miércoles, 15 de febrero de 2012

Ex primera ministra de Ucrania encarcelada rechaza examen de médicos nacionales

La ex primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko, rechazó ser examinada por un equipo médico que se desplazó este martes a la cárcel en la que cumple su condena, por la presencia en él de especialistas ucranianos, informó la autoridad penitenciaria del país.
"La reclusa rechazó someterse a un examen por médicos del Ministerio de Sanidad de Ucrania y la autoridad penitenciaria ucraniana", dice el comunicado de la entidad.
Los especialistas ucranianos pertenecen a un equipo integrado también por médicos alemanes y canadienses, por lo que el examen no puede llevarse a cabo por ahora. Este martes, el equipo llegó al centro penitenciario de Járkov en el que se encuentra recluida la ex jefa del Gobierno ucraniano, condenada a siete años de prisión por abuso de poder.
La autoridad penitenciaria ucraniana también advirtió que la negativa de Timoshenko, quien anteriormente solicitó un examen médico independiente, infringe el Código Penitenciario del país que establece que la asistencia sanitaria a los reclusos por parte de especialistas externos debe realizarse bajo la supervisión del personal médico del centro penitenciario.
El abogado de la ex primera ministra, Serguei Vlásenko, calificó como "incorrectas" las afirmaciones de que su cliente rechazó el examen.
"No podía rechazar los servicios de médicos extranjeros. Siempre ha dicho que no se dejará examinar por médicos ucranianos designados por el Ministerio de Sanidad", declaró Vlásenko este martes a RIA Novosti.
Según afirmó, las autoridades ucranianas prometieron que Timoshenko podrá ser examinada por especialistas extranjeros si rechaza los servicios de médicos nacionales, por lo que la presencia de éstos entre el equipo significa que las autoridades cambiaron de parecer y ahora intentan impedir un examen médico independiente a la ex jefa del Gobierno encarcelada.
Yulia Timoshenko, condenada por abuso de poder al haber firmado convenios de gas con Rusia en 2009, empezó a padecer problemas de salud durante su estancia en prisión preventiva donde ingresó a principios de agosto de 2011.
Según la defensa de la líder opositora, los dolores de espalda que sufre todavía le impiden moverse sin ayuda externa, aunque recientemente su estado de salud ha mejorado un poco.