viernes, 10 de febrero de 2012

TEMPORAL DE FRÍO Acusan a Rusia de haber restringido el suministro de gas al continente europeo

KIEV. La intensa y penetrante ola de frío polar que desde hace ya más de una semana mantiene congelado al continente europeo se ha cobrado ya la vida de cuatrocientas personas, la mayoría en países del Este (más de ciento treinta en Ucrania). Sin embargo, Rusia acaparó en la jornada de ayer la atención de toda Europa después de ser acusado por varios gobiernos de reducir el suministro de gas hasta en un 30%. Uno de los denunciantes fue Italia, en cuyas fronteras han perdido la vida cuarenta personas a consecuencia de las temperaturas bajo cero extremas de estos últimos días; once, el martes pasado.

El vicepresidente de Gazprom, el monopolio gasístico ruso, el mediático Alexandr Medvédev, aseguró que prácticamente la totalidad de la demanda europea ha sido satisfecha por el consorcio, a excepción de la primera semana de febrero, cuando en algunos casos las solicitudes superaron en un cincuenta por ciento lo estipulado en los contratos. En el caso de Italia, se lavó las manos y aseguró que las reducciones denunciadas por los clientes del país transalpino no fueron responsabilidad del consorcio ruso e insinuó que el hidrocarburo fue "retirado" del gasoducto por Ucrania. La insatisfacción de la demanda de abastecimiento de gas fue confirmada ayer a Efe por la compañía alemana E.on Ruhrgas, que informó de restricciones de suministro de la compañía rusa.

Por su parte, el Gobierno de Ucrania denunció que "dado el inusual frío que hace en Rusia, a nuestras fronteras occidentales (las que unen Ucrania con la Unión Europea) llega menos gas del contratado. Se consume mucho gas en Rusia. Así, si deberíamos disponer de 510 millones de metros cúbicos apenas tenemos 450", señalaban ayer los responsables del gobierno ucraniano.

Entre estas acusaciones, la ola de frío continúa barriendo Europa. De hecho, el Servicio Meteorológico de Rusia anunciaba ayer que una nueva ola de frío polar procedente de Siberia y Asia Central con temperaturas de más de 30 grados bajo cero avanzaba hacia la parte europea de Rusia.