sábado, 13 de agosto de 2011

Pasos de baile por tres continentes

Bailarinas de la compañía de danza «México Vivo», ayer, bajo la sombra de las banderas de la plaza de Álvarez Acebal.
Bailarinas de la compañía de danza «México Vivo», ayer, bajo la sombra de las banderas de la plaza de Álvarez Acebal. ricardo solís
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S. F.
Suenan acordes de la banda de gaitas de Corvera. Y también «djembés» del Ballet Kassuomaye de Senegal. La plaza de España, ayer por la mañana, también lo fue de México y de Ucrania. El Festival Internacional de Música y Danza, desde hace más de tres décadas, es un punto de encuentro cultural: Avilés, centro del mundo. La alcaldesa accidental, Ana Concejo, recibió ayer en el Ayuntamiento a los componentes de las agrupaciones musicales del festival que organiza «Sabugo, ¡tente firme!» a las puertas de las fiestas de San Agustín. Pasos de baile de tres continentes para un festival de aplauso y relumbrón.

El Festival Internacional de Música y Danza sobre todo es tradición. Baile, festejo y orden. La recepción en el consistorio fue una exhibición concentrada de espectáculos. Y también lo fueron las distintas paradas del desfiles intercontinental: los componentes de «México Vivo», con una pizca de memoria precolombina, danzaron descalzos, a ritmo de percusión y caracola. América, a la vuelta de la esquina y, en torno a la agrupación, un círculo de avilesinos sorprendidos por la pequeña muestra de sus talentos.

Los mexicanos se se detuvieron en el cruce de las calles de Carreño Miranda y de La Estación. Al mismo tiempo, la «Yunist Podilya Khmelnistky», de Ucrania, hacía lo propio entre Bances Candamo y Carreño Miranda. Violín en ristre, con camisa blanca bordada con flores y pantalones y faldas de color azul. Las dos agrupaciones recorrieron San Francisco, el Parche, La Cámara... en dirección al barrio de Sabugo, el centro, la capital de la agrupación organizadora. En la plaza del Carbayo bailó la decena de componentes del grupo senegalés.

Este fue el final de una jornada de apertura que contó, como cada año, con la emoción de la izada de las banderas. Solo de gaita que interpreta los acordes del himno asturiano. Y, mientras, componentes de las distintas delegaciones izan las banderas de sus países. El jardín de Álvarez Acebal fue tomado por los espectadores que son fijos de uno de los encuentros musicales del verano en la ciudad de Avilés. El festival continúa esta tarde y mañana. A mediodía las agrupaciones de danza y de música se recorrerán la ciudad para mostrar el arte que salta por tres continentes.

El gran día, como es tradicional, será el domingo que viene: el polideportivo del Quirinal acogerá la gran gala de las naciones. El público avilesino nunca decepciona y el encuentro de los de «Sabugo, ¡tente firme!» se lleva aplausos locales para un espectáculo más que internacional.