%, debido principalmente al encarecimiento de los viajes organizados. Todas estas subidas fueron contrarrestadas por la fuerte bajada, un 11,3%, de los precios del vestido y el calzado, que ha permitido la caída mensual del IPC.
El Ministerio de Economía ha explicado en un comunicado que dos de las tres décimas de subida del IPC interanual de julio se deben a la subida del 88% experimentada por el precio del petróleo en un año. La otra décima de alza interanual se debe, según ha confirmado el ministerio, al comportamiento de los elementos relacionados con el turismo, el transporte aéreo, los hoteles y los viajes organizados. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha asegurado hoy que la inflación en julio "ha tocado techo". En su opinión, empezará a bajar en agosto hasta situarse por debajo del 4% al cierre de este año. El secretario de Estado ha afirmado que esta bajada de la inflación hasta el 3% el año que viene debería producirse en un proceso "relativamente rápido" si "se detiene" la subida del precio del crudo.
Petróleo y electricidad
El transporte, debido al alza del petróleo, ha subido el 10,6% en un año. Le siguen los precios de consumo relacionados con la vivienda, que se han encarecido en un año un 8,4% por las subidas de la electricidad.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas acumulan en doce meses un alza del 7%, dos décimas por debajo de la registrada en junio gracias a las caídas de los precios del pescado fresco y la leche registradas el mes pasado. El único grupo de precios que sigue registrando bajadas interanuales es el de las comunicaciones, con una caída de dos décimas en doce meses.
Subidas de calefacción, alumbrado y agua
Por rúbricas, las mayores subidas de los precios con respecto al mes anterior se registraron en la calefacción, alumbrado y distribución de agua, con el 3,1% más, seguida de la carne de ovino, que subió un 2,5% y el transporte público interurbano, que lo hizo el 2,4%.
Por el contrario, las bajadas más significativas se produjeron en las rúbricas relacionadas con el vestido y el calzado, como la de ropa de niño y bebé, que bajó el 19,1%; el calzado de niño, el 13,4% más barato y las prendas de vestir de mujer, cuyos precios cayeron el 12,5%.
Bajada en casi todas las comunidades
Los precios bajaron en todas las comunidades autónomas excepto en las Islas Baleares, donde subieron el 0,1%. La mayor caída se produjo en La Rioja, que redujo sus precios en un punto, seguida de Murcia (0,9%) y Extremadura, Galicia, Andalucía y Asturias con una bajada del 0,7%.
Les siguieron Castilla la Mancha y la Comunidad Valenciana, donde los precios bajaron seis décimas; País Vasco, con el 0,5% menos; Castilla y León y Cataluña, donde cayeron cuatro décimas; Madrid y Aragón, con el 0,3%, Canarias, con el 0,2% y Navarra con el 0,1% menos.
Los precios de consumo se mantuvieron estables en Cantabria y cayeron el 1,4% y el 1% en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, respectivamente.
Por otra parte, la inflación subyacente -que excluye del índice general los precios de la energía y los alimentos frescos-bajó además nueve décimas en julio, a pesar de lo cual la tasa interanual se elevó hasta el 3,5%.
El INE también ha publicado hoy los datos definitivos del IPC Armonizado, medido del mismo modo que en el resto de países de la zona euro, que como el índice general bajó cinco décimas mensuales, aunque alcanzó una tasa interanual del 5,3%.
Ataque ruso a Georgia amenaza con nueva guerra fría
Tras enviar tanques, tropas y aviones de guerra a Georgia la semana pasada, el presidente ruso Dmitry Medvedev ordenó ayer un alto a la ofensiva.
Por las pautas de los conflictos militares en la región, fue una guerra corta. La Guerra del Cáucaso del siglo XIX, cuando Rusia expandió su influencia en la región, duró de 1817 a 1864. Sin embargo, el que esta haya sido corta, y todavía está por verse si el alto al fuego será respetado, no significa que su efecto también lo será.Con esta incursión en el estado independiente de Georgia, Rusia amenaza con iniciar una nueva Guerra Fría. El problema es que no hay muchas razones para pensar que lo hará mejor esta vez que durante la Guerra Fría con Estados Unidos y Occidente del siglo pasado. Todos saldremos perjudicados si hay más tensiones entre Rusia y el resto del mundo. Y Rusia será la más afectada. Los hechos principales detrás del conflicto son muy claros. Rusia envió sus soldados a la región separatista de Georgia de Osetia del Sur luego de que soldados de Georgia iniciaron una ofensiva. Según Medvedev, Georgia estaba incurriendo en un ``genocidio'' en la región, y las tropas rusas entraron para proteger a los rusos étnicos.Quizá haya cierta legitimidad en el caso ruso. Sin embargo, intentar presentar a su ejército como una especie de fuerza pacificadora suiza no convencerá a mucha gente. Tampoco es que el primer ministro Vladimir Putin pueda pasar por un defensor de los derechos de las minorías oprimidas. Si tanto se preocupa por el sufrimiento de los inocentes, resulta extraño que nunca hayamos visto ese aspecto de la personalidad del ex presidente antes.Respuesta desproporcionadaEs difícil no calificar a la respuesta rusa de desproporcionada. Parece un crudo intento de reestablecer el control sobre un país que formó parte del imperio ruso en el siglo XIX, y parte de la Unión Soviética también, pero que en los últimos diez años se alió con Estados Unidos y la Unión Europea.El ex líder soviético Mikhail Gorbachev ventiló el tema en un artículo publicado en el Washington Post esta semana. Argumenta que Rusia tenía ``intereses legítimos en la región'' y que Estados Unidos había cometido un ``craso error'' al tratar al Cáucaso como si estuviera dentro de su esfera de influencia nacional.No obstante, todos estos conceptos de ``interés legítimo'' y ``esfera de interés'' solo demuestran cuán anquilosada en el pasado se encuentra Rusia. Esta diplomacia es de la era de las máquinas a vapor y las superpotencias, no de la era de la información y la cooperación pacífica.Nacionalismo de PutinGran Bretaña solía pensar que tenía ``intereses legítimos'' en Irlanda. La Alemania nazi solía suponer que tenía ``intereses legítimos'' en Polonia (y en muchos otros lugares, pensándolo bien). Afortunadamente, Europa Occidental ya dejó atrás ese sinsentido. Los países vecinos comparten el interés de promocionar el libre tránsito de personas y bienes a fin de aumentar la prosperidad para todos. No tienen ``intereses legítimos'' que les permitan enviar tanques al otro lado de la frontera.Este es otro ejemplo del agresivo estilo de Putin en materia de nacionalismo ruso. Lo hemos visto con el suministro de gas a Ucrania y la persecución a empresas petroleras como Royal Dutch Shell Plc y BP Plc por sus inversiones en Rusia. Ahora también lo estamos viendo con Georgia.Rusia quizá se sienta agraviada porque Georgia forma parte del ``corredor sur de energía'' respaldado por Estados Unidos, que conecta a la región del Mar Caspio con los mercados mundiales sin tocar Rusia. Quiere usar al petróleo como una manera de reafirmar su estatus de superpotencia. Sin duda ese es un error de proporciones históricas.Petróleo para construirDebería utilizar su riqueza petrolera para reconstruir su infraestructura y sistema educativo, crear una economía moderna que prospere aunque todos cambiemos a automóviles que funcionan con electricidad generada con energía nuclear y eólica. A Rusia no debería importarle si Georgia comparte la riqueza petrolera de la región más de lo que a Gran Bretaña le importaba que los noruegos también controlaran buena parte del petróleo en el Mar del Norte. Lo que importa es utilizar el dinero del crudo para fortalecer la economía propia.Quizás esta haya sido la cúspide del nacionalismo de Putin. El mercado accionario ruso se disparó por la noticia del cese el fuego en Georgia. El rublo empezó a recuperarse. No obstante, tanto la moneda como los mercados accionarios han sufrido embates en las últimas semanas. Los inversores están huyendo ante el comportamiento autoritario del régimen. El trato dado a empresas como BP -- cuya empresa conjunta TNK-BP fue tema de varias disputas en Rusia -- ahuyentará a los inversores extranjeros del país.Putin y sus camaradas quizá piensen que están fortaleciendo Rusia. En su lugar, están convirtiéndola en un estado paria. Si hay algo sobre lo que tenemos absoluta certeza, es que la prosperidad se logra mediante la paz y el comercio, no recurriendo al ejército. Además, los estados paria son pobres.Rusia perdió la última Guerra Fría y también perderá esta, si las tensiones continúan. No tiene ni el dinero ni los recursos humanos, y sin armas, acero y cuerpos, todas las guerras, frías o no, se pierden a la larga. Rusia pospondrá su integración al mundo desarrollado por una generación o más, y ambas partes saldrán perjudicadas.
Por las pautas de los conflictos militares en la región, fue una guerra corta. La Guerra del Cáucaso del siglo XIX, cuando Rusia expandió su influencia en la región, duró de 1817 a 1864. Sin embargo, el que esta haya sido corta, y todavía está por verse si el alto al fuego será respetado, no significa que su efecto también lo será.Con esta incursión en el estado independiente de Georgia, Rusia amenaza con iniciar una nueva Guerra Fría. El problema es que no hay muchas razones para pensar que lo hará mejor esta vez que durante la Guerra Fría con Estados Unidos y Occidente del siglo pasado. Todos saldremos perjudicados si hay más tensiones entre Rusia y el resto del mundo. Y Rusia será la más afectada. Los hechos principales detrás del conflicto son muy claros. Rusia envió sus soldados a la región separatista de Georgia de Osetia del Sur luego de que soldados de Georgia iniciaron una ofensiva. Según Medvedev, Georgia estaba incurriendo en un ``genocidio'' en la región, y las tropas rusas entraron para proteger a los rusos étnicos.Quizá haya cierta legitimidad en el caso ruso. Sin embargo, intentar presentar a su ejército como una especie de fuerza pacificadora suiza no convencerá a mucha gente. Tampoco es que el primer ministro Vladimir Putin pueda pasar por un defensor de los derechos de las minorías oprimidas. Si tanto se preocupa por el sufrimiento de los inocentes, resulta extraño que nunca hayamos visto ese aspecto de la personalidad del ex presidente antes.Respuesta desproporcionadaEs difícil no calificar a la respuesta rusa de desproporcionada. Parece un crudo intento de reestablecer el control sobre un país que formó parte del imperio ruso en el siglo XIX, y parte de la Unión Soviética también, pero que en los últimos diez años se alió con Estados Unidos y la Unión Europea.El ex líder soviético Mikhail Gorbachev ventiló el tema en un artículo publicado en el Washington Post esta semana. Argumenta que Rusia tenía ``intereses legítimos en la región'' y que Estados Unidos había cometido un ``craso error'' al tratar al Cáucaso como si estuviera dentro de su esfera de influencia nacional.No obstante, todos estos conceptos de ``interés legítimo'' y ``esfera de interés'' solo demuestran cuán anquilosada en el pasado se encuentra Rusia. Esta diplomacia es de la era de las máquinas a vapor y las superpotencias, no de la era de la información y la cooperación pacífica.Nacionalismo de PutinGran Bretaña solía pensar que tenía ``intereses legítimos'' en Irlanda. La Alemania nazi solía suponer que tenía ``intereses legítimos'' en Polonia (y en muchos otros lugares, pensándolo bien). Afortunadamente, Europa Occidental ya dejó atrás ese sinsentido. Los países vecinos comparten el interés de promocionar el libre tránsito de personas y bienes a fin de aumentar la prosperidad para todos. No tienen ``intereses legítimos'' que les permitan enviar tanques al otro lado de la frontera.Este es otro ejemplo del agresivo estilo de Putin en materia de nacionalismo ruso. Lo hemos visto con el suministro de gas a Ucrania y la persecución a empresas petroleras como Royal Dutch Shell Plc y BP Plc por sus inversiones en Rusia. Ahora también lo estamos viendo con Georgia.Rusia quizá se sienta agraviada porque Georgia forma parte del ``corredor sur de energía'' respaldado por Estados Unidos, que conecta a la región del Mar Caspio con los mercados mundiales sin tocar Rusia. Quiere usar al petróleo como una manera de reafirmar su estatus de superpotencia. Sin duda ese es un error de proporciones históricas.Petróleo para construirDebería utilizar su riqueza petrolera para reconstruir su infraestructura y sistema educativo, crear una economía moderna que prospere aunque todos cambiemos a automóviles que funcionan con electricidad generada con energía nuclear y eólica. A Rusia no debería importarle si Georgia comparte la riqueza petrolera de la región más de lo que a Gran Bretaña le importaba que los noruegos también controlaran buena parte del petróleo en el Mar del Norte. Lo que importa es utilizar el dinero del crudo para fortalecer la economía propia.Quizás esta haya sido la cúspide del nacionalismo de Putin. El mercado accionario ruso se disparó por la noticia del cese el fuego en Georgia. El rublo empezó a recuperarse. No obstante, tanto la moneda como los mercados accionarios han sufrido embates en las últimas semanas. Los inversores están huyendo ante el comportamiento autoritario del régimen. El trato dado a empresas como BP -- cuya empresa conjunta TNK-BP fue tema de varias disputas en Rusia -- ahuyentará a los inversores extranjeros del país.Putin y sus camaradas quizá piensen que están fortaleciendo Rusia. En su lugar, están convirtiéndola en un estado paria. Si hay algo sobre lo que tenemos absoluta certeza, es que la prosperidad se logra mediante la paz y el comercio, no recurriendo al ejército. Además, los estados paria son pobres.Rusia perdió la última Guerra Fría y también perderá esta, si las tensiones continúan. No tiene ni el dinero ni los recursos humanos, y sin armas, acero y cuerpos, todas las guerras, frías o no, se pierden a la larga. Rusia pospondrá su integración al mundo desarrollado por una generación o más, y ambas partes saldrán perjudicadas.
Ucrania impone nuevas restricciones a la Flota rusa en Mar Negro
El presidente ucraniano Viktor Yushchenko impuso este miércoles por decreto nuevas restricciones a la Flota rusa en el Mar Negro, con base en el puerto ucraniano de Sebastopol, informó su gabinete.
Los buques de guerra y la aviación rusa deben prevenir a partir de ahora con "al menos 72 horas" de anticipación a los militares ucranianos para obtener su "acuerdo" antes de abandonar su puerto en Sebastopol en Crimea (sur).
"Si no se cumplen esas exigencias" las autoridades ucranianas "pueden pedir a los buques de guerra, a los de aprovisionamiento y a las aeronaves de la flota rusa que abandonen inmediatamente" el territorio ucraniano, explicó el documento.
Los buques de guerra y la aviación rusa deben prevenir a partir de ahora con "al menos 72 horas" de anticipación a los militares ucranianos para obtener su "acuerdo" antes de abandonar su puerto en Sebastopol en Crimea (sur).
"Si no se cumplen esas exigencias" las autoridades ucranianas "pueden pedir a los buques de guerra, a los de aprovisionamiento y a las aeronaves de la flota rusa que abandonen inmediatamente" el territorio ucraniano, explicó el documento.
Acoge Ucrania acuerdo de cese al fuego entre Rusia y Georgia
Ucrania acoge un acuerdo mediado por Francia entre Rusia y Georgia sobre el cese de las acciones militares en Osetia del Sur, dijo hoy el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Todas las partes involucradas en el conflicto deben apegarse al acuerdo de cese al fuego, dijo el ministerio en un comunicado.
El conflicto debe ser solucionado con base en el respeto a la soberanía e integridad territorial de Georgia, dice el comunicado.
Georgia empezó una acción militar contra las fuerzas de Osetia del Sur la semana pasada, en un intento por recuperar el control de la región. En respuesta, las tropas rusas incursionaron en la región para luchar contra las fuerzas georgianas.
El martes, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, anunció un cese de las operaciones militares en Osetia del Sur después de reunirse con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.
Ucrania expresó su gran preocupación por la escalada del conflicto en Osetia del Sur el viernes pasado y pidió un cese al fuego.
Osetia del Sur, anteriormente una región autónoma dentro de Georgia, declaró la independencia de Georgia a principios de la década de los 90 y ha estado controlada por un gobierno secesionistas desde entonces. Pero su independencia no ha sido reconocida internacionalmente. Fin
Todas las partes involucradas en el conflicto deben apegarse al acuerdo de cese al fuego, dijo el ministerio en un comunicado.
El conflicto debe ser solucionado con base en el respeto a la soberanía e integridad territorial de Georgia, dice el comunicado.
Georgia empezó una acción militar contra las fuerzas de Osetia del Sur la semana pasada, en un intento por recuperar el control de la región. En respuesta, las tropas rusas incursionaron en la región para luchar contra las fuerzas georgianas.
El martes, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, anunció un cese de las operaciones militares en Osetia del Sur después de reunirse con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.
Ucrania expresó su gran preocupación por la escalada del conflicto en Osetia del Sur el viernes pasado y pidió un cese al fuego.
Osetia del Sur, anteriormente una región autónoma dentro de Georgia, declaró la independencia de Georgia a principios de la década de los 90 y ha estado controlada por un gobierno secesionistas desde entonces. Pero su independencia no ha sido reconocida internacionalmente. Fin
La Flota rusa del mar Negro no está subordinada al presidente ucraniano, comenta almirante ruso
Sebastópol, 13 de agosto, RIA Novosti. La Flota rusa del mar Negro no está subordinada al presidente de Ucrania ni debe acatar sus decretos, manifestó hoy el almirante Vladímir Komoyédov, ex Comandante de la Flota rusa del mar Negro.
Komoyédov comentó de esa manera el reciente decreto del presidente ucraniano Víctor Yúschenko, que prohíbe a la Flota rusa del mar Negro desplazarse sin permiso previo de las autoridades ucranianas y obliga a rendir cuentas al Mando de la Flota.
"La Flota rusa del mar Negro se subordina al Comandante de la Marina de Guerra y al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Rusia", señaló el almirante.
A su juicio, el presidente Yúschenko busca inmovilizar a la Flota rusa del mar Negro.
"La estancia de la Flota rusa del mar Negro en el territorio ucraniano queda estipulada en los acuerdos interestatales firmados por Rusia y Ucrania -prosiguió Komoyédov-. En virtud de esos acuerdos, la parte rusa notifica a las autoridades ucranianas sobre el desplazamiento de sus buques, pero es una cláusula de carácter recomendatorio y no obligatorio".
"En el Derecho Internacional, los acuerdos interestatales tienen prioridad ante disposiciones, decretos y otros documentos aprobados por el presidente de un país", explicó el ex Comandante de la Flota rusa del mar Negro.
Komoyédov comentó de esa manera el reciente decreto del presidente ucraniano Víctor Yúschenko, que prohíbe a la Flota rusa del mar Negro desplazarse sin permiso previo de las autoridades ucranianas y obliga a rendir cuentas al Mando de la Flota.
"La Flota rusa del mar Negro se subordina al Comandante de la Marina de Guerra y al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Rusia", señaló el almirante.
A su juicio, el presidente Yúschenko busca inmovilizar a la Flota rusa del mar Negro.
"La estancia de la Flota rusa del mar Negro en el territorio ucraniano queda estipulada en los acuerdos interestatales firmados por Rusia y Ucrania -prosiguió Komoyédov-. En virtud de esos acuerdos, la parte rusa notifica a las autoridades ucranianas sobre el desplazamiento de sus buques, pero es una cláusula de carácter recomendatorio y no obligatorio".
"En el Derecho Internacional, los acuerdos interestatales tienen prioridad ante disposiciones, decretos y otros documentos aprobados por el presidente de un país", explicó el ex Comandante de la Flota rusa del mar Negro.
Moscú denuncia la "grave medida anti-rusa" de Ucrania en el Mar Negro
El gobierno ruso calificó el miércoles de "grave medida anti-rusa" la decisión de Ucrania de imponer restricciones a los movimientos de su flota en el mar Negro, con base en el puerto ucraniano de Sebastopol, en un comunicado oficial.
"Los dirigentes ucranianos tomaron una nueva medida anti-rusa grave", declaró el ministerio ruso de Relaciones Exteriores en el comunicado.
"Las innovaciones (introducidas por Kiev) tienen como objetivo complicar gravemente las actividades prácticas de la Flota, en contradicción directa con el acuerdo" rusoucraniano de 1997 sobre la presencia de la Marina rusa en Sebastopol, añadió el ministerio
"Los dirigentes ucranianos tomaron una nueva medida anti-rusa grave", declaró el ministerio ruso de Relaciones Exteriores en el comunicado.
"Las innovaciones (introducidas por Kiev) tienen como objetivo complicar gravemente las actividades prácticas de la Flota, en contradicción directa con el acuerdo" rusoucraniano de 1997 sobre la presencia de la Marina rusa en Sebastopol, añadió el ministerio
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