sábado, 13 de agosto de 2011

Expertos auguran "guerra del gas" entre Rusia y Ucrania

"Ya nos estamos preparando para una nueva guerra del gas", afirma hoy una fuente anónima oficial en Kiev al influyente diario ruso "Kommersant".

EL UNIVERSAL
viernes 12 de agosto de 2011 11:23 AM

Moscú.- Los analistas políticos en Moscú auguran una nueva "guerra del gas" entre Rusia y Ucrania, con posibles recortes en el suministro a Europa, ante el estancamiento de las negociaciones bilaterales entre los mandatarios de ambos países.

La reunión entre el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y su homólogo ucraniano, Víctor Yanukóvich, el jueves en el balneario de Sochi, fue una señal clara de que las posturas entre los dos vecinos siguen muy dispares, informó Efe.

No hubo ninguna declaración conjunta que indique algún avance, sino que se recurrió a la formalidad diplomática de que "las partes seguirán buscando nuevos proyectos (de cooperación gasística)".

Ucrania insiste en que el precio básico de 450 dólares por mil metros cúbicos del hidrocarburo "está por las nubes".

"Tenemos suficientes problemas. Propongo que nos centremos en ellos, ya que es ésta es la meta de nuestra reunión", dijo ayer Medvédev al inicio de las negociaciones que en varias ocasiones habían sido postergadas debido a la creciente tensión bilateral.

Las relaciones entre Rusia y Ucrania han empeorado desde que el gobierno ucraniano anunció su intención de revisar los contratos sobre el suministro y el tránsito de gas ruso que considera perjudiciales para sus intereses.

Los acuerdos fueron firmados en 2009 por el primer ministro ruso, Vladímir Putin y su homóloga ucraniana Yulia Timoshenko, quien ha sido arrestada por firmar presuntamente los papeles sin consultar con su Gabinete de ministros.

La causa contra la propia Timoshenko, juzgada por abuso de poder y malversación de fondos públicos, al parecer, no entró en la agenda de las negociaciones, aunque se había rumoreado que los mandatarios abordarían la marcha del controvertido proceso judicial.

En todo caso, antes de que iniciaran las negociaciones a puerta cerrada, en el anuncio del orden del día el nombre de Timoshenko ni siquiera se mencionó entre las cuestiones a tratar.

Los expertos del diario ruso "Izvestia" ven en esto "cierta concesión" por parte rusa que, con anterioridad, había criticado el trato dado por la Justicia a la líder de oposición ucraniana.

Con todo, es apenas una gota en el océano de las divergencias que enfrentan a ambos países, que vivieron de espaldas durante casi todo el mandato presidencial del predecesor de Yanukóvich, el prooccidental Víctor Yúschenko, quien nunca ocultó su animadversión hacia el Kremlin.

Una vez Yúschenko dejó el cargo, muchos políticos rusos dieron un suspiro de alivio en espera de una mejora de las relaciones, que no tardó en llegar pero no duró demasiado.

El primer paso hacia el acercamiento de las posturas fue la ampliación de los plazos de estancia de la flota rusa en el Mar Negro hasta el año 2042 concedida por Ucrania a cambio de un descuento de 100 dólares por cada mil metros cúbicos del gas ruso.

El acuerdo de la flota, prorrogable por otros cinco años en 2042, iba acompañado de un convenio entre las corporaciones gasísticas ucraniana Naftogaz y rusa Gazprom, que han protagonizado durante los últimos años dos guerras por los precios y tarifas de tránsito del gas ruso hacia Europa.

Los rusos, entusiasmados con la tendencia positiva en las relaciones con su vecino, propusieron una serie de proyectos de fusión de compañías monopolísticas rusas con los gigantes ucranianos.

Fue entonces cuando empezaron los problemas ya que a Kiev "le sentó muy mal el tono arrogante de Moscú", afirma una fuente del diario "Kommersant".

"Los rusos no quieren invertir nada, lo quieren todo gratis y amenazan con imponer sanciones para impedir el acceso de producción ucraniana al mercado ruso", precisa la misma fuente.

La manzana de la discordia surgió entonces de la propuesta de fusión entre Gazprom y Naftogaz en materia de prospección geológica como de distribución anunciada por el Kremlin.

Ucrania catalogó la propuesta como un trato de absorción del monopolista ucraniano Naftogaz por Rusia.

"Naftogaz es la base de nuestra soberanía. No cambiamos la soberanía por dinero", recalcó la fuente.

Además, Ucrania no quiso formar parte de la Unión Aduanera con Rusia y prefirió negociar con la Unión Europea para establecer una zona de libre comercio, lo que considera más ventajoso para su economía.

Rusia y Ucrania protagonizaron en 2006 y 2009 dos "guerras del gas" en las que incluso se llegó a cortar el suministro, lo que perjudicó a los consumidores europeos y provocó las agrias protestas de la Unión Europea.

Por el sistema de gasoductos ucranianos transita el 80 por ciento de las exportaciones de gas natural ruso con destino a Europa.