martes, 31 de mayo de 2011

MEDVEDEV RECHAZA REBAJAR EL PRECIO DEL GAS NATURAL A UCRANIA

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, rechazó hoy la petición de Ucrania de rebajar el precio del gas natural que ese país importa de Rusia e insistió que responde a los acuerdos bilaterales "que deben respetarse".

Así lo expresó durante un encuentro que mantuvo con el presidente de Gazprom, Aleksei Miller: "el precio es absolutamente justo" y los ingresos derivados de su venta son cruciales para Rusia, puntualizó Medvedev, según la agencia de noticias Dpa.

Ucrania argumentaba que la caída de los precios internacionales del gas y los altos beneficios de Gazprom deberían resultar en una revisión del precio pagado por Ucrania por el gas natural ruso, del que es muy dependiente.

Por su parte, Miller señaló que la estatal rusa Gazprom podría obtener ingresos récord este año, tras el aumento de 27 por ciento de las exportaciones de los cinco primeros meses de 2011 frente al mismo período de 2010, debido sobre todo al empuje del consumo en Europa y la inestabilidad en algunas naciones productoras de gas.

El objetivo estratégico de Gazprom es incrementar la capacidad de suministro a consumidores mayores, concretamente a Alemania a través del gasoducto del Báltico y al mercado japonés por el gasoducto del mar de Okhotsk.

Medvedev señaló que los fuertes ingresos de Gazprom son cruciales para el gobierno ruso y recomendó a Miller debatir recortes de precios a Kiev sólo si son beneficiosos para Rusia: "cualquier cambio deben ser parte de un acuerdo más amplio", señaló.

Desde diciembre, Ucrania ha pedido reiteradamente una rebaja del precio que paga por el gas ruso, apuntando el supuesto daño económico causado a las manufactureras ucranianas que producen principalmente para Rusia.

En abril de 2010, Ucrania negoció un precio de 234 dólares por mil metros cúbicos de gas a cambio de la prolongación de los derechos de uso de las instalaciones portuarias en la península de Crimea a la Armada rusa durante 25 años; pero Kiev considera ahora que ese precio es demasiado alto para la débil economía regional.