sábado, 7 de enero de 2012

“Tenemos una crisis económica y una crisis política”

Sergéi Stánishev (Kherson, Ucrania, 1966) es el presidente del Partido de los Socialistas Europeos (PSE) desde el pasado noviembre. Stánishev, doctor en historia por la Universidad de Moscú, ha sido primer ministro de Bulgaria entre 2005 y 2009. Su elección coincidió con la celebración de una convención en la que participaron más de un centenar de partidos y organizaciones no gubernamentales con un total de 2.000 afiliados y activistas. Los socialistas están inmersos en una reflexión sobre las causas de la crisis de la izquierda en Europa. Entre sus ideas para responder a la crisis figuran la necesidad de una economía más justa y una democracia más participativa.

Pregunta. ¿Cree que son adecuadas las medidas adoptadas por los dirigentes de la UE para afrontar la crisis?
Respuesta. Hay que distinguir dos etapas. Cuando empezó la crisis financiera, que fue creada por el capitalismo especulativo, la UE actuó de forma coordinada con una fuerte voluntad política y decisiones correctas, a diferencia de EE UU. La UE decidió hacer todo lo necesario para garantizar la estabilidad del sistema financiero. No hubo quiebras masivas de bancos como ocurrió en Estados Unidos. Durante la crisis se coordinó la política económica, se adoptaron paquetes de estímulos con los presupuestos nacionales y se adoptaron medidas protectoras para la gente y el empleo. Pero durante los dos últimos años, desde 2009, la situación cambió. Los conservadores dominaron la vida política europea tanto en la Comisión como en el Parlamento, y la austeridad y la consolidación fiscal han sido las únicas recetas y el resultado ha sido un desastre.
P. ¿La crisis del euro es incontrolable?
R. El euro está empeorando. Lo que está ocurriendo es que un país tras otro está pasando de una imagen positiva a una imagen negativa para los mercados, convirtiéndose en nuevos rehenes de las agencias de rating, y de los ataques especulativos que está conduciendo a la destrucción de la zona euro y la UE. Las medidas de estabilidad financiera son importantes pero deben combinarse con otras de inversión para promover el crecimiento.
P. ¿Qué piensa de sacralizar el equilibrio presupuestario?
R. Si se pone como única prioridad el equilibrio presupuestario se acaba destruyendo la economía y la sociedad y al final tienes menos ingresos para el presupuesto y más déficit. Si la economía no funciona no puedes devolver la deuda y este es el mayor desafío. Mi mayor decepción es que no veo un verdadero liderazgo ni coraje en Europa, dominada por Gobiernos conservadores en los últimos años. Además se ha tardado mucho en tomar medidas.
P. Si tuviera que elegir una medida, ¿cuál sería la más urgente?
R. No hay una solución milagrosa. Pero uno de los asuntos que deberían abordarse son los eurobonos. Sería una de las herramientas sustanciales, porque incluso una de las economías más importantes, como Alemania, afronta problemas con sus bonos. Cualquier país puede ser desestabilizado y entrar en problemas. Porque los alemanes no conocen el elevado nivel de deuda que tienen realmente. Nadie les habla de ello. Pero es una realidad. La medida más importante es la voluntad política. El mayor problema es que los mercados no ven esta voluntad política.
P. ¿Pero cómo concretaría esta voluntad política?
R. Debería existir una agenda europea, no solo agendas nacionales. Yo he visto en la primera fase de la crisis una actitud más coordinada de la UE. Entonces vi una voluntad política común que ahora no veo .Hay agendas nacionales en contradicción entre sí. Los países tratando de salir de la crisis ellos solos, al margen de los demás. Alemania tampoco puede salvarse sola de esta crisis.
P. Considerando lo que pasó en los últimos años, parece que no ha habido grandes diferencias entre las políticas de los Gobiernos de la derecha o de la izquierda.
R. No estoy de acuerdo. En primer lugar esto es una tesis falsa porque esta crisis ha sido impuesta por la derecha. Mire en Irlanda, fue la derecha la que dejó crecer el déficit. En Grecia, Yorgos Papandreu recibió la herencia del Gobierno conservador de Nueva Democracia que dobló la deuda y llevó el déficit hasta el 14% del PIB. En estas circunstancias cualquier medida que se adopte es extrema, pero se debería actuar de manera más razonable y con ingresos para el sector público. El PSE ha propuesto la Tasa de las Transacciones Financieras, que sería una manera de recabar fondos para el sector público. Es una medida sólida que están aceptando los demás. Porque aquellos que han creado la crisis, las instituciones financieras, deben compartir la carga del coste de la crisis.
P. Ustedes están elaborando un sistema para elegir su candidato a la presidencia de la Comisión Europea en las próximas elecciones europeas en 2014. ¿Confía en que esta vez funcionará a pesar de que cada vez hay menos participación?
R. La gente no ve a las instituciones europeas como responsables, transparentes y democráticas. La gente quiere participar en este proceso, tomar decisiones, no solo llevar la carga de las consecuencias de las decisiones políticas. En el Consejo Europeo, los primeros ministros de 27 países toman decisiones que son clave, pero la gente quiere debatirlas. Porque lo que tenemos no es solo una crisis financiera y económica sino una crisis política. Los ciudadanos quieren participar en el proceso de las elecciones de las instituciones europeas. Lo que ocurrió en la convención (del pasado noviembre) en Bruselas con la reunión de un centenar de partidos políticos y ONG, es un buen ejemplo de nuestro proceso de renovación. Los socialistas europeos estamos abiertos a escuchar la voz de nuestros ciudadanos.
P. ¿Cómo van a materializar estos buenos propósitos?
R. Si el PES va a las elecciones europeas con un programa a nivel europeo, diciendo lo que hay que cambiar en la política económica y social, es lógico que este programa se acuerde en un proceso transparente y tenga un candidato principal. La gente debe decir si nuestro proyecto es realmente competitivo. No elegiremos este o aquel candidato, sino al que tenga una plataforma común pensando en que deberá ser aplicada en el Parlamento y en la Comisión Europea. Porque la manera de hacer política en la UE debe ser más transparente. Por supuesto esto es un desafío para los partidos nacionales. Ahora estamos programando un sistema para elegir un candidato democrático por los miembros de los partidos en su conjunto, que sea más creíble para la gente.
P. ¿Cuál es su principal objetivo durante los diez meses de su presidencia interina?
R. No vamos a proponer milagros. En primer lugar, mantener la continuidad de la política que defiende una alternativa social. Esta ha sido la prioridad de los últimos tres años. En segundo lugar, Europa tiene un problema de democracia, de los principios democráticos y su aplicación. Además hay varios países en Europa que están enfrentando problemas de libertad de prensa, derechos de los ciudadanos y elecciones democráticas libres. La tercera prioridad será apoyar y defender a los partidos que están en campañas políticas en elecciones como Francia, Eslovaquia, Eslovenia, Grecia, y quizá en Italia. En estos países debemos ayudarles a lograr resultados. Porque no lograremos nada si no tenemos representantes socialistas en el Parlamento europeo y el Gobierno.
P. Qué opina del directorio de Merkel y Sarkozy, que está gobernando la UE?
R. La UE esta basada en principios políticos de democracia y e igualdad entre los miembros. No creo que sea un proceso democrático que los dos principales países económicos impongan decisiones al conjunto de la Unión Europea. No estoy de acuerdo que se conviertan en los países dirigentes.