viernes, 30 de marzo de 2012

Ucrania dispuesta a poner su red de distribución de gas al servicio de la UE

Recientemente, Ucrania se mostró dispuesta a utilizar su Sistema de Transporte de Gas (STG) en sentido inverso.

Sin embargo, los expertos están seguros de que esta decisión no ayudará a Kiev a disfrutar de unos precios de gas más bajos. En su opinión, para poder modernizar su red de gasoductos Ucrania debería llegar a una fórmula de compromiso con Moscú.

En caso de que Rusia deje de usar el STG de Ucrania para el tránsito del gas destinado a los consumidores europeos, la parte ucraniana podría optar por utilizar los gasoductos en sentido inverso, integrándose de esta forma en el sistema unificado de transporte de gas de Europa. Así lo señaló el pasado 26 de marzo Vadim Chuprún, vicepresidente de Naftogaz, la empresa más importante del país encargada de la extracción, el procesamiento y el transporte del petróleo y gas.

Según sus palabras, el Sistema de Transporte de Gas de Ucrania dispone de un potencial enorme, dado que “existe la posibilidad de transportar iguales volúmenes de gas a los países europeos y viceversa”. Kiev, precisó, está en estos momentos manteniendo negociaciones con algunas empresas europeas sobre suministros reducidos de gas a Ucrania.

La cuestión de precios y tuberías

Actualmente, el 80% del gas ruso es transportado a los consumidores a través del territorio ucraniano. Para poder garantizar a sus clientes unos suministros ininterrumpidos el consorcio gasístico ruso Gazprom está financiando la ampliación del gasoducto Nord Stream tendido por el fondo del mar Báltico y tiene previsto construir el gasoducto South Stream que pasará por el fondo del mar Negro.

Si la realización del proyecto South Stream llega a iniciarse -la decisión final será tomada en diciembre de 2012- Ucrania perderá toda importancia para las exportaciones del gas ruso, manifestó en pasado febrero el portavoz de Gazprom, Sergei Kupriyánov.

“A día de hoy no existe ninguna necesidad de construir el South Stream”, asegura Vadim Chuprún, señalando al mismo tiempo que el Sistema de Transporte de gas de Ucrania encaja por completo con todos los requisitos europeos en la esfera de abastecimiento ininterrumpido del gas.

Ucrania cuenta con conseguir que la UE apoye el STG ucraniano en su calidad del principal gasoducto de tránsito del gas ruso a los consumidores europeos. Precisamente por esta razón Kiev intenta persuadir a Moscú de que renuncie a la construcción de South Stream e invierta junto con la Unión Europea en la modernización del Sistema de Transporte de Gas ucraniano. Ucrania espera recibir antes del próximo julio las primeras inversiones europeas, equivalentes a unos 308 millones de euros.

Además de renunciar a la construcción del South Stream, la parte ucraniana exige de Rusia que baje los precios del gas. De acuerdo con un contrato a largo plazo firmado en 2009, el país ha de comprar anualmente unos 50.000 millones de metros cúbicos de gas. En estos momentos el precio fijado para Ucrania es superior al precio de la hipotética compra de gas en el mercado de transacciones inmediatas, el llamado mercado spot. Sin embargo, nadie sería capaz de ofrecerle a Ucrania los volúmenes requeridos.

La utilización del gasoducto en sentido inverso es posible

La utilización del Sistema de Transporte de Gas en sentido inverso podría realizarse desde el punto de vista técnico e incluso, en teoría, resultaría de utilidad tanto para Ucrania como para Europa. “Sin embargo, sería una decisión forzada. Si Rusia deja de recurrir a Ucrania para el tránsito de su gas, a los ucranianos no les quedará otro remedio que volver a llenar las tuberías”, señaló en su entrevista a RIA Novosti el analista del Fondo de inversiones Kapital, Vitali Kriúkov.

Europa también podría verse beneficiada por la utilización del STG en sentido inverso, dado que Ucrania dispone de amplios depósitos subterráneos del gas, situados en la parte occidental del país. En temporadas frías podrían ser aprovechados para abastecer del gas a los países de Europa del Este, por ejemplo.

A cambio del uso de sus depósitos, Ucrania podría contar con suministros de gas proveniente de Europa, opina el experto.

Buscando gas para Ucrania

Si el Sistema de Transporte de Gas de Ucrania llega a utilizarse en sentido inverso, los gasoductos permanecerán vacíos, asegura el director del Fondo de Seguridad Energética Nacional, Konstantin Símonov: “Ucrania será incapaz de encontrar en Europa los necesarios 40.000 millones de metros cúbicos de gas”. Tendría que comprar gas ruso, exportado a Alemania a través del Nord Stream, concluye Símonov.

Sería ingenuo en estos momentos contar con suministros del gas procedente del Oriente Próximo. “Queda claro que Catar, hasta 2014 por lo menos, no podrá ofrecer volúmenes adicionales de gas, tan esperados por algunos países”, explica Konstantín Símonov.

Tampoco habría que hacerse ilusiones acerca del aumento de suministros por parte de aquellos países árabes, donde recientemente se han producido revoluciones y conflictos armados. El gasoducto Nabucco, a través del cual los europeos podrían recibir gas desde Turkmenistán o Azerbaiyán, no está construido todavía. “Al darse cuenta los países europeos de que no les cuadran las cifras, tendrán una actitud más positiva hacia la construcción del South Stream, contra la cual de una manera tan activa se pronuncia Ucrania”, pronostica el experto.

Al mismo tiempo, precisa Vitali Kriúkov, el mercado va cambiando de manera rápida y en algún momento Europa podría ofrecerle gas a Ucrania. En los últimos años fueron descubiertas importantes reservas de gas en el mar Negro, cerca de las costas de Rumania, y en el mar Mediterráneo, cerca de las costas de Chipre y de Israel. Por otra parte, Ucrania no necesariamente tiene por qué disfrutar del gas procedente de estos yacimientos, apunta Kriúkov.

Ucrania pone sus esperanzas en Eslovaquia

“Las declaraciones de las autoridades ucranianas reflejan en gran medida sus buenos propósitos y nada más”, opina el director del Instituto de Estudios Energéticos de Kiev, Dmitri Marúnich.

En teoría, se podría comprar gas en los mercados spot, por ejemplo, a los noruegos o comprar gas ruso a los eslovacos, en caso de haber excesos. “El guión más realista consistiría en esta segunda opción, el gas podría almacenarse en los depósitos situados a unos 300 km de la frontera occidental del país, en las afueras de los Cárpatos. Sería difícil calcular incluso los costes aproximados, pero, posiblemente, serían inferiores al precio que Ucrania ha de pagar por el gas ruso, de acuerdo con el contrato a largo plazo”.

El cambio del sentido del transporte del gas al inverso supondría a Ucrania unos gastos equivalentes a algunas decenas de millones de dólares, opina el experto.

Recientemente, el presidente del Consejo de Dirección de Naftogaz, Evgueni Bakulin, manifestó que la empresa estaba considerando la posibilidad de adquirir hasta 10.000 millones de metros cúbicos de gas en el mercado europeo de transacciones inmediatas. Ucrania, precisó, está manteniendo consultas con la empresa alemana RWE, entre otras.

Dmitri Marúnich califica la cifra de 10.000 millones de metros cúbicos de “poco realista”. Además, Ucrania podría comprar a RWE tan solo algo más de 1.000 millones de metros cúbicos, volúmenes negociados con la parte alemana: “Es casi nada”, apunta el experto. A modo de comparación: en 2011 Ucrania le compró a Rusia para consumo propio unos 41.000 millones de metros cúbbicos de gas.

Yevgueni Bakunin señaló también que el país estaba buscando diversificar los suministros de gas. “Se trataría de gas comprimido, licuado y del natural transportado por gasoductos”. Sin embargo, insiste Dmitri Marúnich, en Ucrania no hay terminales necesarias para realizar operaciones con gas licuado ni flotilla de metaneros para transportarlo por el mar.

De modo que, en opinión de Dmitri Marúnich, además de los 10.000 millones de metros cúbicos anunciados por Naftogaz, Ucrania difícilmente podrá encontrar más volúmenes de gas.

Unas extrañas negociaciones

Los expertos rusos opinan que para poder solucionar el problema de los precios altos del gas ruso, Kiev debería buscar una fórmula de compromiso con Rusia en vez de apelar a las autoridades europeas. “En vez de negociar con Moscú, Ucrania prefiere abordar las relaciones bilaterales en las reuniones celebradas en Washington y Bruselas”, indica Konstantin Símonov.

“El objetivo de Ucrania está muy claro: le gustaría que la Unión Europea le cubriera las espaldas en caso de un enfrentamiento con Rusia”, asegura Símonov, “mientras que las autoridades comunitarias necesitan de Ucrania que simplemente sea un fiable territorio de tránsito de gas ruso a los consumidores europeos”.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI