viernes, 29 de julio de 2011

Temores infundados al portaaviones

Todo apunta a que cada paso que da China en la actualidad es analizado en busca de posibles repercusiones para la comunidad internacional.

La alharaca generada por el primer portaaviones de China es un ejemplo de cómo un paso natural en su desarrollo se ha distorsionado para engañar a la opinión pública en el extranjero.

El Ministerio de Defensa confirmó el miércoles que China está mejorando un viejo portaaviones. Se espera que el recién remozado Varyag, comprado a Ucrania en 1998, haga su debut chino en breve.

Previamente, los informes de la prensa occidental, mediante las más variadas especulaciones y una retórica sensacionalista, intentaron otorgar una trascendencia desmedida al navío, en procura de sembrar temores en la opinión pública respecto al “primer portaaviones de China”, consolidar las aprensiones sobre el creciente poderío castrense chino y la noción de que existe la “amenaza china”.

El anuncio del lanzamiento del portaaviones y la explicación de que el mismo se dedicará a investigaciones científicas y entrenamiento, es una oportuna decisión del Ministerio para apaciguar cualquier preocupación innecesaria entre otros países y a la vez exponer lo absurdo de estas informaciones occidentales.

De hecho, el lanzamiento en sí mismo no merece ser calificado como paso significativo en la elevación de la capacidad militar del país y en la ampliación de su alcance. Un portaaviones es un sistema complejo, pero habrá que andar un largo trecho antes de que el mismo se pueda considerar parte de una fuerza de combate.

Hace mucho que tales navíos han dejado de ser rarezas. Nueve naciones en el mundo, incluyendo varios vecinos de China, tienen portaaviones de diferente tipo en sus flotas navales. De hecho, para junio de 2011, había 20 portaaviones activos en el mundo, de los cuales más de la mitad están en manos de Estados Unidos.

China se mantiene adherida a una política defensiva y ha reiterado en varias ocasiones que su camino es el del desarrollo pacífico y que no planteará amenaza alguna a otros países. Su reforzamiento militar se dirige a garantizar su capacidad defensiva para proteger a su población, territorio e intereses nacionales.

A pesar de ser un país con un territorio extenso y una línea de costera de 18.000 kilómetros de longitud, China era el único miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas carente de portaaviones. Esto no se corresponde con su poderío nacional y sus responsabilidades cada vez mayores para ayudar a mantener la paz y estabilidad del mundo.

China ha indicado en muchas ocasiones que su modernización militar está de acuerdo con los cambios que ocurren en el mundo de hoy y que el país tiene justificaciones para implementar su programa de portaaviones, en apoyo a su estrategia de defensa costera.

El país también ha reiterado que está dispuesto a consolidar la cooperación en seguridad con otras naciones y a hacer contribuciones a la paz y estabilidad regionales y del mundo. (Pueblo en Línea)

28/07/2011