jueves, 8 de diciembre de 2011

"Cielo Rojo se distingue porque uno puede escuchar el concierto al que asiste el protagonista"

Zaragoza.- El autor zaragozano David Lozano, ganador del Premio Gran Angular (2006) con Donde surgen las sombras y autor de la trilogía La Puerta Oscura, regresa con Cielo Rojo. Una novela experiencial del género policiaco que permitirá al lector vivir en primera persona las averiguaciones de un estudiante de Periodismo que regresa a Ucrania para hacer un reportaje sobre el terrible incendio que arrasó su pueblo, Itanich, y en el que murió su mejor amigo.

Ambientada entre la ficción y la realidad, la historia hace constantes alusiones a hechos históricos como el accidente de la central nuclear de Chernóbil o Fuckusima, a la ley del silencio imperante en las muertes de Ciudad Juárez o al incendio que acabó con la vida de once miembros del retén de Guadalajara.

Las referencias a páginas web y a noticias publicadas en prensa invitan al lector a descubrir hasta dónde es real lo que está leyendo y a implicarse en la resolución del caso.

Pregunta.- La trilogía de la puerta oscura, Donde surgen las Sombras y ahora Cielo Rojo. ¿Por qué ese cambio de lo fantástico hasta lo más policiaco?
Respuesta.- He cambiado de escenario, pero en realidad he recuperado la atmósfera, el paisaje de mis primeras novelas porque Donde surgen las sombras, por ejemplo, trata sobre desapariciones en Internet. Creo que recupero mis primeros orígenes literarios.

A mí me gustan mucho los géneros literarios, pero lo que me motiva es la literatura de suspense.

Cielo Rojo goza de una gran iconicidad que adentra al lector
P.- No obstante el misterio es su sello personal…
R.- Sí, en todas mis historias hay, sea cual sea su argumento, un ingrediente de misterio. Muchas veces lo policiaco no se vincula con lo inquietante porque parece que no puede ser oscuro, pero yo siempre busco la falta de luz.

P.- ¿Cree que esa evolución es algo de madurez como escritor?
R.- Creo que no. De hecho volveré a trabajar en géneros fantásticos. Yo cuando cambio de escenarios es porque me lo pide la historia, al margen de mi propia evolución como autor. A lo mejor sí podemos ver evolución en la trama porque ésta es más profunda.

P.- A usted le gusta presenciar por ejemplo una autopsia, para poder luego hablar de forma ortodoxa. Esa idea, ¿viene de algún sitio o surge de forma espontánea?
R.- Hay muy poco de espontáneo en la creación literaria. Esto es romper la imagen literaria de la inspiración con las musas, pero al final la novela es todo arquitectura porque tiene que encajar cada elemento.

Es verdad que estuve presente en una autopsia y eso responde al rigor con el que quiero tratar las novelas. Mi experiencia personal me indica que cuando uno lo ha vivido en primera persona cuenta mejor lo que ha vivido. No es ser morboso, es captar ambientes para luego acercárselos al lector.

P.- París fue escenario y tuvo que conocerla muy bien. ¿Con Ucrania pasó lo mismo?
R.- Es quizá el único caso excepcionalmente que no he podido hacerlo puesto que unos problemas personales me lo impidieron. No obstante, hablé con otro compañero escritor, Álvaro Colomer, que ya había publicado sobre la localidad en la que sucede mi historia: Pripyat (Ucrania). Entonces, compensé la falta de pisar terreno con una persona que sí lo había hecho. De todos modos, me ha quedado como asignatura pendientes.

P.- ¿Con cuál de los personajes se queda?
R.- Es una pregunta incómoda porque son como unos hijos y porque no quiero desvelar la trama. A pesar de ello, de forma abstracta voy a resaltar dos: un personaje un tanto monstruoso que tiene un guiño de la figura de Frankenstein del Fantasma de la Ópera porque son figuras un tanto sentenciadas por su soledad y marginación que están avocadas a matar y también el protagonista, Nikolai, porque es un estudiante de Periodismo que todavía conserva ese idealismo de la “verdad”.

P.- Chudovische… ¿Cómo le vino a su cabeza?
R.- Veo que me he adelantado (risas). Bautizarlo fue fácil porque simplemente empecé a buscar términos en ruso y demás que hicieran alusión a un concepto de monstruo, criatura, bestia… y así salió. No puedo desvelar mucho más de él, pero incorpora a la novela un toque fantástico y que enriquece la historia.

P.- El libro tiene una clara iconicidad. ¿Es el primer paso en la historia de amor y desesperanza que se viven dentro?
R.- Es lo que hemos perseguido. La cubierta es muy impactante porque se imita lo soviético, incluso lo cirílico, y también hay un montón de elementos que ya te indican lo musical… pero nos ha sido difícil crearla. De hecho hay lectores que ya se han puesto en contacto conmigo por las sorpresas del contenido, en comparación con la portada y la sinopsis.

Lozano ha realizado una obra transmedia
P.- Aunque en su libro se siente cada palabra porque juega muchos con las descripciones y los adjetivos… su obra se considera “transmedia”. ¿Cree que lo completa bien?
R.- No es necesario porque la pretensión no era tanto que hubiera en la red algo vital para la lectura porque queríamos que el libro se pudiera leer por cualquiera. Es, en definitiva, un complemento que lo enriquece y que permite que en la vida real puedas comprobar la historia y vivirla.

Por ejemplo, he escrito las canciones de la cantante real que protagoniza el libro para que adquiera verosimilitud.

P.- ¿Es complicado hacer una obra así?
R.- Es más trabajo porque el autor debe volcar los contenidos en la red.

P.- ¿Cree que es algo positivo para los nuevos lectores? ¿Es algo entre la lectura tradicional y los e-books?
R.- Podríamos decir que es algo intermedio entre lo digital y lo tradicional, porque en el propio texto no hay links que te lleven a algunas páginas. Creo que tal y como están las cosas en cuanto al caos o la gran oferta de títulos, de alguna forma es interesante que un libro pueda distinguirse para que llegue mejor al lector.

P.- Aunque usted ya no debe temer porque conoce el éxito. ¿Espera cosecharlo con esta nueva obra?
R.- Quiero creerlo así, pero eso es imposible de predecir. Siempre que hay un best seller brutal la propia editorial es la primera sorprendida, salvo lo que se fabrican expresamente para ello. Yo lo que persigo es no defraudar a mis lectores y atraer a los nuevos.