lunes, 11 de junio de 2012

Ucrania, dividida entre la fiesta y la "Eurohorror"


Las autoridades ucranianas desbordaban optimismo por la Eurocopa-2012 y sus primeros partidos este sábado en el país, pero muchos ciudadanos y medios criticaron los desarreglos causados por la fiesta del fútbol, que algunos han bautizado como la "Eurohorror".
Coorganizada junto con Polonia, la Eurocopa dio su puntapié inicial el viernes y para el presidente ucraniano Viktor Yanukovich se ha transformado en un "evento histórico" para esta exrepública soviética.
"Hemos probado que los ucranianos somos capaces de organizar un evento de este calibre", se felicitó Yanukovich.
Pero los preparativos han generado algunos escándalos: trabajos con retraso, aumento del precio de los hoteles, acusaciones de racismo.
El más grande fue provocado por la suerte que corre la opositora y exprimera ministra Yulia Timochenko, condenada en 2011 a siete años de prisión por abuso de poder, en un caso juzgado como "político" por los occidentales, que reclaman su liberación.
Protestando contra el caso Timochenko, todos los comisarios europeos y los responsables de gobierno de varios países de la Unión Europea, liderados por París y Londres, rechazaron ir a ver partidos de sus selecciones en tierra ucraniana.
Al acercarse el torneo, simpatizantes de Timochenko acamparon en carpas en el centro de la ciudad y han traducido en inglés sus pedidos de liberación de la ex icono de la 'Revolución Naranja'.
A pocos metros, miles de hinchas ucranianos y extranjeros llenaron la 'fanzone' dedicada a los amantes del balón, que pueden seguir los partidos de la Eurocopa en directo en pantallas gigantes instaladas en ese recinto peatonal.
Pese al boicot político, las cuatro ciudades-sede se vistieron con los colores de la Eurocopa, cuyo logo está omnipresente en calles, transporte público y vidrieras de comercios que publicitan sus productos en inglés.
Más de la mitad de los hinchas ucranianos confían en un buen desarrollo de la Eurocopa en Ucrania, mientras que un 28% tenía una opinión contraria, según una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev, publicado a fines de mayo.
Pero el ambiente está lejos de ser festivo para todos. Muchos medios y ciudadanos han observado algunos desarreglos causados por el evento.
Por ejemplo, la instalación en un parque de Kiev de un campamento con carpas para hinchas suecos se convirtió en un escándalo.
En Járkov (este), otra de las ciudades sede, un campamento para aficionados alemanes se montó con viejas carpas del ejercito. Para algunos, un papelón.
Las autoridades "hicieron cualquier cosa", se enojó el jefe de redacción de una revista ucraniana, Igor Khlivetski. "Tengo vergüenza de mi país", escribió en un editorial.
Para agregar inconvenientes, una rotura de una canalización el martes en Kiev provocó una enorme grieta en una calle cercana al estadio que albergará la final de la Eurocopa, el 1 de julio.
Es la 'Eurohorror', resume un sitio de información ucraniano.
La 'fanzone' para los hinchas instalada en el corazón de Kiev durante el desarrollo del torneo causa embotellamientos monstruosos. Y los días de partido, barrios enteros quedarán cerrados al tránsito automotor.
"Ya es difícil desplazarse por Kiev y con esto va a ser peor. Les recomendamos partir de viaje durante la Eurocopa", escribe una agencia de turismo en una publicidad.