viernes, 29 de julio de 2011

El patriarca Sviatoslav añora la unidad religiosa en Ucrania

“Cuando recordamos el bautismo de nuestros antepasados en las aguas del río Dniéper (Dnipro), la alegría de la fiesta trae una sombra en la conciencia a causa de la herida que provoca la separación y que permanece abierta a todo el cuerpo eclesial de nuestro pueblo”, expresó Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, arzobispo mayor de Kyiv-Halyc y Primado de la Iglesia Greco Católica Ucrania (Iglesia Católica Apostólica Romana de rito bizantino ucranio), al celebrar la fiesta de San Vladimiro.

El primado ucranio manifestó, además, su “gran pesar porque sólo una vez en la Rus de Kiev (actual Ucrania) se vivió la unidad producida por San Vladimiro en la fuente bautismal del río Dniéper y que hoy, lamentablemente, divide a sus hijos que pertenecen a las cuatro iglesias tradicionales de Ucrania: la Iglesia Ortodoxa de Ucrania unida al Patriarcado de Moscú; la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev; la Iglesia Ortodoxa de Ucrania; y la Iglesia Greco Católica Ucrania unida a la cátedra de Pedro en Roma y que, a menudo, lleva en su corazón el residuo amargo de diversos acontecimientos dolorosos que sucedieron en la historia, de los daños sufridos, los prejuicios arraigados y la desconfianza".

Con estos sentimientos, Su Beatitud Sviatoslav convocó al clero, religiosos y fieles a participar durante este año 2011 en la preparación, de tres años, para celebrar dignamente el Jubileo del 1025º aniversario del Bautismo de la Rus-Ucrania que se celebrará en 2013.

El llamado de Su Beatitud Sviatoslav comprende, también, la realización de “celebraciones litúrgicas para dar especiales gracias al Señor por el gran don del bautismo a nuestros antepasados y rendir homenaje a las múltiples generaciones de nuestros compatriotas que, a lo largo de la historia cristiana de nuestro pueblo, mantuvieron su corazón en la santa fe y nos la entregaron a nosotros, sus descendientes".

Año dedicado a la Palabra de Dios
Según el Arzobispo Mayor, este primer año de preparación del año jubilar estará dedicado a la Palabra de Dios. "En Ucrania, nuestro país, que es llamado con razón cristiano, no debe haber una sola casa donde no haya un ejemplar de la Sagrada Biblia y libros que contengan la Palabra de Dios. Los obispos y sacerdotes deberán dedicar suficiente tiempo y atención a la preparación de las homilías y sermones del domingo. Por eso, para ello, se debe empezar por lo más sencillo: que la Palabra de Dios esté al alcance de todos nuestros ciudadanos mediante la difusión de los textos sagrados entre nuestro pueblo”, enfatizó.

San Vladimiro
Kiev (Kyiv), la actual capital de Ucrania, era en el siglo X el centro de un grande y poderoso principado eslavo-finlandés: la Rus de Kiev (origen del nombre de la actual Rusia que aún no existía como estado organizado). A fines de ese siglo el Gran Príncipe era Vladimiro, un hombre brutal, sanguinario e idólatra. Hacia el año 989 conoció el cristianismo, se convirtió y cambió radicalmente de vida. Desde que aceptó la fe, fue un magnífico y ejemplar cristiano. Favoreció y prestó gran apoyo a los misioneros griegos y durante su reinado el principado se convirtió en un país cristiano, ya que poco a poco la inmensa mayoría se fue bautizando. San Vladimiro murió en 1015, después de haber repartido todos sus bienes entre los pobres. Los rusos, los ucranios y otros pueblos celebran solemnemente su fiesta el 28 de julio, pero el Martirologio Romano la establece el 15 de julio.+