miércoles, 16 de noviembre de 2011

Asalto al Parlamento contra recortes

Los ucranianos, que ya tienen la mala suerte de vivir en un país empobrecido y con un alto nivel de corrupción, están sumamente descontentos con los planes de austeridad que ha impulsado el presidente del país, Viktor Yanukovitch, a petición del Fondo Monetario Internacional (FMI). Unas 2.000 personas intentaron hace unos días asaltar el Parlamento en Kiev para expresar su descontento por la grave situación económica y denunciar las imposiciones del FMI. La Policía antidisturbios tuvo que emplearse a fondo para impedir que los manifestantes penetraran en el interior de la Cámara baja ucraniana.

Los agentes acordonaron el recinto y cargaron contra los manifestantes para forzarles a retroceder, pero no practicaron detenciones. Entre los manifestantes se encontraban militantes y simpatizantes de partidos políticos opositores, empresarios, jóvenes y veteranos del antiguo Ejército soviético que lucharon en Afganistán, así como miembros del equipo de emergencia del accidente de la central nuclear de Chernóbil, sucedido en 1986. Estos dos colectivos profesionales temen verse afectados ahora por los recortes sociales y económicos que prevén los gobernantes.

La antigua república soviética intenta por todos los medios reducir el gasto público para poder optar a un crédito de unos 11 millones de euros del FMI. El Gobierno de Kiev ya aprobó una reforma fiscal y del sistema de pensiones. Las protestas contra los recortes se han multiplicado en los últimos meses y se repiten de forma regular. La oposición ciudadana ha forzado al jefe del Estado a suavizar algunos de sus ajustes, como la subida del precio del gas, cuyo valor ha estado subvencionado hasta ahora. La negativa del Gobierno a subir el precio del gas de un 30% a un 50% antes de las elecciones parlamentarias de octubre de 2012 es uno de los principales puntos conflictivos en la negociación entre Kiev y el FMI.