lunes, 3 de octubre de 2011

10.000 euros por llegar a España

Buena parte de esos 40.000 chinos que vivirían de manera ilegal en España (y que son carne de cañón para talleres clandestinos) llegan a nuestro país por intermediación de mafias especializadas en el traslado de trabajadores asiáticos.
Los ilegales abandonan China a través de la amplia y difusa frontera con Rusia. Una vez allí, realizan un complicado viaje que les hace pasar por Ucrania hasta llegar a Eslovaquia, donde burlan los controles establecidos por la Unión Europea y penetran por Polonia hasta llegar a su destino en España. El pasaje cuesta unos 10.000 euros.
Los inmigrantes ilegales se comprometen a entregar su sueldo a los intermediarios. Algunas fuentes estiman que destinan entre uno y dos años de trabajo a saldar su deuda y solo reciben a cambio comida y un techo bajo el que dormir junto a otros compatriotas en idéntica situación.
Una vez devuelto el préstamo, los chinos ilegales quedan 'en libertad' y pueden emplearse a su antojo. Eso sí, les quedará todavía por superar el difícil reto de hacerse con los permisos de trabajo y de residencia. Los inmigrantes ilegales chinos provienen ahora de zonas interiores del país, mucho menos desarrolladas que las costeras, rebosantes hoy de industrias.