domingo, 23 de octubre de 2011

Ucrania espera al FMI

1q24La economía ucrania vive las dos caras de la moneda. Por un lado, mantiene un crecimiento del 4% en momentos en que la mayoría de las economías europeas no crecen más de un 1%; pero, por otro, sufre un grave problema de déficit por cuenta corriente que le ha puesto en la mira de los mercados y los analistas internacionales. De momento, no se duda de la liquidez del país para afrontar sus compromisos, pero sí de la capacidad de sus reservas en moneda extranjera para cubrir sus necesidades de financiación a medio plazo.

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      El Fondo exige al Gobierno que elimine las ayudas al consumo de gas

      Los cálculos de distintos analistas privados indican que en los primeros seis meses del año el déficit por cuenta corriente ascendió a 3.300 millones de dólares. Las proyecciones indican que para el resto del año las exportaciones podrían seguir cayendo y las importaciones -en especial las energéticas- aumentarán su valor, lo que se traduciría en un déficit equivalente al 4,5% del PIB para todo 2011. El último dato disponible del Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que en 2009 este desequilibrio llegó a 5.700 millones, el 3,6% del PIB.

      La deuda externa bruta de Ucrania se sitúa en el 76% del PIB, y su deuda pública, en el 40%. El problema es que la mitad de los compromisos externos de los bancos y del sector privado tienen un vencimiento a corto plazo, lo que requiere la llegada continua de capital extranjero. En los últimos dos años, la inversión extranjera directa (IED) se ha reducido a la mitad y el comercio exterior se sigue viendo afectado por la ralentización económica de sus principales socios comerciales: Rusia y Turquía. En este escenario, la ayuda de los organismos internacionales se antoja como la única solución a corto plazo.

      El FMI ya aprobó en enero de 2010 un paquete de ayudas por 15.000 millones de dólares, que actualmente se encuentra paralizado porque el Fondo considera que Ucrania no ha cumplido con sus compromisos de ajustes estructurales. Durante este último año, el Ejecutivo de Kiev ha impulsado una reforma de las pensiones y se ha comprometido a mantener el déficit fiscal en el 1,6% del PIB en 2012. No obstante, mantiene congeladas las subidas de los precios del gas a la población, una medida que el Fondo considera crucial para alcanzar el equilibrio.

      Los presupuestos se han hecho con una estimación de precios internacionales del gas que en la realidad se han triplicado. Es por ello que el FMI pide un ajuste de los precios del combustible y que las alzas se trasladen a los consumidores eliminando subsidios artificiales. Las estimaciones oficiales indican que esto significa elevar un 32% los precios a las personas y un 56% a las empresas. La próxima semana, las autoridades ucranias recibirán la visita de los emisarios del Fondo para desbloquear esas ayudas.

      Los analistas coinciden en que el futuro inmediato de Ucrania no depende del FMI, pero que el desbloqueo del préstamo es clave para dar un mensaje de tranquilidad a los mercados, mantener la confianza de los inversores y asegurar la sostenibilidad económica y fiscal a largo plazo. De esta manera se podría seguir consolidando el crecimiento, que para este año podría llegar al 6% según las fuentes oficiales y que el FMI y los analistas privados prevén entre un 4% y un 5%.