lunes, 25 de julio de 2011

La presidencia ucraniana niega su interferencia en el caso Timoshenko

La administración del presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, negó su interferencia en la instrucción del caso de la ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko, acusada de abuso de poder y malversación de fondos públicos, según informan hoy medios locales.

"La administración respeta la independencia del juez y de ninguna manera interfiere en el proceso judicial", afirmó Darka Chepak, portavoz de la cartera.

El pronunciamiento llegó en respuesta a las acusaciones de Serguéi Vlásenko, diputado opositor, quien denunció que el magistrado Rodión Kiréyev había recibido de la administración presidencial la orden de tramitar la detención de Timoshenko.

"Vlásenko desinforma a la sociedad premeditadamente para distraer la atención de lo que está sucediendo", apuntó Chepak.

Con anterioridad, Timoshenko denunció ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos una persecución política en su contra que empezó "nada más iniciado el mandato presidencial de Víctor Yanukóvich, en marzo de 2010".

La ex primera ministra, que antes de lanzarse a la política era una de las mujeres más ricas de Ucrania por sus negocios en la industria del gas, estuvo al frente del Gobierno de su país en dos ocasiones: de enero a septiembre de 2005 y de diciembre de 2007 a marzo de 2010.

Timoshenko podría ser condenada a una pena de entre 5 y 10 años de prisión si es declarada culpable de los delitos de los que se la acusa: malversación de fondos públicos y abuso de poder.

La Fiscalía ucraniana mantiene que el Gobierno de Timoshenko, en concreto el Ministerio de Finanzas, desvió 2.300 millones de grivnas (unos 210 millones de euros) recaudados tras la venta de cuotas de emisiones de gas de efecto invernadero.

Además, a Timoshenko, entre otros supuestos delitos económicos, se la acusa de haber usado fondos estatales para financiar su campaña durante las elecciones presidenciales de principios de 2010.

También le incriminan haber firmado, sin haber estado facultada para ello, acuerdos con Rusia sobre suministros y tránsito de gas.

Mientras, la ex vicepresidenta del grupo liberal de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, la danesa Hanne Severinsen, opinó que el proceso contra la ex primera ministra ucraniana tiene marcados tintes políticos, según el diario digital Unian.net.

"El caso Timoshenko es absurdo, es evidente que su objetivo real es impedir que Timoshenko actúe como líder de la oposición y que se presente a las próximas elecciones", dijo Severinsen al diario "Ukrainski tizhden".

Severinsen recordó que el acuerdo de gas con Rusia fue firmado por Timoshenko con Moscú a petición expresa de la Unión Europea en medio de la "guerra del gas" ruso-ucraniana que había afectado los suministros a Europa en el gélido enero de 2009.

"Cuesta respetar un corte presidida por un juez inexperto, claramente dependiente del presidente (del país) y dispuesto a repetir todo lo que diga el fiscal. La manera en que el sistema judicial sirve al poder estatal recuerda los tiempos soviéticos", sentenció la ex ponente de la Asamblea del Consejo de Europa.