domingo, 4 de diciembre de 2011

Un tesoro escondido (niños ucranianos)

Desde hacia unos años fluía en mi cabeza una idea. Mi vecina MariCarmen me comentaba que en Ucrania hay orfanatos de niños de todas las edades, que estaban pasando calamidades, frío y necesidades básicas, en los que ella colaboraba, como familia de acogida, yo veía  como todos los años traía a uno de estos niños en regimen de Acogida. Se llama vacaciones de saneamiento, vienen en temporadas de verano e invierno, a mejorar su calidad de vida, estos niños sufren las consecuencias de la catastrofe de Chernobyl, por eso el tiempo que pasan en nuestras familas le aporta vitalidad, ya que en su pais escasean de muchos productos como la leche, verduras, frutas ect ... que se vieron afectadas por la radioactividad.
Me comentaba que había una Asociación  en Andalucía, que recaudaban dinero para acondicionar algunos de estos orfanatos, como las cocinas, los cuartos de baño, las calderas, las duchas y los dormitorios, pues dormían hacinados, dos o tres en cada cama y sin calefacción, esta organización también hacían las gestiones para traer niñ@s en acogida durante un tiempo, en verano de tres meses y en Navidades un mes.
Empecé a tomar conciencia de todo lo relacionado con Ucrania; es el pais más grande de Europa después de Rusia, tiene unos 46 millones de habitantes, su capital es Kiev, el idioma es el croata y la religión Católica-Ortodoxa, políticamente es una república; después de mucho tiempo en guerra con varios paises se independizó de Rusia, actualmente se está convirtiendo en lugar de visitas turísticas.
Pero todo no es color de rosa, también es uno de los paises con más orfanatos de Europa, con cientos de niños y niñas de tres a dieciseis años, con ilusión de venir a España a pasar unos días de vacaciones y hacer más llevadera su corta vida.
Me animé, y apoyada por mi familia, eché la solicitud para traer un niño Ucraniano, así fue como empecé a convertirme en Mamá de Acogida, el primer día que fuimos a recogerlo a Algeciras, estuvimos nerviosos y con la intriga de ¿Cómo sería el niño que nos asignarian?.
Sonriente, rubio y unos ojos azules que encandilaban a todos, escuchamos a los monitores que les daban unas ordenes en Ucraniano. Con el idioma internacional de “por señas”, fuimos explicándole algunas cosas imprescindibles. De esta forma “Boba”, (que así quería que le llamaramos), fue como entró en nuestras vidas, es como cuando llega a tu casa un tsunami, un terremoto, un torbellino, eso es lo que era Boba, no paraba en ningún momento, con el inconveniente de las dificultades para entendernos con los idiomas, realmente hemos compartido valores, nosotros le hemos dado amor, cariño y  el calor de una familia; él nos ha dado a nosotros la generosidad de compartir lo poquito que tuviera, sobre todo esa sonrisa casi permanente y la cantidad de amiguitos que ha hecho en el tiempo que ha estado con nosotros.
La capacidad de aprendizaje que tiene Boba, sobre todo para aprender el español y al final de tres meses hablaba muchas frases completas y entendía todo lo que se le comentaba, durante ese tiempo ha tenido todo tipo de actividades, playa, parque, paseos, etc.
Cuando Boba se marchó, se llevó una gran bolsa con ropas, caramelos y juguetes para que los repartiera entre todos sus compañeros que no pudieron venir a España de vacaciones. Desde que se fue no hemos perdido el contacto, lo llamamos de vez en cuando para saber cómo está, lo que hace en el cole... si hace frío... jajaja.. allí las temperaturas no son las nuestras, llegan a alcanzar los 32 grados bajo cero, pero está muy contento porque sabe que ya queda menos para volver, para disfrutar de lo que le falta, una familia, un hogar, tener su propia ropa, sus juguetes, o unos simples zapatos.
Si Dios quiere el próximo 20 de Diciembre entrará por las puertas el terremoto ucraniano (como le llamamos cariñosamente) para disfrutar de la navidad en familia.
Mucha gente piensa que estamos locos… ¡jajjaja! ¡¡Ojalá todo el mundo sufriera nuestra locura!! Quiero animar a toda esa gente que nos ve y que nos apoya, a las familias que estén interesadas en acoger a algunniño en regimen de Acogida que se animen porque es una experiencia enriquecedora y que merece la pena.
Aunque la Asociación de AndalucÍa se encuentre en Algeciras,  también en Ceuta se ha constituido la Asociación de Menores de Ceuta,  AMECE, cuyo teléfono es el 606 65 44 55, al que pueden dirigirse todas aquellas personas que estén interesadas o quieran consultar algo sobre Niños Ucranianos .