martes, 17 de mayo de 2011

Demjanjuk sale de la cárcel de Múnich tras su condena por crímenes nazis

Demjanjuk sale de la cárcel de Múnich tras su condena por crímenes nazis

Berlín, 13 may (EFE).- El ucraniano John Demjanjuk, condenado ayer en Múnich a cinco años de cárcel por complicidad en el asesinato de 28.060 judíos durante el nazismo, salió hoy de la cárcel tras dictaminar el juez su puesta en libertad y mientras las autoridades bávaras le buscan un domicilio en Alemania.

Demjanjuk, de 91 años, ingresó en una penitenciaría de Múnich inmediatamente después de su entrega por la justicia de EEUU a Alemania, el 12 de mayo de 2009, y desde entonces había permanecido en régimen de prisión preventiva.

Con la lectura de la sentencia se abrió para él un periodo ambiguo, ya que por una parte la condena aún no es en firme -su abogado anunció que presentará recurso y hasta su resolución pueden transcurrir otros dos años- y por la otra no está autorizado a regresar a EEUU, donde vive su familia.

Fuentes de la penitenciaría donde estuvo ingresado estos dos años afirmaron hoy estar buscando un lugar donde pueda quedarse, sea algún centro de acogida de la comunidad ucraniana o una institución caritativa.

Teóricamente, Demjanjuk podría haber abandonado ayer la cárcel de Stadelheim, pero se retrasó a este viernes vista la situación del condenado.

Demjanjuk asistió a todo su proceso, abierto el 30 de noviembre de 2009, en silla de ruedas y bajo continua atención médica.

El condenado, nacido en Ucrania en 1920, capturado por los nazis en 1942 siendo soldado soviético y convertido en guarda voluntario -o "Trawniki"- del campo de exterminio de Sobibor (en la Polonia ocupada), emigró a los EEUU en los años 50 y adquirió poco después la nacionalidad estadounidense.

Ésta le fue retirada, sin embargo, dos décadas y media después, al abrírsele sumario como presunto "Iván el Terrible" del campo de concentración de Treblinka, asimismo en la Polonia ocupada.

Bajo esta acusación fue entregado a la justicia israelí, que en 1988 le condenó a morir en la horca, sentencia que fue revocada tras cinco años en el corredor de la muerte al probarse que su identidad no correspondía a la del guarda conocido como "Iván el Terrible", que en realidad era otro ucraniano.

Se le autorizó a regresar a EEUU, aunque como apátrida, puesto que su esposa e hijos vivían allí.

Su situación ahora es de indefinición jurídica, ya que mientras su sentencia no sea en firme deberá seguir en Alemania y además tiene pendiente de resolución, por parte de EEUU, la petición de regreso con su familia, lo que puede serle denegado con una condena en firme.

El juez de la Audiencia de Múnich, Ralph Alt, decidió ayer su puesta en libertad poco después de leer su sentencia, en atención a su edad y al hecho de que había pasado dos años en prisión preventiva, casi la mitad de la condena.

La condena fue por "complicidad en el Holocausto" y por "participación en la maquinaria exterminadora nazi", no porque se le pueda atribuir ningún caso concreto de asesinato, en los 28.060 judíos muertos en Sobibor en los seis meses en que sirvió ahí.

El campo de Sobibor fue construido exclusivamente para el exterminio de judíos deportados de toda Europa, que eran asesinados en las cámaras de gas pocas horas después de su llegada.