
Jordi Cruyff ha sufrido una curiosa reconversión en el Metalurg. De iniciar su carrera como delantero centro ha acabado actuando en el centro de la defensa o de pivote defensivo.
El jugador explica el proceso seguido: “Todo empezó cuando vino un entrenador holandés, Co Adriaanse, y pensó que si me situaba atrás mejoraría la construcción del juego del equipo. Cuando jugamos con una línea de cuatro me toca marcar y cuando formamos con cinco puedo realizar funciones de líbero. También juego en ocasiones de medio centro”. Con el actual entrenador, el belga Jos Daerden, sigue jugando atrás y no le ha costado perder sus costumbres de delantero porque “ya empecé a dejarlas atrás en el Manchester o en el Alavés, donde jugué en la banda y también tocaba defender fuerte”.
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