lunes, 28 de mayo de 2012

Un empresario bilbaíno muere asesinado en un intento de robo en Ucrania


No residía en Ucrania, pero su paso por este país del Este no pudo resultar más trágico. El empresario Carlos Pagadigorria murió asesinado el pasado 14 de mayo cuando era víctima de un intento de robo en las calles de Makiivka, una ciudad industrial de cerca de 400.000 habitantes situada a unos 650 kilómetros al suroeste de Kiev, la capital del país.
Poco se sabe del crimen que puso fin a la vida de este hombre de 46 años que se dedicaba a los negocios. La Policía ucraniana detuvo tras su asesinato a tres personas por su presunta implicación tanto en el intento de robo como en el asesinato. De momento, se desconocen las circunstancias que rodearon el dramático episodio y las armas que emplearon sus agresores.
Según han confirmado fuentes de la Oficina de Información Diplomática de España, Pagadigorria no tenia domicilio fijo en Ucrania ni pertenecía a la reducida comunidad de empresarios españoles residentes en el país eslavo, integrada por apenas una decena de personas. Al parecer, ninguno de ellos le conocía. «Nos movemos en un círculo muy pequeño y nunca habíamos tenido noticias de que estuviera en el país», confirma uno de los empresarios vasco radicado actualmente allí. La Embajada española ni siquiera podía confirmar ayer si el fallecido tenía su residencia habitual fijada en Valencia o en Bulgaria.
A tenor de las investigaciones que la Embajada española está llevando a cabo para esclarecer las causas del crimen, el empresario podría haberse trasladado a Ucrania con el único objetivo de tramitar un pasaporte a Bielorrusia, estado de Europa Oriental que tiene frontera al sur con Ucrania y al que, al parecer, el empresario estaba interesado en viajar por motivos relacionados con su actividad profesional.
Descansa ya en Bilbao
Aunque la noticia del fallecimiento de Carlos Pagadigorria no haya trascendido a los medios de comunicación hasta ahora, el Ministerio de Asuntos Exteriores señaló ayer que «el Consulado español ha estado en todo momento en contacto con la familia del fallecido» para asistirla en los trámites legales que debían cumplimentar en el país eslavo, el más importante de todos ellos, la repatriación del cadáver a su país. Los restos mortales del empresario descansan ya en tierras bilbaínas, donde fue enterrado por sus allegados en un funeral que se celebró el pasado miércoles en la capital vizcaína.