viernes, 17 de junio de 2011

Ucrania trabaja día y noche para estar a punto

En el nuevo estadio de Lviv trabajan mil operarios durante las 24 horas del día. Son turnos de día y noche. Es la confirmación de la desesperación que existe en la organización de Ucrania para finalizar las obras del estadio en que deben disputarse partidos del Euro 2012 y que quedará luego para el FC Karpaty y el FC Lviv.

Pero en Ucrania el tema estadios no preocupa. ¿Por qué? Porque los clubs son asunto privado. Tras el Dinamo de Kiev, Shakhtar Donetsk y Metalist Kharkiv existe la figura plenipotenciaria de tres multimillonarios como son Grigoriy Surkis (presidente, además, de la Federación y miembro del Ejecutivo de la UEFA), Rinat Akhmetov y Aleksandr Yaroslavskyy.

Por eso, los retrasos preocupan más en Lviv, donde no existe la figura de ningún mecenas. Kiev tiene que apretar, pero llegará a tiempo sin problemas. El Dombass Arena del Shakhtar es uno de los campos más modernos de Europa y el de Kharkiv está OK.

¿Todo a punto?

El presidente del país, Viktor Yanukovych, ha asegurado que "todo estará a punto" para el inicio del Euro 2012". De hecho, la UEFA ha estado muy cerca de dejar sin organizar el Euro a los ucranianos en dos ocasiones. La primera, por inmiscuirse el Estado en temas federativos y tratar de suspender a Surkis en sus funciones. La segunda, por el terrible retraso que llevaban en las obras de infraestructura.

La organización del Euro también se ha visto afectada por la batalla política entre el ex presidente Viktor Yuschenko y la ex primera ministra Yulia Tymoschenko, por los roces con el actual mandatario Viktor Yanukovych.

El gobierno de Ucrania ha aumentado su inversión hasta unos 7.300 millones de euros. Con ello creen que pueden hacer frente a los 700.000 visitantes que se espera acuda al Euro 2012. A menos de un año para el inicio, no parece suficiente.

Largas distancias

El principal problema de Ucrania en su organización esla gran distancia entre las sedes y la carencia de una buena infraestructura vial y de ferrocarriles. Queda el avión como medio necesario para los aficionados. Una vez llegados a las ciudades, las comunicaciones internas mejoran.

En lo que sí se está trabajando bien es en la construcción de nuevas terminales en Kiev, Kharkiv o Lviv. También es positiva la adecuación de las pistas de aterrizaje para dar cabida a a aviones de mayor capacidad. Así, Kharkiv tendrá una pista de 21,5 kilómetros de longitud.

Sin hoteles suficientes

Tampoco debe olvidarse el tremendo déficit de hoteles que no sean de lujo. Ucrania tiene complejos hoteleros insuficientes y, en todo caso, para seguidores pudientes. El plan de compensar ese déficit con cámpings, residencias estudiantiles y domicilios privados no parece una alternativa verosímil.Se están construyendo nuevos hoteles pero no serán suficientes, sobre todo porque se beneficia al 'target' de aficionado con los bolsillos bien llenos, que no será el mayoritario.

Ucrania ve en la organización del Euro 2012 como un paso más en su integración a la Unión Europea lo antes posible. Una ocasión idónea para mejorar el país

Toda Ucrania está trabajando conta el reloj para finalizar las obras de los estadios, nuevos aeropuertos, infraestructura vial y de ferrocarriles. El clima extremo obliga a trabajar ahora en verano a tope antes de que llegue el crudo invierno. Los hoteles siguen siendo el talón de Aquiles de una organización en la que conviven el Estado y los mecenas multimillonarios que son propietarios de los principales equipos. Ucrania estuvo dos veces muy cerca de perder la organización y ahora no quiere correr riesgos. En la calle existe cierto rechazo al Euro 2012, pero la mayoría del país lo ve como una oportunidad de mejora.

Protestas populares en Kiev y Lviv contra la Eurocopa

La celebración del Euro 2012 ha motivado una serie de acciones de protesta en la calle. En Kiev se quejaron del aumento de la prostitución durante el evento. En Lviv directamente pedían "alto al robo al pueblo por el Euro 2012". Son dos muestras de la crítica existente entre la gente de Ucrania en plena recta final de la organización del Euro.