sábado, 20 de agosto de 2011

El «Varyag», de casino flotante a arma de destrucción masiva


Tras comprar su casco para usarlo como casino en Macao, China convierte un antiguo portaaviones de la época soviética en el buque insignia de su flota

Día 17/08/2011 - 15.36h

Se suponía que iba a ser un casino flotante y al final ha acabado convirtiéndose en un arma de destrucción masiva. Así de azarosa es la historia del primer portaaviones de la Armada china, que acaba de finalizar una singladura de prueba en alta mar antes de su botadura oficial.

El «Varyag», de 300 metros de eslora y 55.000 toneladas de peso, fue empezado a construir en Ucrania durante la época de la extinta Unión Soviética. Pero el colapso de los regímenes comunistas en Europa del Este lo dejó varado y a medio terminar en los astilleros hasta que una empresa china lo compró por 20 millones de dólares en 1998.

En aquella época, era sólo un casco oxidado y sin motor adquirido a precio de saldo para, en teoría, albergar un casino flotante en Macao. Algo similar a lo ocurrido con el «Kiev», otro portaaviones ruso que supone una de las atracciones más curiosas de un parque de atracciones de Tianjin y acaba de abrir un hotel de lujo en su interior.

Pero, en lugar de acabar entre las ruletas de la excolonia portuguesa, el «Varyag» fue dirigido al puerto de Dalian, al noreste del país en la provincia de Liaoning, para su reforma y posterior adaptación como embarcación de guerra.

Durante cuatro años, los técnicos del Ejército Popular de Liberación trabajaron en su restauración e instalación de sistemas internos para volverlo totalmente operativo, convirtiéndose además en un excelente laboratorio de prácticas para la construcción de nuevos portaaviones en el futuro.

Según han informado durante los últimos tiempos distintos medios chinos y asiáticos, como la revista militar de Hong Kong «Kanwa», la rehabilitación incluyó todos los camarotes y salas para la tripulación, equipos de navegación, motores y sistemas de propulsión.

El «Varyag», sobre el que aterrizarán y despegarán cazas rusos Su-33 y los propios modelos chinos J-11, es bastante más pequeño que el portaaviones estadounidense «USS George Washington», uno de los once que tiene la Armada americana para patrullar por los mares del Pacífico desde su base en Japón. Pero su primer viaje de prueba ya ha elevado la tensión en Asia, donde los vecinos de China contemplan con temor su ascenso militar.

Japón ha criticado la «opacidad» del presupuesto militar chino, que oficialmente creció este año un 12,7% hasta ascender a 601.100 millones de yuanes (64.998 millones de euros). Coincidiendo con la singladura del «Varyag», Taiwán, la isla que permanece separada del continente desde el final de la guerra civil (1945-49) y cuya soberanía es reclamada por Pekín, mostró sus misiles Hsiung Feng III, capaces de hundir un portaaviones.

Además, China se disputa con sus vecinos numerosas islas, ricos bancos de pesca y yacimientos de gas, lo que podría elevar la tensión en Asia si el régimen de Pekín recurre a su portaaviones como elemento de presión. Por ejemplo, en el Mar de la China Meridional, donde las islas Paracelso y Spratly son un foco constante de fricciones con Vietnam, Taiwán, Filipinas, Malasia y Brunei.

Frente a esta inquietud, China insiste en su discurso de «ascenso pacífico» y reclama como un derecho su modernización militar tras tres décadas de crecimiento económico que la han convertido en la segunda superpotencia del mundo. “Construir una Armada fuerte que sea comparable con su nuevo estatus es un paso necesario y una opción inevitable para salvaguardar sus intereses nacionales en un mundo globalizado», advierte la agencia estatal de noticias, Xinhua.

Por su parte, el general Luo Yuan, investigador de la Academia de Ciencias Militares, recuerda que «China no debería tener menos de tres portaaviones, que son los que tendrán la India y Japón en 2014, para defender nuestros derechos e intereses marinos de forma efectiva». De momento, el régimen de Pekín ha empezado con el «Varyag», el casino flotante que ya se erigido como el buque insignia de su flota.