miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cae una banda ucraniana que desvalijó diez casas en Zaragoza

Zuera fue testigo este fin de semana de una redada a cargo de los GOES que acabó con la detención de dos ucranianos y el hallazgo de dos pisos que ocultaban el botín de varios robos cometidos en una decena de viviendas de Zaragoza. Los detenidos formaban parte de una banda de seis hombres de la misma nacionalidad, de entre 22 y 43 años, que actuaban también en Navarra, y probablemente en otras ciudades españolas y europeas.

Los otros cuatro fueron detenidos en Pamplona el pasado miércoles, a raíz de la denuncia de una vecina que observó un grupo de individuos "sospechosos" en su escalera. Fuentes policiales de la capital navarra explicaron que el Cuerpo Nacional de Policía mantiene un operativo especial junto a la Policía Local debido precisamente al aumento de robos de hogares.

Ante la denuncia, los agentes acudieron al inmueble, en el Segundo Ensanche de Pamplona, y pillaron in fraganti a tres hombres tratando de forzar el bombín de la cerradura de una casa. Al parecer, su modus operandi no era muy sofisticado, ya que robaban en viviendas de lujo vacías pertenecientes a ancianos, por lo general sin alarmas. Los agentes se incautaron de herramientas para los robos y apresaron también a un cuarto hombre, que les esperaba en el coche.

Las pesquisas llevaron a la Policía navarra a contactar con el Grupo de Robos de la Brigada de Policía Judicial de Zaragoza, que había alertado de una decena de robos con fuerza en viviendas, con similar procedimiento al de los detenidos, que se desarrollaron entre el 9 y el 12 de este mes.

Los agentes colaboraron en la localización de los dos pisos que la banda mantenía en Zuera como base de operaciones, dirigidos por el Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona, que coordina la operación desde un principio. Los GOES de Zaragoza procedieron a registrar simultáneamente ambas viviendas, en las calles Suñol y 23 de abril, y pudieron detener allí a otros dos miembros de la banda, además del citado botín, compuesto de material informático, electrónico, móviles, joyas y dinero en euros y dólares.

Según han podido averiguar los investigadores, los hombres llegaban a España con un permiso de turismo de tres meses, desvalijaban las casas y volvían a Ucrania a vender el botín. "Saben mover bien el material, lo que ha hecho difícil su localización", explicaban fuentes policiales.